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sábado, 29 de julio de 2023

Bye...

 



La verdad es que no sé muy bien cómo despedirme después de estos tres años por la red. Pero imagino esto igual que todo: con principio y  final. Y sin saber si volveré en algún momento; hoy por hoy sí, me despido. 

No sé si tiene mucho sentido para los lectores despedirme ahora, cuando llevo más de un año sin escribir nada, pero sí lo tiene para mí: hacer el cierre conmigo. El cierre de una etapa.

Ahora se abre otra, diferente, emocionante y nutridora en mi vida personal, muchos cambios, sí. 

En la actualidad a parte de ser spankee que es algo que me va a acompañar siempre porque forma parte de mí, también soy propiedad de DUX, alguien muy especial para mí, que además es mi Papi, Dominante, Amo, Señor y todo en mi vida. Con él empiezo una nueva andadura de crecimiento personal para ambos y con muchas ganas de vivir simplemente nuestras vidas. Un amor en libertad y con compromiso a la vez. Una D/s que llevamos viviéndolo hace tiempo y que jamás pensé que pudiera vivir., es algo que me ha venido sólo y eso es porque tenía que vivirlo con él y él conmigo.

La vida está ahí para brindarnos lo mejor y cuando nosotros nos abrimos a ella nos da experiencias maravillosas para que podamos sacar todo el jugo que nos ofrece.
 
Sin más, os doy las Gracias a tutti por haber estado de una forma u otra en este espacio. 



miércoles, 24 de noviembre de 2021

Mis contradicciones y yo...



Las contradicciones nos suelen acompañar a todxs, simplemente porque a veces podemos cambiar de opinión. Es un derecho que tenemos por el hecho de ser personas. Incluso cuando deseas algo mucho mucho mucho y cuando lo has conseguido a veces ocurre que se pierde ese valor... triste, pero es así, pues eso, bienvenidos al mundo de las paradojas...

En relación a mis momentos con el spanking se dan y mucho, lo vivo sin querer, se dan solas, a veces me vuelven un poco loca, aunque he aprendido a quererme tal y como soy. Y estoy segura que es algo típico entre las spankees, aunque seamos diferentes unas a otras, en algunos puntos parece que estamos cortadas por el mismo patrón. 

En mis vivencias con los azotes por ejemplo me sale mucho decir que no, ¡¡no quiero!!  y ese no, no es literal, en mi caso ese no quiere decir sí. Vamos que estoy deseando que me caliente el culo, pero claro... no le puedo decir o no me sale decir, sí, ¡dame! digamos que no entra en mi programa mental porque no me excita tener que pedirlos. Esto sucede cuando estoy viviendo un momento de azotaina, o a punto de recibirla. Cuando estoy entrando en modo juego no, porque todavía queda un rato hasta que me dé y esto significa que tengo un margen de tiempo para explayarme. Pero cuando ya no hay vuelta atrás y estoy haciendo por ganármelos digamos que los quiero, pero cuando llega el momento de recibirlos es como que mi cabeza dice que nooooooo, e intento recular, pero ya es imposible.   

En el momento que los estoy recibiendo y me duele hay una parte de mí que quiere que pare y no siga, esto lo puedo entender porque no voy buscando precisamente sentir dolor. Y a la vez hay otra parte de mí que quiere que continúe y que no deje de darme, porque sé que, traspasando ese suplicio, llegaré al súmmum del verdadero placer que siento traspasando el umbral del spanking. Además, que sé, soy consciente y acepto que el dolor forma parte de un castigo con azotes. 

Cuando hablamos del spanking erótico es otra forma diferente de sentirlos... No tienen nada que ver, y aun así ambos me encantan. Cada uno en su momento...

Cuando juego con alguien y le concedo ese permiso/privilegio o cesión para que tome el control sobre mí y pueda castigarme siempre que lo vea oportuno, a veces y en este caso me ocurre que no me viene bien el momento que él decide que sí lo es. Entonces justo ahí aparece otra contradicción porque, por los motivos que sea no los quiero en ese momento, y a la vez cuando los estoy recibiendo, en lo más profundo de mi ser también habita y lo siento así, a otra parte mía que se alegra de que eso esté sucediendo en ese preciso instante...  

