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miércoles, 17 de noviembre de 2021

Resentimiento (Por C xxx)

 


Os comparto otra entrada de C xxx donde nos detalla otro capítulo vivido dentro de su relación en la Disciplina Doméstica. En esta ocasión más ligada al spanking terapéutico según las conclusiones que he sacado al leer el texto, aunque ella no lo menciona en ningún momento. Me ha encantado de nuevo, no tiene desperdicio.

 

Con R funcionando, es fácil albergar mucho resentimiento inconsciente y pensamientos negativos hacia mi esposo. Sí, lo he perdonado por su aventura, pero solo a nivel consciente. Los sentimientos heridos a menudo pueden tardar muchos años en resolverse. Con R solo en casa los fines de semana, es fácil comportarse y mostrar sumisión 'súper' durante dos días. Es cuando está en casa por un largo período que se vuelve difícil ...

Tan pronto como R llegó a casa, quiso subir la apuesta como HOH. Lo hizo dándome instrucciones estrictas con respecto a la hora de dormir y las tareas del hogar, con graves consecuencias si me portaba mal. Desde el primer momento en que R puso un pie por la puerta resultó en una paliza de castigo, había albergado muchos sentimientos negativos hacia mi HOH. Yo fluctuaría entre: "¡Ojalá pudiera relajarse, después de todo, se suponía que estábamos de vacaciones en África!" A "¿Cómo puede entrar en MI espacio personal y dictar así?" Vivir solo durante 5 días a la semana me acostumbró a mi propia forma de hacer las cosas y a mi propio espacio personal. Me molestaba que R se hiciera cargo desde el primer día. Sin embargo, mi resentimiento estaba bloqueando mi sumisión a él. Esta actitud reticente estaba actuando como una barrera, impidiendo el acceso a las lecciones que estaba tratando de impartir.
Mi falta de sumisión resultó en increíbles corrientes de desafiante mala conducta. Reconocí mis malas acciones, pero no pude hacer nada al respecto, hasta que comenzó a escalar. Cada vez que se intensificaba, los castigos aumentaban en proporción a mi mala conducta.

Después del día 3 finalmente llegamos al fondo de por qué mi mala conducta fue tan pronunciada. Yo misma no sabía realmente por qué pasé del resentimiento a la indiferencia durante la disciplina. No sabía por qué no estaba debidamente receptiva a las enseñanzas de R. Todo lo que sabía era que estaba albergando actitudes / pensamientos negativos y destructivos que no eran del todo evidentes en la superficie.

R me sorprendió haciendo trampa en la computadora el miércoles por la noche, cuando claramente había prohibido el acceso durante una semana. "¿Por qué tengo que seguir disciplinándote C?" Dijo R. "¿Es porque anhelas una conexión más profunda conmigo?" Estaba de pie frente a la pared haciendo el tiempo de esquina una vez más, esperando otra paliza de castigo. "No, no es eso". Respondí. Luego me derrumbé y comencé a llorar muy fuerte. Empecé a decirle a R que solo quería escapar de la familia. Cómo me sentí un terrible fracaso con Z. Cómo me sentí una madre realmente mala. Le dije que me sentía impotente, como si no me quedara el control, no quedara ningún orgullo en nuestra familia.

R me llamó desde la esquina y me abrazó suavemente mientras me sentaba en su regazo. Me balanceó de un lado a otro mientras yo acomodaba mi cabeza profundamente en su hombro. “Shhh, está bien C, estoy aquí para cuidar de ti. No nos pasará nada malo, lo peor ha pasado y el futuro es brillante ". Dijo R con cariño. "Ahora, cariño, ¿sabes que debo castigarte por tu terrible falta de respeto, deshonestidad y desobediencia hacia mí?" Con eso, R me torció sobre mi barriga y procedió a darme una palmada muy firme con la mano. R suele estar en silencio durante mis azotes, pero esta vez empezó a regañarme, concentrándose en cada una de las 3 D por turno. "¡Has sido una chica muy traviesa, 'desobedeciéndome' al usar el ordenador de esa manera!" Además, “Chica mala, mala, mala por mostrarme tal 'deshonestidad', ¿A dónde crees que te lleva? ¿Crees que no me enteraré al final? " También, "Tu increíble semana de malos comportamientos y rabietas me ha mostrado una total 'falta de respeto'. ¡Así que ahora debes sentir la fuerza de mi mano, que te golpea firmemente el trasero!" Ya estaba llorando mucho antes de que me azotaran, así que no pasó mucho tiempo antes de que la catarsis se abriera paso. Al escuchar el cambio en mi llanto a ese llanto catártico "más profundo", R cambió el ritmo de mis azotes. Continuó dándome nalgadas a través de mi catarsis con una nalgada más "suave". Continuó durante media hora más, para que yo pudiera gritar esas emociones inconscientes más profundas, en lugar de pensar en el dolor que se aplicaba a mi trasero.  No creo que alguna vez haya llorado tanto como ese día. Mi llanto continuó durante aproximadamente una hora después de que terminaron los azotes.

