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miércoles, 24 de noviembre de 2021

Mis contradicciones y yo...



Las contradicciones nos suelen acompañar a todxs, simplemente porque a veces podemos cambiar de opinión. Es un derecho que tenemos por el hecho de ser personas. Incluso cuando deseas algo mucho mucho mucho y cuando lo has conseguido a veces ocurre que se pierde ese valor... triste, pero es así, pues eso, bienvenidos al mundo de las paradojas...

En relación a mis momentos con el spanking se dan y mucho, lo vivo sin querer, se dan solas, a veces me vuelven un poco loca, aunque he aprendido a quererme tal y como soy. Y estoy segura que es algo típico entre las spankees, aunque seamos diferentes unas a otras, en algunos puntos parece que estamos cortadas por el mismo patrón. 

En mis vivencias con los azotes por ejemplo me sale mucho decir que no, ¡¡no quiero!!  y ese no, no es literal, en mi caso ese no quiere decir sí. Vamos que estoy deseando que me caliente el culo, pero claro... no le puedo decir o no me sale decir, sí, ¡dame! digamos que no entra en mi programa mental porque no me excita tener que pedirlos. Esto sucede cuando estoy viviendo un momento de azotaina, o a punto de recibirla. Cuando estoy entrando en modo juego no, porque todavía queda un rato hasta que me dé y esto significa que tengo un margen de tiempo para explayarme. Pero cuando ya no hay vuelta atrás y estoy haciendo por ganármelos digamos que los quiero, pero cuando llega el momento de recibirlos es como que mi cabeza dice que nooooooo, e intento recular, pero ya es imposible.   

En el momento que los estoy recibiendo y me duele hay una parte de mí que quiere que pare y no siga, esto lo puedo entender porque no voy buscando precisamente sentir dolor. Y a la vez hay otra parte de mí que quiere que continúe y que no deje de darme, porque sé que, traspasando ese suplicio, llegaré al súmmum del verdadero placer que siento traspasando el umbral del spanking. Además, que sé, soy consciente y acepto que el dolor forma parte de un castigo con azotes. 

Cuando hablamos del spanking erótico es otra forma diferente de sentirlos... No tienen nada que ver, y aun así ambos me encantan. Cada uno en su momento...

Cuando juego con alguien y le concedo ese permiso/privilegio o cesión para que tome el control sobre mí y pueda castigarme siempre que lo vea oportuno, a veces y en este caso me ocurre que no me viene bien el momento que él decide que sí lo es. Entonces justo ahí aparece otra contradicción porque, por los motivos que sea no los quiero en ese momento, y a la vez cuando los estoy recibiendo, en lo más profundo de mi ser también habita y lo siento así, a otra parte mía que se alegra de que eso esté sucediendo en ese preciso instante...  

También se puede dar el caso en el que aparece un conflicto ''tonto'', o bien provocado por él o por mí o es algo que pasa de manera espontánea, sin buscarlo ninguno de los dos. Sucede que nos enzarzamos en el tema y la cosa se va caldeando, una parte de mí quiere ganar la disputa sí o sí, y quedar por encima de él, y otra parte mía está deseando mucho, muchísimo que me ponga en sus rodillas y se termine la discusión.

Las conclusiones que saco yo de todo esto es que mi propio ego/orgullo es el que quiere ganar, discutir y salirse con la suya y otra parte de mí quiere dejar de luchar. Y quiere que sea él, el que tome el control y decida por mí. Digamos que es como rendirme y que sea él quién mande sólo en estos precisos y exclusivos momentos que estamos viviendo.

Para las personas que no lo sientan como yo, entiendo que es difícil de comprender, aunque más bien es cuestión de tener una mentalidad abierta, sin más. Porque otra cosa no, pero diversidad por estos lares y con respecto a la forma de vivir el spanking es infinita. 

 

miércoles, 10 de noviembre de 2021

Entrevista a Mariposas de Chocolate

 


Hoy os traigo algo diferente, en esta entrada voy a compartir una entrevista que he realizado a Santi de Mariposas de Chocolate. A su vez me ha hecho él una a mí que saldrá en su blog, os pongo el enlace abajo del post. 

Las respuestas de Santi me han resultado muy interesantes y coincido bastante con él, seguro que más de un spanker/spankee también.

1.    ¿Cuándo te diste cuenta que tenías fijación por los azotes?

Realmente recuerdo haberla tenido siempre, ya de niño. Sólo que no sabía identificar, era algo que me perturbaba y me hacía sentir nervioso. Mi revelación se la debo a una serie erótica que hacían siendo yo adolescente en la 2 de TVE y recuerdo que había un episodio dónde salían dos escenas de spanking y verlos me hizo sentir más excitado que nunca. Así que eso fue lo que me hizo tomar conciencia real

2.    Aparte del spanking, ¿Qué otros juegos puedes incluir?

Creo que hay una serie de juegos, que combinan muy bien con el spanking, muchos son mentales más que físicos. Pero así a modo resumen son ese tipo de juegos que tocan mucho la vergüenza o el pudor y la sensación de descontrol. A nivel ejemplo, los juegos anales ( juguetes, termómetro, jengibre...) Son juegos que para mí combinan muy bien con el spanking y a veces acentúan mucho esas sensaciones que antes comentaba

3.    ¿Te consideras Dominante? Si es no, porqué y si es sí, porqué.

No, no me considero dominante y es muy sencillo de entender, no pretendo la obediencia, ni la sumisión, necesito el desafío e incluso te diría que muchas veces en la previa del juego disfruto yendo por detrás, para luego hacerme con el control.

4.    ¿Si tuvieras que elegir entre follar o spankear con cuál te quedas?

Esa pregunta hace 20 años seguro hubiera tenido una respuesta muy distinta, hoy spankear.

5.    ¿Serías capaz de renunciar al spanking, y por qué?

No, es algo que me plantee muy en serio y bastante renuncias tenemos que aceptar ya en la vida. El spanking es parte fundamental de mi sexualidad e incluso de mi forma de relacionarme íntimamente, así que no renunciaré. Aunque eso supone limitarte, pero se acepta y ya.

6.    ¿Recuerdas algún capítulo en concreto vivido, que te haya marcado en el buen sentido de la palabra?

Si te soy sincero, lo que más me ha marcado ha sido el nivel de intimidad que he llegado a alcanzar. Supongo que en mis relaciones "vainilla" al partir ya de la base de un secreto, pues no llegaba a ese nivel de intimidad. Me quedo con eso y con lo que he aprendido sobre las personas y mi mismo

7.    ¿Cuál es para ti la mejor manera de vivir el spanking?

En pareja sin duda, con esto no critico, ni juzgo a quien lo vive de otras maneras, pero creo que el juego cuando hay continuidad y confianza te da mucha más libertad y lo disfrutas mucho más.