También se puede dar el caso en el que aparece un conflicto ''tonto'', o bien provocado por él o por mí o es algo que pasa de manera espontánea, sin buscarlo ninguno de los dos. Sucede que nos enzarzamos en el tema y la cosa se va caldeando, una parte de mí quiere ganar la disputa sí o sí, y quedar por encima de él, y otra parte mía está deseando mucho, muchísimo que me ponga en sus rodillas y se termine la discusión.

Las conclusiones que saco yo de todo esto es que mi propio ego/orgullo es el que quiere ganar, discutir y salirse con la suya y otra parte de mí quiere dejar de luchar. Y quiere que sea él, el que tome el control y decida por mí. Digamos que es como rendirme y que sea él quién mande sólo en estos precisos y exclusivos momentos que estamos viviendo.

Para las personas que no lo sientan como yo, entiendo que es difícil de comprender, aunque más bien es cuestión de tener una mentalidad abierta, sin más. Porque otra cosa no, pero diversidad por estos lares y con respecto a la forma de vivir el spanking es infinita. 

 

miércoles, 20 de octubre de 2021

Alma sumisa/actitud spankee (o Little) (Por Ivy)

 



Os comparto este post de Ivycita Casiopea que cuando lo leí me gustó mucho aunque yo de alma sumisa tenga poca jajaaa. Sin embargo, me gusta ver y leer otras formas de vivirlo y sentires porque a veces pasa que en algún punto se puede coincidir, o no... sinceramente eso da un poco igual. En este caso sí, me encanta como lo expresa y lo cuenta porque coincido mucho con ella. Su escrito dice así:


Una sumisa entregada, una niña juguetona; una mujer que ha aprendido a controlar sus emociones, una niña que no tiene medida en el amor que ofrece; obediente absoluta, rebeldía controlada. Dos caras de una misma moneda que por sus contrastes se vuelve valiosa.

¿Es válido referirse al rol sumisa-spankee? Mi respuesta personal es, sí. Como todas las personas, las sumisas tenemos distintos matices que nos hacen únicas. Tenemos grandes necesidades de control y disciplina y también de cariño y ternura que nos hagan sentir que somos amadas. Deseamos una mano dura que nos dirija, nos domine y nos castigue con rigor y severidad pero también necesitamos que esa mano nos acaricie, nos colme de ternura y nos contenga.

Las sumisas-spankees tenemos mucho que ofrecer, podemos ser absolutamente obedientes y complacer a nuestro Amo con entrega y dedicación; podemos sacar una sonrisa y una provocación con nuestras travesuras y ocurrencias y también podemos ofrecer nuestra más delicada ternura y nuestro amor más puro.

Ivy 💗


En alguna ocasión he comentado que una spankee (hablo de mí) muy sumisa no puede ser cuando reta tanto a su (lo que sea, llámese spanker, Amo, Dominante, Daddy, pareja, marido, novio, amigo... ). Y lo que se conoce como perfil de una sumisa es de obedecer, servir y su mayor logro es someterse y agradar a su parte dominante para que éste se sienta orgulloso de su comportamiento., De hecho muchos Dominantes no soportan la rebeldía ni el desafío. Pero realmente no existe un perfil definido de lo que esto es o deja de ser... es cuestión de gustos., Y si alguien, en este caso Ivy se siente con Alma sumisa/actitud spankee (o Little) y la gusta vivirlo saliendo del canon estipulado me parece perfecto!!! A mí también me gusta romper las reglas en muchos sentidos... y no sólo en el mundillo...

miércoles, 29 de septiembre de 2021

Spanking, mucho más que sólo azotes...




Para las personas que lo vivimos lo tenemos más que claro, y efectivamente no es sólo que te pongan el culo rojo y que, aunque por supuesto es algo que buscamos y queremos (ambos roles)., El spanking, o por lo menos para mí, va más allá de dar o recibir sólo azotes en el trasero.

En mi caso y creo que al igual que muchas/os spankees, por encima de los azotes están las regañinas, que conseguirán que de inmediato te veas pequeñita en todos los sentidos, y saber que por mucho que intentes librarte ya no hay marcha atrás. 

¿Y para qué ese reprender? Pues para que te hagan sentir vergüenza, porque ese pudor que se siente antes, durante o después de los azotes hará que tu gozo se multiplique por 1000. (o por lo menos en mi caso)

Para que todo esto se de, se necesita de cierta cercanía, intimidad, ese ganarse la confianza con el día a día, conversaciones de todo tipo, risas, confidencias, compartires al fin y al cabo. 