Me siento maravillosa ahora que soy consciente de la causa fundamental de mis malos comportamientos. R me está ayudando a trabajar en mis actitudes negativas, confianza y determinación. Mis niveles de energía y mi entusiasmo por la vida no están donde solían estar. Ciertamente, mi comportamiento es mucho mejor que hace 6 meses, antes de la aplicación juiciosa de la amorosa disciplina doméstica, pero todavía queda un largo camino por recorrer. Hay mucho dolor que debo superar para recuperar la esencia de la mujer fuerte que una vez fui.

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Mi querido y paciente esposo!
¡Gracias por no rendirte conmigo! Lamento forzar los límites y actuar de manera tan infantil. Gracias por ser constante en su disciplina conmigo. Ahora he aprendido una amarga lección sobre cómo una mala actitud puede provocar una serie de malas conductas que a su vez se intensifican y se convierten en una bola de nieve hasta convertirse en una serie de castigos.
Querido mío, has sido implacable, ¡no has ignorado mis malas conductas ni una vez!
¡Eres realmente un sabio HOH!

C xxx


miércoles, 15 de septiembre de 2021

Azotes mentales

 



Cuando se habla en relación al spanking se tiende a ir directamente a la parte física, ponte y te doy. Esto lo suelo ver más en el ambiente Bdsmero, o incluso en los spankos... aunque por su puesto entre ellos también tendrán sus acuerdos y sus porqués. Y si no lo tienen, directamente me trae sin cuidado, cada uno se relaciona como quiere.

En mi caso, digamos que los azotes mentales son un imprescindible en mi relación sexual-afectiva que mantengo sólo de puertas para dentro. Y que sin motivar y excitar mi parte mental no sería lo mismo. Es como en un armario, tú puedes tener toda la ropa que quieras pero no puedes prescindir de los básicos (cada uno los suyos, eso sí). Pues con el spanking igual, tiene que ir la parte física con la mental, y ya que nos ponemos, también con la espiritual.  Las relaciones te ayudan a crecer en todos los sentidos, tú contigo, él con él, tú con él y él contigo, ambos juntos en un aprendizaje mutuo y remando al mismo compás, y la espiritualidad en este caso es una palabra muy potente que lo abarca todo. Aunque no todo el mundo sea capaz de verlo así, normalmente la gente se suele quedar con la parte física de la atracción y no alimentan nada más.

En esta entrada me voy a basar en la parte mental, que además sólo de pensarlo me pone muy cachonda de imaginar ciertas conversaciones, frases, palabras, tanto cara a cara como por teléfono y/o por wasap. El caso es alimentar la mente para ir adiestrando el cuerpo. Es como hacer en una cazuela antigua un cocido madrileño y que se vaya haciendo a fuego lento... Es cuestión de tacto y de paciencia, ir sin prisas por ambas partes, nada cómo ir preparando el terreno e ir mostrándose y descubrir al otro paso a paso.

Los azotes mentales se pueden dar de muchas maneras, dentro de determinados contextos y jugar con la situación que estés viviendo en ese momento. Es dejar volar la imaginación con la palabra si estás manteniendo una conversación por las diferentes vías, o con algún gesto si estáis face to face.

Voy a poner algunos ejemplos y voy a intentar no repetirme, no sé si seré capaz jejee porque ya hablé de esto en otra entrada que tiene que andar por ahí en algún rincón del blog.

Las advertencias, como ese ¡venga a la cama! y tú: ¡No tengo sueño!  y coge él y directamente apaga la tele, y tú coges el mando y la vuelves a encender. Y se dan ese cruce de miradas fulminante por parte de él y por la tuya medio juguetona, medio desafiante. Y te dice: ¡Apágala! y obviamente no le haces caso. Y directamente te coge el mando medio forcejeando y la apaga. Después, acto seguido te levanta del sofá y te lleva a la cama agarrada por la muñeca y dándote en el culo hasta llegar a la habitación. 

¿Podéis ver el calentamiento mental antes de llegar a la parte física?