8.    Si tuvieras que quedarte sólo con un instrumento, ¿Cuál sería?

Vamos a ver, este es un tema curioso. Cuando empecé con la persona que empecé, éramos ambos novatos y caímos en el exceso de información, empezamos a probar todo lo que íbamos viendo en plan compulsivo, pero al final sin darme cuenta acabé por quedarme con lo básico, que en mi caso es cinturón y cepillo. He usado y usaré otros? Seguro, pero esos han sido los que más he utilizado. Ahora bien si tengo que elegir sólo uno, me quedo con la mano y es que al final no hay nada cómo la mano

9.    ¿Qué sientes y que se te pasa por la imaginación cuando ves a la otra parte mirando la pared?

Pues aunque parezca extraño deseo, mucho deseo y autocontrol

10. ¿Para ti los azotes tienen que doler?

Bueno la palabra dolor, es una palabra que suena fuerte. Unos azotes se tienen que sentir, para que sean azotes, eso implica que duelan? Pues te diría que en mi experiencia la sensación que tengo es que no siempre duelen. Depende también un poco del tipo de juego, si es más disciplinario, lúdico...


La entrevista que me  ha hecho Santi, la encontráis aquí 👉 Entrevista cruzada con Cloe


miércoles, 20 de octubre de 2021

Alma sumisa/actitud spankee (o Little) (Por Ivy)

 



Os comparto este post de Ivycita Casiopea que cuando lo leí me gustó mucho aunque yo de alma sumisa tenga poca jajaaa. Sin embargo, me gusta ver y leer otras formas de vivirlo y sentires porque a veces pasa que en algún punto se puede coincidir, o no... sinceramente eso da un poco igual. En este caso sí, me encanta como lo expresa y lo cuenta porque coincido mucho con ella. Su escrito dice así:


Una sumisa entregada, una niña juguetona; una mujer que ha aprendido a controlar sus emociones, una niña que no tiene medida en el amor que ofrece; obediente absoluta, rebeldía controlada. Dos caras de una misma moneda que por sus contrastes se vuelve valiosa.

¿Es válido referirse al rol sumisa-spankee? Mi respuesta personal es, sí. Como todas las personas, las sumisas tenemos distintos matices que nos hacen únicas. Tenemos grandes necesidades de control y disciplina y también de cariño y ternura que nos hagan sentir que somos amadas. Deseamos una mano dura que nos dirija, nos domine y nos castigue con rigor y severidad pero también necesitamos que esa mano nos acaricie, nos colme de ternura y nos contenga.

Las sumisas-spankees tenemos mucho que ofrecer, podemos ser absolutamente obedientes y complacer a nuestro Amo con entrega y dedicación; podemos sacar una sonrisa y una provocación con nuestras travesuras y ocurrencias y también podemos ofrecer nuestra más delicada ternura y nuestro amor más puro.

Ivy 💗


En alguna ocasión he comentado que una spankee (hablo de mí) muy sumisa no puede ser cuando reta tanto a su (lo que sea, llámese spanker, Amo, Dominante, Daddy, pareja, marido, novio, amigo... ). Y lo que se conoce como perfil de una sumisa es de obedecer, servir y su mayor logro es someterse y agradar a su parte dominante para que éste se sienta orgulloso de su comportamiento., De hecho muchos Dominantes no soportan la rebeldía ni el desafío. Pero realmente no existe un perfil definido de lo que esto es o deja de ser... es cuestión de gustos., Y si alguien, en este caso Ivy se siente con Alma sumisa/actitud spankee (o Little) y la gusta vivirlo saliendo del canon estipulado me parece perfecto!!! A mí también me gusta romper las reglas en muchos sentidos... y no sólo en el mundillo...

miércoles, 29 de septiembre de 2021

Spanking, mucho más que sólo azotes...




Para las personas que lo vivimos lo tenemos más que claro, y efectivamente no es sólo que te pongan el culo rojo y que, aunque por supuesto es algo que buscamos y queremos (ambos roles)., El spanking, o por lo menos para mí, va más allá de dar o recibir sólo azotes en el trasero.

En mi caso y creo que al igual que muchas/os spankees, por encima de los azotes están las regañinas, que conseguirán que de inmediato te veas pequeñita en todos los sentidos, y saber que por mucho que intentes librarte ya no hay marcha atrás. 

¿Y para qué ese reprender? Pues para que te hagan sentir vergüenza, porque ese pudor que se siente antes, durante o después de los azotes hará que tu gozo se multiplique por 1000. (o por lo menos en mi caso)

Para que todo esto se de, se necesita de cierta cercanía, intimidad, ese ganarse la confianza con el día a día, conversaciones de todo tipo, risas, confidencias, compartires al fin y al cabo. 

Con todo esto se consigue crear un vínculo que reforzará la relación. 

Esa conexión que se genera llevará a conoceros mejor, para bien o para mal jajaaa vamos a quedarnos con lo positivo de ese bien xD. 

Cuanto más os conozcáis más posibilidades se darán para crear ese juego que ambos estáis deseando. Unas veces se irá directo al grano y otras tantas os adentraréis en el laberinto de las sensaciones., Donde se encuentran ese reprender del que hablo más arriba, esas  miradas descaradas, una mala contestación, un gesto serio y de autoridad mientras se remanga las mangas de la camisa, hasta un tirón de orejas.

El spanking conlleva a provocaciones, ese tira y afloja, las advertencias...  sin olvidarnos de esos momentos de rincón, de los cuidados después de. Y por todo esto y demás cuestiones que se me escapan, cuando los ingredientes se dan, el spanking es mucho más que sólo azotar. 

Es como hacer un puchero a fuego lento... sabe mucho más rico. Sin prisas, con calma... Disfrutando de cada momento, pasito a pasito...

También es cierto que por otro lado hay personas que lo experimentan y prefieren vivirlo sin ningún lazo de unión y sólo a través de la parte física. Se conforman con recibirlos a través de sesiones sin más, o exponer su culo en locales o fiestas y les da igual si le da Pedro o Bernarda… lo único que buscan es recibir, y la otra parte quiere dar y ya. Totalmente respetable, y cada uno/a lo vive como más le guste o pueda. Para esas personas si les preguntas, probablemente te dirán que el spanking son sólo azotes sin más. Como los kinkis en relación al Bdsm, sólo buscan ese disfrute momentáneo y da igual el rol o la práctica, cualquiera de ellas les va bien, y si pueden terminar metiendo el churro pues mejor., que en el fondo lo que van buscando es eso.

Para los que miramos más lejos y/o lo vemos con otros ojos no nos conformamos sólo con lo más básico porque hay ciertos detalles, sensaciones, movimiento, emociones que no podemos pasar por alto.