Con todo esto se consigue crear un vínculo que reforzará la relación. 

Esa conexión que se genera llevará a conoceros mejor, para bien o para mal jajaaa vamos a quedarnos con lo positivo de ese bien xD. 

Cuanto más os conozcáis más posibilidades se darán para crear ese juego que ambos estáis deseando. Unas veces se irá directo al grano y otras tantas os adentraréis en el laberinto de las sensaciones., Donde se encuentran ese reprender del que hablo más arriba, esas  miradas descaradas, una mala contestación, un gesto serio y de autoridad mientras se remanga las mangas de la camisa, hasta un tirón de orejas.

El spanking conlleva a provocaciones, ese tira y afloja, las advertencias...  sin olvidarnos de esos momentos de rincón, de los cuidados después de. Y por todo esto y demás cuestiones que se me escapan, cuando los ingredientes se dan, el spanking es mucho más que sólo azotar. 

Es como hacer un puchero a fuego lento... sabe mucho más rico. Sin prisas, con calma... Disfrutando de cada momento, pasito a pasito...

También es cierto que por otro lado hay personas que lo experimentan y prefieren vivirlo sin ningún lazo de unión y sólo a través de la parte física. Se conforman con recibirlos a través de sesiones sin más, o exponer su culo en locales o fiestas y les da igual si le da Pedro o Bernarda… lo único que buscan es recibir, y la otra parte quiere dar y ya. Totalmente respetable, y cada uno/a lo vive como más le guste o pueda. Para esas personas si les preguntas, probablemente te dirán que el spanking son sólo azotes sin más. Como los kinkis en relación al Bdsm, sólo buscan ese disfrute momentáneo y da igual el rol o la práctica, cualquiera de ellas les va bien, y si pueden terminar metiendo el churro pues mejor., que en el fondo lo que van buscando es eso.

Para los que miramos más lejos y/o lo vemos con otros ojos no nos conformamos sólo con lo más básico porque hay ciertos detalles, sensaciones, movimiento, emociones que no podemos pasar por alto.

Para que todo esto llegue a puerto, está claro que se da con el tiempo indiscutiblemente, de ahí la diferencia entre crear algo con alguien o dejarlo sólo en un momento puntual sin más... Tú decides si quieres solamente azotes o algo más... Yo no digo que una cosa sea mejor que la otra (que para mí sin lugar a dudas sí lo es y sé con lo qué me quedo). Aun así, puedo entender a las personas que prefieran otras formas de vida y es simplemente por que no todos buscamos lo mismo y ambas son igual de válidas.

Aun así, pensar o ver que el spanking es sólo zurrar un trasero es como pensar que el sexo es sólo meter y sacar... pues va a ser que no, indiscutiblemente la sexualidad conlleva mucho más que sólo genitalidad., Pues lo mismo con las azotainas, va más allá de un culo colorado.


Entradas relacionadas con este post:

👉 Las regañinas

👉 vergüenza 

👉 Momentos de rincón

👉 Humillación

👉 Momentos mágicos


miércoles, 22 de septiembre de 2021

No te conformes con migajas (por Martha Ruiz)

 




Me encontré este fantástico post en face y quería compartirlo con vosotrxs.  Considero que es fundamental desarrollar una sana relación con nuestra autoestima, y en todos los parámetros de nuestra vida. No sólo en las relaciones de pareja ya sea dentro o fuera del Bdsm, sino también en el ambiente laboral, social, familiar, etc.

Aunque la esencia de mi blog es el spanking, también lo compone todo lo que sea nutriente y ayude al despertar de la conciencia de las personas. Además en las relaciones que se basan en Bdsm/spanking hay que tener un especial cuidado y atención ya que las emociones, dominación y sumisión tienen un plus y añadido extra a poder dañar nuestro amor propio...


Si te conformas con migajas, siempre estarás débil y hambrienta.

Escrito y verificado por la psicóloga Cristina Roda Rivera.

Las migajas permiten sobrevivir, saltar de un lugar a otro a través del tiempo. Te permiten seguir viviendo, pero apenas te sostienen, arrastrando tu autoestima y tus ilusiones. Hay demasiadas personas conformándose con migajas que tienen una gran sensibilidad y talento, y demasiadas personas degustando el pastel entero sin el menor atisbo de decencia y sentimientos.