O en el momento de empezar a comer, estando él preparando la comida y tú sentada esperando a que te sirva y tú mientras estás con el móvil, y te dice en tono serio: ¡Deja el móvil! y tú sigues con él... hasta que antes de sentarse él a comer te lo quita y lo pone en la encimera. Ahí no hay azotes pero la intensidad del momento está ahí junto con la sensación del gusto en la entrepierna...

O si por ejemplo él está llenando un vaso de agua en la cocina y llegas tú, se lo quitas y te lo bebes delante de él mientras le observas la cara que pone... terminas y lo pones en la encimera, lo vuelve a llenar y lo vuelves a coger y te bebes la mitad, o entero!!! según la sed que tengas. Lo sueltas y te ríes!!! ahí le has calentado seguro ''un poco'' la mente tú a él.

Son ejemplos muy light, pero por algo se ha de empezar...

Luego también está que depende de cada uno la intensidad de cómo lo juegue. Obviamente si os estáis conociendo ha de ir de a poco. No queráis correr antes de andar. 

La cuestión es chinchar, incordiar, tú a él y él a ti., eso es calentar la  mente, aunque también estés tocando las narices y parezca que quieras entrar en modo juego. Todo forma parte de... Digamos que puede ir unido lo uno a lo otro... Pero no siempre se tiene que dar en modo ipso facto.  Y ahí es cuando vas plantando las semillitas del juego. 

También puedes preguntar o preguntarte, si eres spanker, o si quieres empezar a jugar con el spanking., ¿Qué cosas me molestan? ¿Qué me fastidia? ¿Cuál podría ser el motivo para dar una tunda? 

Los azotes a palo seco no saben igual, calentar la mente vendría siendo semejante al calentamiento previo en el acto sexual con penetración, donde se dan un masaje, caricias... pues el precalentamiento en el spanking vendría siendo los 'azotes mentales'.

miércoles, 19 de mayo de 2021

Muy conectada a tierra, protegida y querida (Por C xxx)

 


He encontrado una verdadera maravilla por la red, y son unos escritos que he traducido de una relación basada en la Disciplina Doméstica. Son post escritos por ella y aquí os comparto uno de ellos. Para los amantes de los azotes que lo vivan como ellos os sentiréis muy identificados con sus palabras. Tiene ciertos detalles a la hora de describirlo que lo hacen un auténtico tesoro. Espero que disfrutéis de su lectura, a mí personalmente me fascinó.


¡Una buena nalgada firme, administrada por mi marido cuando me porto mal, es mejor que champán y caviar! De hecho, es mejor que cualquier regalo que me pueda dar. Puede que no sea agradable en ese momento, pero como resultado, crezco; las nalgadas me benefician como mujer.


No solo me beneficia a mí, sino que 'R' también se beneficia. Ambos crecemos y nos desarrollamos como resultado de mi disciplina. Cuanto más crece mi sumisión a mi HOH (Jefe de Casa), más crece la autoridad de 'R' y viceversa. Es un proceso sinérgico facilitado a través del amor y la confianza. Como mi regalo para mi esposo es mi sumisión, su regalo para mí es su autoridad.

Después de mis azotes, me siento muy castigada. Antes de la implementación de la Disciplina Doméstica Amorosa o cuando 'R' me pone en mi sitio, a veces albergo resentimientos y creo fantasías tontas. Tales fantasías incluyen huir de la familia al no sentir que soy una buena madre y de tener que asumir las normas de 'R'. Azotar disipa estos mitos como visiones ilusorias y deformadas del mundo y me devuelve firmemente a la realidad. Las nalgadas me devuelven al estado de ánimo adecuado, donde puedo pensar con sensatez. Esta "conexión a tierra" me fortalece emocionalmente, me hace pensar con claridad para tomar decisiones racionales.

Me siento muy protegida antes, durante y después de mis azotes. Me entrego completamente a mi esposo en confianza. No uso una 'palabra de seguridad', ya que esto no sería la disciplina adecuada, sino un juego de actuación en algún escenario de juego de roles. Mi esposo corrige mi mala conducta como mejor le parezca. A veces, esto significa que me lastima y marca el trasero, pero estas marcas nunca son permanentes y las considero como las marcas del amor. Estoy protegida, ya que sé que cualquier implemento que use, o cuán fuerte se vea obligado a azotarme, ¡Mi disciplina la administra el hombre que me conoce y ama más en todo el mundo!