Para que todo esto llegue a puerto, está claro que se da con el tiempo indiscutiblemente, de ahí la diferencia entre crear algo con alguien o dejarlo sólo en un momento puntual sin más... Tú decides si quieres solamente azotes o algo más... Yo no digo que una cosa sea mejor que la otra (que para mí sin lugar a dudas sí lo es y sé con lo qué me quedo). Aun así, puedo entender a las personas que prefieran otras formas de vida y es simplemente por que no todos buscamos lo mismo y ambas son igual de válidas.

Aun así, pensar o ver que el spanking es sólo zurrar un trasero es como pensar que el sexo es sólo meter y sacar... pues va a ser que no, indiscutiblemente la sexualidad conlleva mucho más que sólo genitalidad., Pues lo mismo con las azotainas, va más allá de un culo colorado.


Entradas relacionadas con este post:

👉 Las regañinas

👉 vergüenza 

👉 Momentos de rincón

👉 Humillación

👉 Momentos mágicos


miércoles, 15 de septiembre de 2021

Azotes mentales

 



Cuando se habla en relación al spanking se tiende a ir directamente a la parte física, ponte y te doy. Esto lo suelo ver más en el ambiente Bdsmero, o incluso en los spankos... aunque por su puesto entre ellos también tendrán sus acuerdos y sus porqués. Y si no lo tienen, directamente me trae sin cuidado, cada uno se relaciona como quiere.

En mi caso, digamos que los azotes mentales son un imprescindible en mi relación sexual-afectiva que mantengo sólo de puertas para dentro. Y que sin motivar y excitar mi parte mental no sería lo mismo. Es como en un armario, tú puedes tener toda la ropa que quieras pero no puedes prescindir de los básicos (cada uno los suyos, eso sí). Pues con el spanking igual, tiene que ir la parte física con la mental, y ya que nos ponemos, también con la espiritual.  Las relaciones te ayudan a crecer en todos los sentidos, tú contigo, él con él, tú con él y él contigo, ambos juntos en un aprendizaje mutuo y remando al mismo compás, y la espiritualidad en este caso es una palabra muy potente que lo abarca todo. Aunque no todo el mundo sea capaz de verlo así, normalmente la gente se suele quedar con la parte física de la atracción y no alimentan nada más.

En esta entrada me voy a basar en la parte mental, que además sólo de pensarlo me pone muy cachonda de imaginar ciertas conversaciones, frases, palabras, tanto cara a cara como por teléfono y/o por wasap. El caso es alimentar la mente para ir adiestrando el cuerpo. Es como hacer en una cazuela antigua un cocido madrileño y que se vaya haciendo a fuego lento... Es cuestión de tacto y de paciencia, ir sin prisas por ambas partes, nada cómo ir preparando el terreno e ir mostrándose y descubrir al otro paso a paso.

Los azotes mentales se pueden dar de muchas maneras, dentro de determinados contextos y jugar con la situación que estés viviendo en ese momento. Es dejar volar la imaginación con la palabra si estás manteniendo una conversación por las diferentes vías, o con algún gesto si estáis face to face.

Voy a poner algunos ejemplos y voy a intentar no repetirme, no sé si seré capaz jejee porque ya hablé de esto en otra entrada que tiene que andar por ahí en algún rincón del blog.

Las advertencias, como ese ¡venga a la cama! y tú: ¡No tengo sueño!  y coge él y directamente apaga la tele, y tú coges el mando y la vuelves a encender. Y se dan ese cruce de miradas fulminante por parte de él y por la tuya medio juguetona, medio desafiante. Y te dice: ¡Apágala! y obviamente no le haces caso. Y directamente te coge el mando medio forcejeando y la apaga. Después, acto seguido te levanta del sofá y te lleva a la cama agarrada por la muñeca y dándote en el culo hasta llegar a la habitación. 

¿Podéis ver el calentamiento mental antes de llegar a la parte física?

O en el momento de empezar a comer, estando él preparando la comida y tú sentada esperando a que te sirva y tú mientras estás con el móvil, y te dice en tono serio: ¡Deja el móvil! y tú sigues con él... hasta que antes de sentarse él a comer te lo quita y lo pone en la encimera. Ahí no hay azotes pero la intensidad del momento está ahí junto con la sensación del gusto en la entrepierna...

O si por ejemplo él está llenando un vaso de agua en la cocina y llegas tú, se lo quitas y te lo bebes delante de él mientras le observas la cara que pone... terminas y lo pones en la encimera, lo vuelve a llenar y lo vuelves a coger y te bebes la mitad, o entero!!! según la sed que tengas. Lo sueltas y te ríes!!! ahí le has calentado seguro ''un poco'' la mente tú a él.

Son ejemplos muy light, pero por algo se ha de empezar...

Luego también está que depende de cada uno la intensidad de cómo lo juegue. Obviamente si os estáis conociendo ha de ir de a poco. No queráis correr antes de andar. 

La cuestión es chinchar, incordiar, tú a él y él a ti., eso es calentar la  mente, aunque también estés tocando las narices y parezca que quieras entrar en modo juego. Todo forma parte de... Digamos que puede ir unido lo uno a lo otro... Pero no siempre se tiene que dar en modo ipso facto.  Y ahí es cuando vas plantando las semillitas del juego. 

También puedes preguntar o preguntarte, si eres spanker, o si quieres empezar a jugar con el spanking., ¿Qué cosas me molestan? ¿Qué me fastidia? ¿Cuál podría ser el motivo para dar una tunda? 

Los azotes a palo seco no saben igual, calentar la mente vendría siendo semejante al calentamiento previo en el acto sexual con penetración, donde se dan un masaje, caricias... pues el precalentamiento en el spanking vendría siendo los 'azotes mentales'.

miércoles, 21 de julio de 2021

La complicidad





Si tengo que describir en que se basa una relación feliz diría que se trata de varios ingredientes y cada uno de ellos tienen su función y su importancia en el vínculo.

En este post quiero hacer referencia a la complicidad, porque diría que es lo que realmente aviva la unión.

Y también me atrevo a decir que es la gran diferencia entre adentrarse a conocerse en profundidad o quedarse sólo en lo superficial.

Siendo el spanking la esencia del blog, anotaría que ya de por sí es más peculiar la complicidad a diferencia de las relaciones tradicionales. A parte de entrar al ruedo todo un abanico de emociones y sensaciones., también hablamos de ese secreto que sólo ambos conocemos. Los sitios públicos para mí me resultan muy morbosos ya que se pueden dar ciertas situaciones que nadie más se va a hacer eco y eso a mí personalmente me vuelve loca. Por ejemplo, que juegues con la comida en un restaurante y que se acerque a tú oído y te diga muy serio: ¡Deja de jugar y cómetelo! O que estando en un reservado te descalces y juegues con tu pie y su entrepierna… ver su cara de desaprobación y saber que te la estás ganando, jajaa eso me fascina!!. Son estos detalles a los que me refiero, por un lado, a la complicidad mutua, y por otro a la diferencia de una relación clásica (sin desmerecerlas por supuesto, entre ellas entiendo que también tendrán su implicación igualmente, aunque diferente). De todas formas, no me las imagino en este tipo de situaciones. Digamos que jugamos en equipos diferentes, cada uno con sus normas y su manera de gozar. 