Si no existieran las personas que se conforman con migajas, no existirían las personas cebadas de ego y autocomplaciencia, o al menos lo tendrían más complicado. Se trata de personas que se complementan entre ellas creando relaciones tóxicas.

¿Crees que estos continuos que se han convertido en dicotomías para poder relacionarse de la forma más cómoda y fácil surgieron de la nada? ¿Crees que algunos nacemos dispuestos a conformarnos con migajas y otros capacitados para comerse el pastel entero una y otra vez?

Lógicamente, esto no es así. Ni la frenología demostró que los negros tenían un cerebro con hendiduras que les predispusieran a la sumisión, ni los blancos una estructura cerebral que los convirtieran en amos y a la vez en dignos mandatarios.

La capacidad de no rebelarse viene desde muy lejos y el resultado es una autoestima acorralada y empequeñecida por miedos que en realidad son simples sombras, pensamientos de humo que no tienen ningún tipo de relato paralelo en la realidad salvo las cadenas que imponen a las personas que lo tienen.

Nuestras migajas para sobrevivir hoy son el hambre y la incertidumbre para mañana. No es fácil detectar cuando te están dando migajas y cuando estás recibiendo lo que hace sentir fuerte y entera. Pongamos el caso de una mujer que busca el amor y continuamente se topa con hombres que mienten y que además la ignoran, otorgándoles un papel irrelevante en sus vidas

Esta mujer valora el amor, el sentirse acompañada, la intimidad de los abrazos. Necesita alguna dosis de ello para “seguir tirando”. Sin embargo, ella da tanto y se conforma con tan poco que al final no encuentra nada de ello. Encuentra un beso entre cientos de desplantes, escucha una frase bonita tras un gran número de hechos que la contradicen y se encuentra durmiendo con alguien al que cada día conoce menos.

Muchas personas piensan que dar amor sin esperar nada a cambio es bello. La parte maquiavélica de esta relación emocional desigual es que de tanto dar sin recibir, a veces se acaba por entregar también el amor propio.

Piensa que amar sin pedir nada a cambio es distinto a entregarte sin límite, hasta que te encuentres seca y exhausta, sin nada positivo que lo compense. Hasta que termines en una situación en la que ni siquiera queden clavos ardiendo a los que te puedas agarrar.

No tienes que establecer un contrato para saber cuánto estás dispuesta a perder cada vez. No se trata de prever posibles daños y prejuicios. Tu autoestima necesita ojos bien abiertos, oídos que escuchen con inteligencia y una memoria que sepa relacionar lo que acaba de vivir con lo que en realidad no desea que vuelva a ocurrir.

Tu autoestima no se conforma con migajas porque no es así cómo se forma. Tu autoestima se conforma de empatía, asertividad y capacidad para ser independiente. La autoestima dañada es parecida a un trabajador remunerado de forma totalmente mediocre. Trabajando horas y horas sin parar, sin ni tan siquiera la posibilidad de vivir una vida digna.

Nunca llevará a ninguna parte entregarlo todo, soportar los desprecios o aguantar la indiferencia para agradar. Eso nos convierte en un elemento subsidiario de lo emocional, en alguien que vive el romance soportando el noventa por ciento del tiempo sus vaivenes y el 10% su parte positiva, para pasar posteriormente a ser una persona cien por cien agotada. Sin fuerzas ni autoestima para buscar algo que le llene de verdad y no las migajas que le van tirando.

Si quieres tener tu autoestima a cubierto y tus planes de vida a la vista y no a la deriva, no dejes que los demás te den migajas y que vean como tú te conformas y hasta te muestras agradecida con ello, porque quizás has llegado a pensar que es a lo único que puedes aspirar.


Gracias Martha por tu escrito.

En el blog publiqué también hace un tiempo alguna entrada en relación a la autoestima, si queréis leerla aquí lo encontráis:

👉 El amor y el spanking


miércoles, 15 de septiembre de 2021

Azotes mentales

 



Cuando se habla en relación al spanking se tiende a ir directamente a la parte física, ponte y te doy. Esto lo suelo ver más en el ambiente Bdsmero, o incluso en los spankos... aunque por su puesto entre ellos también tendrán sus acuerdos y sus porqués. Y si no lo tienen, directamente me trae sin cuidado, cada uno se relaciona como quiere.