Nuestro estilo de vida de Amorosa Disciplina Doméstica nos hace a ambos profundamente enamorados el uno del otro. Después de 20 años de matrimonio, donde la mayoría de las parejas se han divorciado después de experimentar nuestros problemas, ¡Hemos luchado y nos hemos unido tanto como resultado! El profundo amor que 'R' y yo compartimos gira en espiral hacia todos los que entran en contacto con nosotros.
¡Las nalgadas me hacen una mujer más equilibrada, tranquila, feliz y profundamente femenina!

R, te amo tanto!!!

C xxx

miércoles, 24 de marzo de 2021

Motivo del día (Por Pix)



Os comparto un escrito de Pix que personalmente me encanta, me siento totalmente identificada con ella en todo lo que relata y en su manera de sentir la humillación, la vergüenza y en ese pensamiento tan recurrente que tenemos las spankees en ¿Cómo habré terminado en esta situación? Espero que lo disfrutéis tanto como yo. 

Hoy es un hermoso y nublado feriado. Estamos de relax hace varios días y todo está en aparente armonía. 

Pero tenemos un tema pendiente hace tiempo que por una u otra razón no hemos resuelto. Todo parece indicar que hasta aquí llegamos manteniendo esto en el tintero.

La situación es la siguiente: Al menos una vez a la semana viene una amiga a cenar a casa y entre cena y ponernos al día con nuestras cosas cotidianas es usual que tomar un poco de vino o alguna otra bebida. Luego la llevo hasta su casa, y eso es todo. Hasta aquí todo es una situación normal si no mencionamos que mi Spanker considera que conduzco prácticamente en estado de ebriedad, cuando en realidad solo he tomado un par de copas de algo con la cena.

Planteado el tema en alguna oportunidad que he tenido algún tipo de festejo al que voy en auto, he recibido alguna paliza por eso, pero las cosas siguen igual. 

En mi opinión el tema ya está hablado, para mí no tiene nada de malo lo que hago y ya recibí mi castigo en aquella oportunidad.

Actualmente incluso ya ni menciono que una vez a la semana e incluso algún sábado la situación se vuelve a repetir. 

En una charla casual con mi Spanker menciono que las cosas son como son, y como a sus ojos no he aprendido nada con la paliza anterior tendremos que reafirmar los conceptos. 

Así que luego de un intercambio de opiniones donde por supuesto su parecer termina imponiéndose, ya tengo en mi haber unos cuantos chirlos por contradecirlo. Y eso es solo el comienzo. Intento explicar por enésima vez que algunas copas en la cena no son nada del otro mundo y que soy lo suficientemente cuerda como para darme cuenta si puedo conducir o no. Su respuesta es que me escuchará, pero cuando este en la posición donde mejor nos entendemos. Eso no tiene nada de ventajoso, pero no puedo hacer nada más.

Esta vez las cosas se dan un poco diferentes y parece dispuesto a tomar su tiempo para dejar bien claro como tienen que ser las cosas. 

Me toma del brazo, me lleva al comedor y para mi sorpresa estoy de pie en el rincón. 

- "Vas a quedarte aquí pensando en por que estas metida en esta situación otra vez. Iré por algunas cosas y cuando regrese conversaremos." 

¡¡Conversaremos!! Cuando ni siquiera escucha mis explicaciones...

Asique ahí me quedo parada sin saber bien que es lo que tengo que pensar. Cuáles son sus planes es lo único que ocupa mi mente. Lo escucho buscar, regresar y poner las cosas sobre la mesa. Tres largas varas de rattan, el strap de cuero y la peor pesadilla de una spankee en problemas: la paleta de madera.  

Se para detrás mío y mientras acaricia mi cola me dice "parece que alguien va a sufrir las consecuencias de su comportamiento". Se me estremece el estómago de pura anticipación y no digo nada.

- "Muy bien mi niña indisciplinada, cuando yo te diga iras a la mesa, te tumbaras allí, bajaras tu pijama y tu bombacha y esperaras así hasta que decida ocuparme de tu cola"

Demasiadas cosas! En ese momento empieza mi resistencia :P No voy a bajarme la ropa yo misma, mi orgullo no me lo permite!! Y no me gusta estar en la mesa!! Me desespera sentir esa distancia que pone conmigo cuando me castiga. Me doy vuelta para comenzar mi defensa y en un instante estoy nuevamente contra la pared. 

"Quien dijo que puedes moverte?!" Y manteniéndome por la espalda siento su mano fuertemente en mi cola. 

Ok vamos poniendo en claro algunas cosas.