Por otro lado, también tengo que decir que para que esto se dé realmente es vital que ambas partes remen juntos en la misma dirección. Sino por mucha afinidad que tengan y coincidan en los gustos además de que sean cómplices, no servirá de mucho y terminará por hacer mella más pronto que tarde.

La complicidad es algo que se da con el tiempo, al igual que la confianza, de hecho, para que se dé la una ha de darse la otra. Para poder llegar a cierto grado de complicidad primero se ha debido de afianzar la relación a través de forjar esa amistad y generar esa seguridad.

Del mismo modo debe de darse una excelente comunicación, ese saber escuchar al otro libre de juicio, ese permitirse poder expresarse libremente y siempre compartir desde el sentir sin tapujos. Decir si en alguna situación te duele algún comportamiento, o palabras dichas. O si por el contrario algo te ha encantado, también se expresa. 

Y dado a nuestro gustos y juegos con respecto a la comunicación, también decir lo que nos gusta y/o nuestras preferencias, lo que no hemos probado y nos llama la atención. Lo que hemos probado y no nos agrada, y lo que no haríamos ni jarta vino. Contarnos todas estas cosas es fundamental para que fluya de manera natural la complicidad.

Una pareja cómplice es aquella que con solo una mirada saben lo que están pensando. Nos ayuda seguir manteniendo la llama junto con la chispa que ya existe entre los dos, porque sin esa atracción tampoco se podría dar la complicidad.

Es como ir con un pasito por delante, es anteponerse a la jugada, es ese conocerse al dedillo y saber que haciendo una u otra cosa o diciendo algo saber cómo va a reaccionar el otro porque ya lo conocemos. Y con toda esa información lo podemos usar a nuestro favor para continuar manteniendo la relación activa.

También tengo que decir, aunque pueda sonar contradictorio así de entrada, nada más lejos que eso, y es que él o la aparte dominante, ha de guardarse en ocasiones, una carta debajo de la manga. Porque es él/ella quién dirige y desubicar a la parte spankee en mi caso, o sumisa en la de otrxs digamos que suma un plus a la excitación. A mí me encanta conocerle para saber cómo va a reaccionar si digo o hago algo en concreto., Y me seduce cada vez que él hace o dice algo que no espero para recalcar que quién manda en todo este asunto es él y no yo. Eso también forma parte de la complicidad, conexión y a la vez mantiene la llama viva.

 

miércoles, 16 de junio de 2021

Tuya, Mío!!

 


No sé si es por mi condición de romanticona la que me hace escribir esta entrada, es posible, muy posible que sea así. Ser spankee también va unido a mi parte Little y mi parte amorosa que va implícita en mí. Puedo serlo todo, desde rebelde porculera cuando me pican, a una niña tierna (e indefensa jeje) que lo que quiere son mimos, atención y cuidados, yo también los doy, a puñados. Y si hay algo con lo que me identifico es con el amor romántico equilibrado, alguna vez he hablado de ello en otros posts. Y de lo que quiero escribir hoy es de los conceptos, ¡¡Mío!! Y ¡¡Tuya!!... ¡¡¡¡Me fascinan!!!!

En las relaciones D/s no sé cómo se verá, porque la condición de la sumisa es de pertenecer a su Dominante y Amo, pero él no suele pertenecerle a ella. Disculpadme si me equivoco, pero así lo he visto, escuchado y leído hasta ahora. Soy todo oídos sí me queréis decir lo contrario. Y por supuesto que entiendo que cada pareja dentro de la D/s serán diversas unas de otras, así ha de ser., Como cualquier otra relación.

En mi caso y hablando de mi experiencia y de mi filosofía de vida con respecto a estos temas, es que me súper encanta la sensación de sentirme dominada, sometida y controlada por mi hombre. Siempre en el buen sentido de la palabra. No me siento sumisa pero sí que me gusta verme sabiendo que soy suya, que le pertenezco y saber también que él es mío y sólo mío, y que en nuestra intimidad en relación a nuestros juegos y sexualidad afectiva y emotiva somos únicos. Él para mí y yo para él. También puede ser que tenga relación con mi condición de monógama, es muy probable…

Lo que siento va más allá de un momento erótico puntual y ya. Lo que siento es más profundo y necesito sentir que sea mutuo, sino no tiene sentido, ni pies ni cabeza. La energía ha de fluir en ambos lados y eso cuando se siente es súper potente. Sentirme querida, amada, cuidada, mimada… y también castigada, regañada y azotada, y en la pertenencia de sentirme suya y de saber que quién manda es él. Saber que puedo confiar en él en todo momento y que le puedo dar el control de mi cuerpo y de mi mente sabiendo que estoy en sus manos, eso me hace la persona más feliz del mundo y a su vez, libre.

Y al mismo tiempo saber que él es sólo mío y que ni ganas tiene de estar con otras mujeres, eso le hace más grande aún si cabe. Y sí, hay hombres de esta talla.

Saber que somos únicos el uno para el otro, me pone muy cachonda... ¿Cómo es posible? Pues no lo sé… pero sólo de pensarlo mientras escribo me siento húmeda, no digo más…

Me gusta sentirle celoso, que me lo diga y que me lo demuestre, siempre hablando desde lo sano. Con ese puntito de uhmmmm como me gusta verle así, sabiendo que le gusto sólo para él, saber que soy suya y que le pertenezco en exclusividad. Ambos somos y estamos juntos con esa condición, tan sexy, sensual y excitante vivencia…

Yo soy Tuya porque así quiero ser y estar para ti, porque te lo mereces, porque sabes cómo tratarme, porque no tendría sentido de otra manera.

Tú eres Mío porque me perteneces, porque sé que te gusta sentirte así también, ambos por igual y diferentes a la vez.