Me quedo allí hasta que me ordena asumir la posición. Ya tengo un leve calor en la cola asique trato de hacer lo que me dice y tragando mi orgullo allí estoy, bajo su mirada, sintiendo que bajo todas las defensas y no tengo más opciones que hacer lo que me pide.

Su mano me recorre la cola, las piernas y la espalda, y entre caricias voy recibiendo los primeros azotes de su mano. Con firmeza, nada sutil para ser el comienzo. Si esto pudiera ser poco, comienzan las preguntas:

- "Quiero que me digas exactamente porque te voy a castigar" Ay nooooo!! ¡Es el colmo de la humillación todo esto! ¡Ni siquiera estoy de acuerdo en que sea un motivo verdadero!

No respondo nada. 

- "No te escucho...."

- No sé por qué me vas a castigar!!!

- No sabes?! Ok veremos si podemos aclarar las cosas...." Y poniendo una mano en la parte baja de mi espalda para mantenerme en posición me da unos intensos azotes con la otra mano que me hacen hablar como si todo se aclarara jajaja

- Me castigas porque conduzco después de tomar. (tomar poco)

- Muy bien. ¿Y que te dije que pasaría si volvías a hacerlo?

- Pasaría "esto"....

Me da un fuerte chirlo -" Que es "esto"? Con todas las palabras por favor".

La vergüenza que siento de tener que poner la situación en palabras es enorme. 

- "Que me bajarías el pantalón, la bombacha y me darías una paliza sobre la cola desnuda como una niña pequeña"

- Así esta mejor... Parece que vas aprendiendo..."

- Si ya aprendí!! ¡No lo volveré a hacer! e ingenuamente intento levantarme.

¡Vuelvo a sentir su mano en mi cola con otro chirlo memorable! - "Yo soy quien dice que puedes levantarte". La cola me arde terriblemente. 

- "Levántate. Vuelve al rincón."

Comienzo a rogar que no, pero solo su mirada me convence de obedecer. 

- "Manos, codos y la cara en la pared. Arquea la espalda. Quiero ver desde allí tu cola roja. No intentes moverte si sabes lo que te conviene."

Y ahí me quedo, totalmente expuesta a su mirada, sin poder moverme, frotarme la cola que me arde o cubrirme siquiera. La sensación de vulnerabilidad es total. 

Siento que se acerca, y elogiando su trabajo me toma del brazo y me lleva hasta la silla. Me levanto la ropa como puedo.  

-"Quien te dijo que puedes hacer eso?" Y sumo otro chirlo a mi cola.

Se sienta, me pone en sus rodillas, me baja la ropa y siento que me acaricia las nalgas con el strap. No puedo más que comenzar a rogar que no sea tan fuerte. Pero eso nunca funciona. Alternando el strap con la mano, siento que la cola no aguanta más. No puedo mantener la posición y solo logro terminar con todo el cuerpo colgando de su rodilla, su pierna entre las mías, y recibiendo azotes en la parte más sensible de la cola. 

- "Esto es solo para que entiendas que no debes desobedecer. Esta vez ha sido demasiado."

Cuando terminamos con esto, ya no puedo más. Mi respiración esta como si hubiera corrido una maratón. Me levanta. Se para frente a mí. Me da mucha vergüenza mirarle después de una paliza así. Siento una mezcla de orgullo quebrado, de situación injusta, de pérdida de control y humillación. Me hace mirarle a los ojos. Pero no puedo hacerlo. 

Y vuelve a preguntar:

-" Ya está claro por qué te estoy castigando?"

-"Si"

- "Dime por que"

- "Porque bebo con la cena cuando sé que tengo que conducir"

- "Ok, eso es. Lo que sigue será para que no olvides y tengamos que volver a pasar por esto"

- "No lo voy a olvidar!!" 

-" Eso escuche la última vez y mira donde estamos..." "Tráeme la paleta."

-"Yo traerte la paleta???  de ninguna manera va a suceder eso...!!! Si vas a usar la paleta búscala vos" 

Me mira seriamente por mi respuesta. Pero no voy a entregar lo último de orgullo que me queda. 

- " Bueno... veo algo de rebeldía por aquí, y lo vamos a solucionar." Trae la silla con el almohadón y me hace arrodillar allí, tumbada en la mesa una vez más. 

- "El cane hace magia con la rebeldía sabias...?" 

- "Serán azotes por la insolencia de responderme así, y   azotes con esta otra para borrar esa actitud rebelde que tienes."

-"Nooo noo!!! te traigo la paleta!! ¡¡Te la traigo ahora!! Orgullo esfumado.

- "Un poco tarde no? Vas a contar los varazos, y donde no te oiga contar, volveré a empezar. ¿Esta claro?" 

Y ahí estoy tumbada en la mesa. Furiosa conmigo... con la situación .. con todo lo que pasa. Se que él lo sabe y está dispuesto a quebrar ese enojo. Comienzan los azotes.

-"Cuenta! No te escucho..."

Y comienzo a contar. No hay palabras para describir el dolor del cane. Primero con uno, luego con el otro. Y mi orgullo va desapareciendo. 

Termina y me permite frotarme. Siento las marcas de cada azote sobresaliendo mi cola. ¡¡Como llegue a esta situación por algo tan inofensivo como una copa de vino!! No lo puedo creer. 

Volvemos al punto anterior y mágicamente voy por la paleta y se la entrego. 

Vuelvo a sus rodillas. No puedo recibir más y aun me queda lo peor. 

Siento su mano acariciarme. Y empezar. No puedo evitar gritar de dolor y pedir por favor. No sé cuántos serán. Pero a pesar de ser espaciados son intensos. 

Termina al fin, y estoy exhausta. Mi cola se siente en llamas. Necesito crema y un abrazo ya mismo. Sentir que todo está en orden y que he pagado por no haber obedecido.

Me levanta, me lleva al rincón. 

-"Esta todo claro ahora?"

-"Si" 

Ya me siento totalmente sumisa. Creo que por mucho tiempo voy a ser absolutamente obediente.

Me abraza por detrás. 

-"Espero que esta vez no lo olvides." 

Me toma del brazo, me lleva a la cama y me pone en sus rodillas para poner crema en mi cola dolorida. Cuando termina me quedo allí tendida, rendida, y todos nuestros pendientes más que solucionados. 

Parece que ahora si estamos en paz. :)


miércoles, 27 de enero de 2021

Une véritable fessée de discipline (Vídeo)

 


Hoy os traigo un vídeo francés, y aunque tampoco es que me apasione, sí que tiene detalles que me gustan por eso lo comparto.

Lo primero de todo es que se agradece poder ver un inicio en el vídeo con una entrada que evidencie el motivo para recibir la zurra. 

Destaco ese primer azote que le da estando de pie y con los pantalones puestos todavía., ese detalle me fascina!!!

También el comportamiento de ella al intentar resistirse, y los gemidos...

Y él, al arrastrar la silla... Y cuando pronuncia su autoridad en todo momento. 

Y ese final, mirando la pared, que en este caso es mirando el frigorífico jajaaa

Sí, tengo que decir que me ha gustado!!


miércoles, 28 de octubre de 2020

Wailing slave girl Evy thoroughty spanked (Vídeo)




Hoy os traigo un vídeo algo diferente, por un lado porque en el título hace mención al término esclava, y así de entrada me llama la atención. Por un lado por mi condición de spankee y que mi forma de vivirlo no tiene nada que ver. Y por otro lado porque me ha gustado mucho la escena que he visto.

Es una pareja donde él está vestido en todo momento, eso me gusta, al igual que su firmeza y control. Y también a su vez me gusta verla a ella sólo con el culo al aire y vestida de cintura para arriba, al mismo tiempo me encanta cuando lloriquea y reconozco que me gusta escucharlo... 

Empiezan de pie, algo diferente a lo que suelo ver. También destaco la charla que le echa mientras la está dando azotes. Y continúa regañando casi hasta el final.

También quiero resaltar cuando coloca la silla y él hacerla que pase por detrás... ahí veo una mezcla de cuidado hacia ella y de crear cierta expectación.

Me encanta el detalle al terminar... el ponerle crema en el culete.

No sé qué tipo de relación tendrán, ni cómo lo vivirán, pero la secuencia podría pasar perfectamente por una Disciplina Doméstica. 

Y también tengo que decir que me gusta muy mucho el espacio, la amplitud, el orden y la limpieza que veo en él. 

miércoles, 23 de septiembre de 2020

La eficiencia de la Disciplina Doméstica (Por María Paula)



Esta entrada pertenece a María Paula y me ha gustado muy mucho cómo explica su vivencia con la DD en la relación con su marido. Me parece bastante coherente con todo lo que explica y perfectamente real a la hora de llevarlo a cabo. Lo cuenta con todos los detalles posibles y eso hace que la lectura sea muy fresca, amena y fácil de leer. Espero que lo disfrutéis tanto como yo cuando lo leí por primera vez.