Nuestra relación es única y distinta a las demás, a nuestro estilo, con nuestros gustos propios y a nuestra manera, con nuestras subidas y bajadas, con nuestros enfados y lo mejor, nuestras reconciliaciones... 


miércoles, 12 de mayo de 2021

50% spankee 50% vainilla

 


Ya os hablé en otro post de mi relación con el mundo vainilla y con mi vida spanka, que es la misma, jajaa. ¡¡Sí lo confieso, soy vainilla!! Eso sí, me gusta más el sabor del chocolate… es broma jejee. Aunque sí, el chocolate en todas sus vertientes me fascina. Uhmmmm

Por si no leísteis la entrada ''Vainilla o Chocolate'' en su día y os apetece echarla un ojo la encontráis 👉 pinchando aquí

Y siguiendo con el hilo os diré que, si tuviera que elegir quedarme con una identidad o con la otra, así de entrada no sabría con cual... Tengo claro no, clarísimo que no podría vivir sin el spank, vivido tal y como a mí me gusta ¡claro! Hay infinidad de maneras de llevarlo a la práctica con las que yo no caso. Y del mismo modo no estaría a gusto si tuviera que renunciar a mi lado vainilla, amo mi día a día, además a veces, sólo a veces, sin querer se entrelazan ambos como si fuera una especie de metamorfosis.

Yo creo que todo esto puede ser porque mi forma de vivirlo es en pareja, y por eso quiero ambos estados en mi vida. También puedo entender a cierta gente que vivan los dos lados indistintamente de con quién, y necesiten igualmente llevarlo a la práctica, aunque no sea con la misma persona., Por los distintos motivos que sean, es posible que tampoco quieran renunciar ni a lo uno ni a lo otro. Sin embargo, el otro día me sorprendió cuando leí en un grupo dentro de una red social de internet a alguien comentar que no había experimentado el lado vainilla y que desde que habita por estos lares ha sido siempre desde ahí, desde el Bdsm. Supuse que era posible que se tratase de alguien muy joven, aunque no lo sé, sólo lo pensé.

¿Qué me aporta mi lado vainilla?

Así de entrada ocupa un lado muy amplio en mi vida, no siempre estoy pensando en el spanking ni vivo sólo por y para ello. También me fascina el mundo de las relaciones tradicionales a la hora de relacionarme en la intimidad con la persona adecuada., con la que encajas y hay conexión en todos los sentidos. 

Además, también hay otras áreas que nutren mi existencia como el autoconocimiento y el crecimiento personal. Si soy sincera conmigo, sin ello no hubiera podido dar pie a experimentar los azotes. Sin conocerte es bastante complicado saber lo que quieres y lo que no. Por supuesto con esto no quiero decir ahora que todos los que están en el mundillo son conocedores de ellos mismxs, para nada… yo diría que los que decidimos conocernos y mirarnos para dentro somos más bien pocos que muchos, y desde luego no tiene porqué gustarte las azotainas o fetiches inusuales. 

Por otro lado, entiendo que mi blog es de spanking con lo cual hablo de ello porque para eso lo cree. No tiene sentido por ejemplo que hable de comida vegetariana, cosa que me encanta, pero no da a lugar. Con lo cual siendo coherente con mi espacio y conmigo escribo del spanking que es lo que me define más concretamente por estos lares, aunque comparta a veces entradas interesantes del Bdsm en general. Pero no por ello dejo de ser vainilla aunque no suela hablar de ello por aquí.

¿Y qué me aporta mi lado spankee?

Pues me saca ese lado oscurillo y juguetón que habita dentro de mí y que sino le doy vida en cierto modo me marchitaría por dentro. Es la manera de sentirme viva dentro de mi sexualidad, es la que me enciende y sin esa chispa no funciona mi mecanismo. Jajaa, es así, no lo decido yo, nací así. Forma parte de mí, si me quieres has de aceptar esa parte porque va conmigo en el mismo pack, no lo puedo apartar aunque quisiera, cosa que tampoco quiero xD. Y siendo sincera, la verdad es que hasta ahora no he tenido ningún problema con nadie por mi gusto, lo único, cuando no se cuadra por otras cuestiones. 

También tengo que decir que hay personas del mundillo que he conocido y sólo saben hablar de lo mismo, además de ser superficiales, sus conversaciones no salen del Bdsm y se pasan un muy alto porcentaje de su vida metidos ahí. Sinceramente, me aburren de manera descomunal, en la vida hay mucho más. Sí que es cierto que hay conversaciones más que interesantes dentro del ambiente, de echo tengo grandes amistades con las que me encanta conversar, pero en sí lo que me gustan son ellas como personas y no tanto sus gustos., no sé si me explico. Creo que sí, me refiero a que, aunque las conversaciones dominantes puedan tratar sobre ello, sí que son ricas en su contenido. Con esto quiero decir que no todo es cuestión de spanking o Bdsm, hay momentos para todo lo que te aporte.

Al final no es cuestión de elegir lo uno o lo otro, es encajar o no con la persona con la que estás, y luego de ahí sale solo....

miércoles, 10 de febrero de 2021

Spankee de entrega

 


Con todo mi respeto a las sumisas de entrega y al mundo del Bdsm, cuando lo viven desde el cuidado entre dos personas adultas que buscan crecer juntas con sus propias normas y que sólo les incumbe a ellos.

No me he vuelto loca con el título, y obviamente no soy una spankee de entrega visto como lo que se conoce a las sumisas de entrega, pero sí que lo siento igual que ellas en relación al civismo. Al sentir desde la devoción, aunque ellas hacia su amo y yo… hacia mi propia vida., en este término no coincidimos, aunque eso no importa.

Sí que lo siento igual en relación al compromiso, a ese 'estar'. A ocuparse de la otra persona con quién compartes tu vida o momentos. El amo se ocupa de su sumisa y la sumisa de su amo. Mi spanker se ocupa de mí y yo me ocupo de él.

El respeto, honestidadconfianza, complicidad, escucha activa, risas, lágrimas, juegos, confidencias... Desnudarse a nivel emocional y espiritual para el otro, y el otro para el uno. Alguien manda y la otra parte termina obedeciendo sí o sí... En el Bdsm se dan otros momentos y formas de experimentar y lo mío siendo spankee lo que predomina son los azotes y más azotes... El caso es que al final hay una parte que dirige y la otra se deja hacer, aunque a veces a regañadientes, jejee.

Nunca lo he vivido por pasar el rato, lo he sentido desde algo más profundo que no cualquiera es capaz de entender o de sentirse identificado con ello. Poner el culo para mí es como poner mi alma… es quizás la parte más vulnerable y más sagrada que tengo desde mi lado spankee. Una sumisa no sé con qué parte de su cuerpo se sentirá más identificada a la hora de entregarse, entiendo que será el propio amo quién lo decida por ella.

Hablando con una gran amiga sumisa me decía que a ella le gusta y se siente identificada con la obediencia, servir, ceder, cuidar, el sacrificio, la entrega, la comunión, los valores… y justo ahí dije: Yo también, coincido en la comunión de dos personas que es esa unión de los dos, que están ahí para darse mutuamente lo que ambos necesitan. No tiene nada que ver con el sexo, que, aunque lo haya, la relación no se alimenta sólo de ello, digamos que el sexo como tal, visto desde la parte genital pasaría a un segundo plano. Y en cuanto a los valores, también, coincidimos con ellos., La lealtad, esa fidelidad que se tendrán mutuamente, además de la plena confianza y saber que la otra parte siempre va a estar ahí, para arropar, cuidar y regañar si fuera necesario. donde se podrá boca arriba la propia normativa y consensos y que se podrá modificar las veces que haga falta. Digamos que no nos unen los mismos gustos como tal, sin embargo, por encima de ellos se encuentra la ética. De ahí que la persona siempre va a prevalecer sobre el rol.