Recorriendo foros, blogs y páginas relacionadas con el mundo spanko, he encontrado numerosos comentarios que sostienen la idea de que la disciplina doméstica es en realidad una falsa disciplina pues como a la spankee le gusta que le azoten, entonces se portará mal para recibir lo que en realidad se muere por recibir. Si bien esta idea encierra una verdad (''a la spankee le gusta que le azoten''), no es cierto que la DD no sea eficiente y discipline a la spankee. Sin ir más lejos yo puedo dar cuenta de cómo, cuando no practicaba la DD hice los dos primeros años lectivos de mi carrera profesional en la prolongada suma de 5 años. Mientras que una vez que me casé y mi marido me puso los puntos sobre las íes (y/o las tildes como en este caso), cursé los 3 años restantes en la módica suma... de... ¡tres años!

No pretendo escribir el manual de la correcta disciplina doméstica. Pero se me ocurre que por lo menos puedo explicar porqué funciona en nuestra pareja y que, si bien en algunos casos alguien puede vivirla como una fantasía y un juego para ganarse unos lindos azotes eróticos, la disciplina doméstica es eso: una forma de disciplinar a uno de los componentes de la pareja para que no cometa errores e irresponsabilidades que a la larga o a la corta desarmonicen la vida conyugal. Creo que cuando una pareja toma la decisión de mantener una relación de disciplina doméstica deben quedar en claro unas cuantas cosas. La primera es obvia y nunca está demás repetirla: Debe haber consenso, absoluto acuerdo entre los integrantes de la pareja acerca de cuales serán las faltas a castigar y cómo. Ejemplos. Aunque a mi esposo Marcos le gustaría azotarme cada vez que prendo un cigarrillo, acordamos que eso no era parte de falta castigable pues es una adicción (fea y que me hace mal, lo reconozco, pero adicción al fin). Y los azotes no me van a sacar la nicotina del cuerpo, sólo lo podrá hacer mi fuerza de voluntad que para esto es casi nula (ya veré en el futuro cómo soluciono el problema, pero seguramente no será por medio de palizas). Sí debo evitar fumar en su presencia o por lo menos en la casa para evitar los olores desagradables; salgo a fumar afuera al patio. Y , detalle interesante, nunca fui castigada por romper esta regla.
Otro.

He leído varios relatos en que maridos severos castigan a sus esposas en ocasiones en las que rompen accidentalmente una taza o algo por el estilo. Acordamos que en nuestra pareja eso no es castigable. Es un accidente y punto. Nada ganamos ni evitamos futuros accidentes de esta manera. El acuerdo pasa por corregirme ciertos defectos ''GRANDES'' que si aparecen con el ritmo que suelen /solían aparecer, pueden provocar disgustos, tensiones y problemas varios en nuestra convivencia. Hablé antes de cómo sin DD tardaba mucho en aprobar mis materias y los años pasaban, las personas que habían empezado a estudiando conmigo se recibían y yo todavía estaba estudiando materias de segundo año. Ese es uno de mis principales defectos. La palabra técnica es procastinación que en criollo significa: ''una exacerbada tendencia a dejar para más adelante lo que se puede hacer hoy''. Soy muy vaga, me gusta sentarme a leer, escuchar música, ver películas (soy cinéfila); o regar las plantas y otros menesteres entretenidos como jugar con el gato.

Todo lo que sea trabajo, responsabilidad, cumplir horarios y metas, me resulta muy difícil. Esto me trajo siempre muchos problemas desde muy pequeña y me gustaría (y me conviene) corregirlo. Así que cuando yo no cumplo con alguna de mis responsabilidades o me meto en problemas por hacer las cosas rápido y mal, soy castigada. ¿He mejorado a través de los azotes recibidos? Sí. ¿Completamente? No, pero cada vez recibo menos palizas por ese motivo. Realmente tuve una época en que las recibía casi a diario. El castigo y/o el miedo al castigo funcionó. La diferencia con los azotes juguetones y eróticos es notable. Cuando me da nalgadas como juego previo al sexo, además del placer de la nalgada que se convierte en placer sexual en una spankee, sé que en el corto plazo recibiré el placer de ''hacer el amor'' y que de alguna manera ya he empezado a hacer el amor. Pero cuando soy azotada con el cinturón porque cometí una falta, sé que en el corto plazo estaré desnuda en el rincón, mirando la pared con mis manos en la nuca, sollozando, sintiéndome culpable y avergonzada y mostrando mi culo rayado por los lonjazos mientras escucho las últimas recriminaciones que me recuerdan el mal que he hecho y los problemas que he causado.

Me gustaría terminar con la narración, las ultimas palizas recibidas porque sé que a la mayoría es la parte que más les gusta. 
Hace unos meses nos mudamos y la tarea de desarmar la casa estuvo a cargo de los dos (él se tomó unos días en el trabajo para este menester). Bajo su supervisión funcionó muy bien y fui de gran ayuda. Pero la tarea de vaciar las cajas y acomodar todo en la casa nueva debía correr sólo por mi cuenta. De entrada me parecía una tarea titánica y dificilísima para mi mente con cero capacidad de organización. Así que el primer día, no pude hacer nada; además recibí la ''colaboración'' de parientes y amigos que venían a ''chusmear'' la casa nueva y a ''ayudar'' y lo que menos hacían era eso. Así que esa noche recibí mis nalgadas sobre sus rodillas y no hubo tiempo para más. Al otro día ocurrió la misma cosa así que esa noche recibí una buena con el cinto. Ustedes creerán que la tercer es la vencida pero no.

Al día siguiente empecé con todo pero a medida que abría cajas la cosa se me ponía caótica y no sabía como seguir. El resultado es que esa noche recibí una paliza con la cane (estaba realmente enojado esta vez). Les confieso que desde el primer azote (o incluso antes mientras me desnudaba) supe que al otro día iba a hacer todo bien. El ''conocimiento'' de como debían hacerse las cosas me cayó del cielo de pronto, jeje. Lo hice tan bien que recibí sus más sinceras felicitaciones, muchos besos y caricias y esa noche hicimos el amor por primera vez en nuestra casa nueva, limpia y ordenada. Más claro, échale agua.

miércoles, 3 de junio de 2020

Los azotes en la DD (Por Octavio)




Esta entrada pertenece a Octavio, Dominante y sádico de Costa Rica y con su permiso lo comparto con vosotros/as. El texto aunque es breve, resulta ser muy interesante y provechoso cómo expone y describe su visión con respecto al papel que tiene el spanking en la disciplina doméstica.


En mis juegos diría que hay tres tipos bien definidos de azotes, que aún formando parte de un todo, juegan un papel distinto y le dan a cada juego un enfoque diferente.

El primer tipo serían los que se dan por pura ''diversión'' y cuyo único objetivo es la búsqueda de una mutua excitación sexual. Estos no necesitan de desencadenante, ni ritual alguno.

El segundo tipo son los que yo denomino por ''pecado venial''. En este caso sería su causante ciertas actitudes más que actos en concreto, por ejemplo comportamiento orgulloso, nerviosismo, mal carácter... con lo que el objetivo de los juegos en este caso, sería el de aliviar esas tensiones que provocan esa actitud. En este caso, si hay un desencadenante y tienen que tener también su ritual, para que quede claro el motivo de llevarlos a cabo. Aunque también ese alivio de tensión del juego, va a terminar seguramente debajo del edredón.

Y el tercer tipo sería los de ''corrección''. En este caso se busca o se pretende corregir un acto ''real'' y concreto. Un comportamiento nocivo o peligroso, el incumplimiento de una norma... En este caso, también hay un desencadenante y tiene que haber un ritual en consecuencia a la gravedad de la ''falta'', donde no puede faltar una reprimenda, con su consiguiente azotaina y terminar con el tiempo de reflexión en el rincón. En este caso el objetivo no es sexual, aunque es cierto que toda la fase ''consuelo'' lo más probable es que termine en la cama, no será de inmediato, puesto que el objetivo es una corrección ''real''.

Yo diría que los tres tipos conviven en perfecta armonía dentro de los juegos entre mi pareja y yo. No diría que hay ninguno preferido, simplemente se dan según las circunstancias. Y a pesar de lo que puede parecer, todos tienen su componente erótico, incluso los que parecen ''educativos'' tienen un especial erotismo, como el recordar después, lo que puede pasar cuando se porta mal.


En el escrito me llamó la atención como estando él en la D/s a la hora de describir y vivir el spanking, en este caso la disciplina doméstica con su sumisa pudiera tener rasgos tan característicos a mi forma de sentirlo desde mi condición de spankee.


Siempre he hablado de las diferencias entre el Bdsm y el spanking y por supuesto no voy a cambiar de parecer porque en este caso Octavio rompa la regla y se asemeje a la hora de vivir las azotainas con lo que es para mí el mundo del spanking. Aún así reconozco que me gustó comprobar que viviéndolo de formas diferentes, ambos podemos coincidir en éste punto.