Somos diferentes… y a la vez tan iguales…

Aunque lo vivamos diferente, en el fondo y la esencia es la misma. En otro punto en el que coincidíamos es que es algo puro, hay una sensación de algo limpio, no está teñido de vicio... No quiero decir que los viciosos sean peores o mejores, ahí no voy a entrar y tampoco soy juez de nadie. En mi caso siendo spankee no es  poner el culo a cualquiera al igual que una sumisa no se entrega así de primeras al que se presente como dominante. Primero han de conocerse entre ambos, como los cortejos... O como cada unx lo quiera llamar. 

El spanking y el Bdsm, lo relacionan mucho con el oportunismo, con el sexo duro y fácil y eso es lo que realmente no me gusta, con la pornografía se pierde la magia del erotismo, del gusto por el cuidado. Cuando se tiñe con el todo vale o con da igual unx que otrx, se esfuma en un segundo el valor de la propia persona y se degrada. 

La diferencia es enorme cuando en la relación hay de por medio sentido común, ese ocuparse y cuidado de la persona con quién compartes esos momentos únicos e intensos, tan íntimos, tan de complicidad… Vamos, que no tiene nada que ver. Así que, sí, puedo ser de entrega sólo y en exclusividad con respecto a los valores, el compromiso, la lealtad, el cuidado, el estar, lo puro, el mimo, y la comunión. Y seguro que si seguimos hablando encontramos más puntos en común.


miércoles, 16 de diciembre de 2020

¿Qué es un Daddy? (Por Ivy Casiopea)



Bonita descripción la de Ivy en relación a lo que es para ella un Daddy, me gustó mucho lo que leí y un placer poder compartirlo con vosotrxs. 


Un Daddy es la combinación perfecta entre severidad, disciplina y ternura 
¿Puede haber algo mejor? 

Es un dominante, porque ese es su rol y existe una relación de D/s; es un Spanker porque casi siempre castiga con nalgadas y es un Daddy porque adopta el rol paternal y cuida, protege y alimenta el alma infantil de su pareja.

Reconozco que el rol de Daddy no es nada fácil, porque además de llevar el control de la relación, tiene que arreglárselas para satisfacer las necesidades de afecto, protección y ternura de su Little y además tratar de mediar la personalidad y el alma de niña en una mujer, ¡Nada fácil! Sin mencionar que tiene que tener infinita paciencia para aguantar y controlar los berrinches, lloriqueos y exigencia de atención de su pequeña.

Realmente es un rol muy difícil, pero hermoso. Mi reconocimiento a todos los Dominantes y Spankers que asumen el rol de Daddy, algunas veces porque les gusta y muchas otras veces por complacer y por adaptarse a las necesidades de la mujer que quieren.

Ivy 💚


Es una definición cortita pero cargada con mucho peso. Me encanta cuando hace referencia a la parte mujer que juega a ser niña cuando dice ''el alma de niña en una mujer'' ¿Puede haber algo más bonito que eso? Para mí no, desde luego que no. Me encanta sentirme una niña en un cuerpo y mente de mujer, poder dar vida a esa parte que habita en mí y que a su vez sea alimentada por mi pareja es lo mejor que me puede pasar.

En mi caso soy spankee y little y no lo vivo en D/s, ella sí lo vive así y ambas filosofías de vida son perfectas.

Me ha gustado mucho leer también cuando dice que algunos Daddys lo son por complacer y por adaptarse a las necesidades de la mujer que quieren... Me parece una bellísima forma de demostrar el amor que sienten.

Gracias Ivy


miércoles, 9 de diciembre de 2020

Expresiones que me excitan

 


Recuerdo haber comentado en otra entrada que los hombres son más visuales y las mujeres somos más auditivas en relación a la sexualidad. En mi caso personalmente soy así, si eres mujer y no te reconoces en este sentido lo puedes compartir, me gusta ver las diferencias entre unas y otras.

Además de mujer soy spankee con lo cual es un matiz a tener en cuenta en esta entrada, lxs que os identificáis con este rol lo más probable que os pase lo mismo. 

Hay frases dichas como:

  • ¡¡Te voy a poner el culo rojo como un tomate!!
  • Tú sigue así que ya verás cómo terminas...
  • ¡¡Estate quieta!!
  • ¡¡Te estás ganando una buena azotaina!!
  • ¿Tengo que zurrarte el culo?
  • Prepárate cuando lleguemos a casa.
  • Esta noche duermes calentita.
  • ¿Te he dicho yo que te toques?
  • ¡Estás castigada! 

Ufffff si al leerlas sentís cosquillitas por el estómago es la mejor manera de entender lo que os quería decir.

No son frases para decirlas así tal cual, tiene que darse el momento, dentro de contexto... y por supuesto quién las dice tiene que parecer enfadado y decirlas de forma enérgica. No vale decirlas de cualquier forma, o por lo menos cuando me las dicen a mí o me las imagino en mi cabeza me tienen que hacer estremecer y mojar las bragas. Y para que esto pase, es necesario que la expresión dicha vaya cargada con cierta autoridad.

Si nos fijamos, al final, son ciertos matices, detalles, lo que marcan la diferencia. 

Más expresiones que me vienen:

  • ¡¡No te sientas en dos días!!
  • ¡¡Bájate las bragas!!
  • ¡¡Ven aquí!!
  • Cómo tenga que ir yo va a ser peor.
  • ¡Estás advertida!
  • ¿Lo vas a volver hacer?
  • Vete a por el cepillo.
  • Contigo lo único que funciona son los azotes.

Tienen una carga de vibración y de cierta intensidad mayor para los oídos cuando son dichas cara a cara, viviendo el momento con quién compartes tú intimidad. Porque además de escucharlo le estás viendo la cara, su rostro y eso es ufffff a mí personalmente me pone a mil, verle serio. 

Por otro lado, pueden servir igualmente para ir calentando la situación poco a poco, y en esta ocasión se pueden decir por whatsapp o por teléfono, ¡¡¡llegado el caso también gusta y mucho!!! 

No dejan de ser regaños, advertencias, marcar el territorio para dejar claro quién es el que manda en ese momento. Y no sé por qué, pero me ponen a mil... 

Al final no son sólo azotes, tiene que haber mucha más consistencia en todo esto y en muchos sentidos. Y lo que quiero expresar con esta entrada en concreto es que, el que me rieguen los oídos de esta manera con el fin de que me hagan estremecer es tan importante o más que los azotes en sí. Todo forma parte de un todo y hay que cuidarlo por igual para que ese instante presente sea disfrutado plenamente.

Es más importante que te follen la mente a que te toquen el cuerpo, o como decía Charles Bukowski: ''Follar la mente de una mujer es un vicio refinado para los entendidos, todos los demás se conforman con el cuerpo''.

 

miércoles, 18 de noviembre de 2020

Dormir con el culo rojo (Por Pix)

 


Hoy os comparto una entrada de Pix, una spankee Argentina, y que realmente me gusta mucho como relata uno de los mayores placeres que puede haber para nosotrxs y que no es otra cosa que irnos a la cama calentitxs... no digo más...
Disfrutar con el post!!!! 


Uno de los placeres más grandes que tiene el spanking es irse a la cama con la cola roja. Haber terminado el día, y recibir una buena paliza justo en el momento que necesito bajar las revoluciones y tranquilizar la mente para poder descansar, no tiene comparación con nada.

Tengo memoria de algunas ocasiones donde lo he vivido y es un momento increíble. Estar duchada, en pijama, pero aun con el stress del día laboral, sentirme cansada y malhumorada, haciendo cuentas en la mente de las actividades del día siguiente y que mi spanker me tome del brazo, me de vuelta en la cama, me baje el pijama y la bombacha y me de unos buenos azotes, para luego llevarme a sus rodillas sin explicaciones y me de una merecida paliza, es una situación que deseo recurrentemente.

Sentir que me ha tomado desprevenida, que no tengo tanto ánimo para luchar como cuando un castigo es anunciado, y ese sentimiento propio de saber que es simplemente lo que necesito.

La situación es muy diferente a los castigos usuales. No hay retos, sino recordatorios de que hay asuntos que deben tomarse con calma, que las tensiones laborales son normales.
No hay penitencia, no hay implementos. Solo nosotros a punto de irnos a la cama, y yo en sus rodillas liberándome de todas mis responsabilidades.
No tener el control, no decidir, la demostración de cariño y preocupación materializada en una paliza intensa pero con otros matices. Y sentir que aflojo mi cuerpo y solo pienso en lo que está pasando, lo siento y lo disfruto. 

Sé que lo necesito. Y quedaré totalmente rendida cuando termine.

Me pasas crema en la cola que me arde, y con eso termino de deshacerme de cualquier preocupación. Para luego ir a mi lado de la cama, acomodarme en la almohada y casi entre dormida decirte... "que duermas lindo..." Esperar que me abraces para dormir y tener la certeza que mañana será un día de lo mejor. :)


miércoles, 21 de octubre de 2020

El rincón del spanker (por Santi Ledesma)

 



Hoy quiero compartir con vosotr@s una entrada que me ha parecido muy interesante de Mariposas de Chocolate y es en relación a lo que siente él cuando tiene a su spankee mirando la pared...



A mí también me ponen deberes y hace unos días me hicieron una pregunta que voy a tratar de responder: "¿Y tú que sientes cuando estoy en el rincón?".

Creo haber hablado alguna vez del tema y lo resumía si no recuerdo mal con una metáfora: tengo la misma sensación que debe tener un pintor, cuando mira su cuadro. Pero ya que me lo han pedido voy a ahondar más en el tema.

En primer lugar habría que hacerse la pregunta, del porqué de ese ritual. ¿Por qué nos gusta mandar al rincón? Depende mucho del momento concreto de ese rincón. No es lo mismo, antes, durante que después. Si es antes está muy claro, quieres crear un estado de ánimo, profundizar en la incertidumbre, incluso para que negarlo en el miedo, ese miedo excitante, alargar la agonía. Si es durante, tampoco hay duda, es un cambio de tercio, y es más de los mismo. Como decir, hasta ahora estábamos calentando, ahora viene la parte seria. O sea otra vez incertidumbre, control de la situación y miedo. Sin embargo, creo que estas dos opciones, son las menos habituales. La mayoría de rincones, al menos en mi experiencia son después. Y creo que eso ya nos puede dar una pista.

Está claro que también se pretende crear un estado de ánimo. En este caso, la sensación buscada, es la vergüenza, incluso la humillación, pero sobre todo sensación de castigo, el rincón es la parte final del castigo, la última prueba, finalizado el rincón, se terminó el castigo. Y dependiendo que extras se le añadan a ese rincón, aumentas ambas sensaciones. Imagino o bueno al menos eso me han contado, que unas de las sensaciones más abrumadora del rincón, es aquello que contaba Foucault es un panóptico de vigilar y castigar: "El castigado no debe saber nunca si en ese momento se le mira, pero debe estar seguro de que siempre puede ser mirado"...inquietante desde luego y sensación de descontrol también. De hecho, a mí personalmente en esa situación me gusta especialmente jugar a provocar eso. Levantarme, moverme, salir de la habitación un instante para volver a entrar...buscando precisamente eso que describe Foucault, no sabes si te miro en ese momento, pero sabes que en cualquier momento puedo mirarte.

Otras de las cosas impactantes de todo rincón, es el silencio. Después de la siempre ruidosa azotaina se hace un silencio muy especial, donde solo se escuchan respiraciones. La de quien está en el rincón y la de quien está mirando. Así que, pese a que pueda parecer frío y distante, sigue existiendo constancia de una conexión, ente quien está en el rincón y quien mira. Conexión visual y auditiva, que entre otras cosas te comunica, de forma visual (color de las nalgas) y auditiva (respiración); el dolor físico.

Pero bueno la pregunta iba referida a mí, a mis sensaciones y voy a entrar ellas por la puerta grande. ¿Y si os digo que el rincón, o sea enviar a mi compañera de juegos al rincón después de la azotaina, es enviarme a la vez un rato a mí mismo? Pues lo es y me voy a explicar.

En un juego por muy punitivo que lo quieras hacer y trasmitir, hay excitación sexual y durante el mismo hay contacto sexual directo o indirecto. No tiene demasiada lógica a mi entender, pasar directamente de querer crear una sensación de castigo, por excitante que pueda ser esta a una relación sexual. Se necesita una transición, un ritual de cambio de tercio y esa es para mi sin duda unas de las funciones del rincón. Voy a ser bruto, pero la carne  no se consume inmediatamente muerto el animal, hay que dejar que pase el rigor. Siguiendo el símil, el rincón es como una especie de proceso de maceración. Así que en el fondo y ya que me han pedido mis sensaciones, el rincón es un rincón, es una forma de refrenar mis ansias desbocadas en ese momento y dar tiempo a que se asienten no solo en mi si no también en la otra persona. Que sienta, todo aquello que quiere sentir y que a veces pasa por sentir la sensación dolorosa, la vergüenza, el descontrol y también la calma de un instante de soledad con su propias sensaciones. Muchas veces es una especie de prueba de paciencia, que permite analizar la situación y encontrar un equilibrio entre mis urgencias y las de la otra persona. Vamos no ser egoísta.

Por eso os decía que mandar a alguien al rincón, en parte es mandarme a mi mismo. Mas allá de todo lo demás que he descrito. Y bajo ese silencio del que os hablaba antes y a través de esa conexión no perdida, intentar acertar el próximo paso. He acabado muchos rincones simplemente sacándola de allí, poniéndola contra el sofá o la cama y ya os podéis imaginar el resto. Pero también no pocas veces han vuelto a mis rodillas, solo para recibir caricias y atenciones o incluso alguna que otra vez, para simplemente hablar. Y que opción escoger es algo que he pensado en el rincón, mirándola cuando no sabe si la estoy mirando o no.

miércoles, 9 de septiembre de 2020

Juego de poder, a ver quién puede más...




Ya os he hablado en otras entradas de mi forma de vivir el spanking, y aunque no quiero ser repetitiva, sí me apetece volver a escribir y hacer hincapié sobre el juego e intercambio de poder que existe entre el spanker y la spankee. El poder al que me refiero por parte de la spankee, es cuando entregas por un rato tu cuerpo y aprendes en ese momento a callar la mente de los pensamientos limitantes. Pueden aparecer a veces (no siempre) y de forma de diálogo interno. Se presentan desde ¡No así no, lo quiero de otra manera! hasta el  ¡Joder me duele! Digamos que tu ego/mente quiere controlar lo que está sucediendo y si te dejas arrastrar por ello no disfrutarás lo que estás viviendo. Con lo cual es mejor simplemente respirar, dejarte hacer, sentir sin más aunque nos esté doliendo a veces físicamente y otras a nivel de orgullo, simplemente dejarlo estar...
Sólo así podremos conseguir calmar la mente para dejar que se mojen las bragas... si es que aún las llevas puestas...

Está claro que si estás pasando por este momento en tu vida en la actualidad  es porque lo has hablado con tu pareja, o compañero de juegos o llámalo X, (cada uno en la relación que elija estar) y si te encuentras en esa tesitura es porque quieres, y has llegado libre y voluntariamente. Sino, no tiene sentido y estaríamos hablando de otra cosa que ni siquiera voy a nombrar ya que para mí no tiene cabida. Con lo cual, insisto, si estás ahí es porque con antelación le has dado permiso a él/ella y puede tomarlo cuando lo considere más oportuno, aunque a ti no te venga bien recibirlo en ese momento por los motivos que sea, o te esté doliendo el culo cuando lo estés recibiendo...
No me quiero poner de parte del spanker, para nada... pero entiendo que si le cedo mi poder es por algo y no porque sí. Además si estás con la persona adecuada sabrá como hacerlo y como cuidarte en todos los sentidos. 

Mi forma de verlo, sentirlo y vivirlo es lo más parecido a una relación vainilla, donde por encima de todo somos personas, compañeros de viaje, amigos, con quién puedes hablar de todo lo que se te ocurra. Donde se da la confianza plena y existe esa seguridad, tranquilidad en el corazón y paz mental que tanto aprecio en una relación. Y a parte de todo esto, en la intimidad nos relacionamos y vivimos nuestra sexualidad a través de los azotes... Digamos que él termina por ponerme en mi sitio, aunque, no sin haberle montado un numerito previo a... 

¿Y por qué nos intercambiamos el poder?

Porque he ahí la gracia de nuestra relación, si la pelota estuviera siempre sobre el mismo terreno no sería divertido para nosotros. Así es cómo nos gusta, es nuestra manera de relacionarnos.

Cuando la pelota la tengo yo lo disfruto muchísimo porque tener el poder mola, ser tú quién dirige y quién manda tiene su punto. O simplemente incordiar, sólo eso ya es divertido. Y sobre todo cuando sabes que él no puede hacer mucho cuando estáis en un sitio público ''entre comillas'' porque un azote te pueden dar... por ejemplo, yendo por la calle caminando, aún así sabes que no pasará de ahí. Digamos que la parte spankee aprovecha para hacer o decir cosas que sabes que a él/ella no le gustan, o le pillas en un momento donde simplemente te deja hacer... y digamos que vas sumando puntos por subirte a la parra. 

Ese juego e intercambio es algo que sale sólo, fluye... O bien das pie porque te apetece jugar un rato o quieras calentar la situación para que después sea tu culo el que termine calentito. O que sea la parte spanker quien quiera picarte y verte enfurruñada porque eso le gusta y le pone.

Hay que tener muy claro una cosa, y es que cuando él decide coger la pelota es cuando por mucho que me resista o intente seguir con ella porque me estoy divirtiendo y obviamente no quiero soltarla. Al final me va a tocar ceder, o bien por las buenas o por las malas, pero es inevitable y él terminará con la pelota en su tejado sí o sí. 

Está claro que si tu forma de vivirlo es ésta te sentirás identificado/a y sino simplemente te podrá extrañar este estilo de llevar a cabo el spanking. Y entiendo que a las/os sumisas/os de entrega ni se les pasa por la imaginación actuar así y ni les excita, es normal porque su sentir es diferente. En mi caso si tuviera que obedecer y decir a todo que sí, me pasaría exactamente lo mismo.

Igual ocurre con los Dominantes/amos que les gusta que les obedezcan, no conciben este tipo de comportamiento. Se supone que la parte sumisa está para complacer en todo momento a su dueño y en servirle a través de su entrega, devoción y obediencia y así es como la sumisa/o lo vive plenamente y ambos son felices. Y por su puesto sabiendo que cada pareja lo vivirá diferente y no al pie de la letra como se supone que tiene que ser. No existe una forma exacta ni un modelo de pareja en la D/s, y sin ser estrictamente necesario el tener que vivirlo siempre desde ese estado. Exactamente ocurre en una relación de spanker/spankee que cada uno  lo vivirá diferente, sólo expongo cómo lo vivo yo.

En el Bdsm el  intercambio de poder se ve y se entiende diferente, en el sentido que es la parte sumisa quién cede su poder a su Amo, es la parte Dominante quién manda y tiene el poder y la parte sumisa quién lo entrega. Es así siempre y en todo momento.

En cambio en el spanking cómo yo lo vivo, ese poder lo tenemos ambos y cuando digo ''a ver quién puede más''... Me estoy refiriendo a que a veces está en un tejado y a veces en el otro. Aunque los dos sepamos quién es el que va a ganar y sabemos quién es la parte que le va a tocar terminar al final con el culo rojo, y otras veces, morado... Así nos compenetramos y nos nutrimos mutuamente desde ese tira y afloja. Así lo sentimos, así nos relacionamos y así vivimos los azotes.