En mi caso, digamos que los azotes mentales son un imprescindible en mi relación sexual-afectiva que mantengo sólo de puertas para dentro. Y que sin motivar y excitar mi parte mental no sería lo mismo. Es como en un armario, tú puedes tener toda la ropa que quieras pero no puedes prescindir de los básicos (cada uno los suyos, eso sí). Pues con el spanking igual, tiene que ir la parte física con la mental, y ya que nos ponemos, también con la espiritual.  Las relaciones te ayudan a crecer en todos los sentidos, tú contigo, él con él, tú con él y él contigo, ambos juntos en un aprendizaje mutuo y remando al mismo compás, y la espiritualidad en este caso es una palabra muy potente que lo abarca todo. Aunque no todo el mundo sea capaz de verlo así, normalmente la gente se suele quedar con la parte física de la atracción y no alimentan nada más.

En esta entrada me voy a basar en la parte mental, que además sólo de pensarlo me pone muy cachonda de imaginar ciertas conversaciones, frases, palabras, tanto cara a cara como por teléfono y/o por wasap. El caso es alimentar la mente para ir adiestrando el cuerpo. Es como hacer en una cazuela antigua un cocido madrileño y que se vaya haciendo a fuego lento... Es cuestión de tacto y de paciencia, ir sin prisas por ambas partes, nada cómo ir preparando el terreno e ir mostrándose y descubrir al otro paso a paso.

Los azotes mentales se pueden dar de muchas maneras, dentro de determinados contextos y jugar con la situación que estés viviendo en ese momento. Es dejar volar la imaginación con la palabra si estás manteniendo una conversación por las diferentes vías, o con algún gesto si estáis face to face.

Voy a poner algunos ejemplos y voy a intentar no repetirme, no sé si seré capaz jejee porque ya hablé de esto en otra entrada que tiene que andar por ahí en algún rincón del blog.

Las advertencias, como ese ¡venga a la cama! y tú: ¡No tengo sueño!  y coge él y directamente apaga la tele, y tú coges el mando y la vuelves a encender. Y se dan ese cruce de miradas fulminante por parte de él y por la tuya medio juguetona, medio desafiante. Y te dice: ¡Apágala! y obviamente no le haces caso. Y directamente te coge el mando medio forcejeando y la apaga. Después, acto seguido te levanta del sofá y te lleva a la cama agarrada por la muñeca y dándote en el culo hasta llegar a la habitación. 

¿Podéis ver el calentamiento mental antes de llegar a la parte física?

O en el momento de empezar a comer, estando él preparando la comida y tú sentada esperando a que te sirva y tú mientras estás con el móvil, y te dice en tono serio: ¡Deja el móvil! y tú sigues con él... hasta que antes de sentarse él a comer te lo quita y lo pone en la encimera. Ahí no hay azotes pero la intensidad del momento está ahí junto con la sensación del gusto en la entrepierna...

O si por ejemplo él está llenando un vaso de agua en la cocina y llegas tú, se lo quitas y te lo bebes delante de él mientras le observas la cara que pone... terminas y lo pones en la encimera, lo vuelve a llenar y lo vuelves a coger y te bebes la mitad, o entero!!! según la sed que tengas. Lo sueltas y te ríes!!! ahí le has calentado seguro ''un poco'' la mente tú a él.

Son ejemplos muy light, pero por algo se ha de empezar...

Luego también está que depende de cada uno la intensidad de cómo lo juegue. Obviamente si os estáis conociendo ha de ir de a poco. No queráis correr antes de andar. 

La cuestión es chinchar, incordiar, tú a él y él a ti., eso es calentar la  mente, aunque también estés tocando las narices y parezca que quieras entrar en modo juego. Todo forma parte de... Digamos que puede ir unido lo uno a lo otro... Pero no siempre se tiene que dar en modo ipso facto.  Y ahí es cuando vas plantando las semillitas del juego. 

También puedes preguntar o preguntarte, si eres spanker, o si quieres empezar a jugar con el spanking., ¿Qué cosas me molestan? ¿Qué me fastidia? ¿Cuál podría ser el motivo para dar una tunda? 

Los azotes a palo seco no saben igual, calentar la mente vendría siendo semejante al calentamiento previo en el acto sexual con penetración, donde se dan un masaje, caricias... pues el precalentamiento en el spanking vendría siendo los 'azotes mentales'.

miércoles, 18 de agosto de 2021

El Plug


Hasta ahora no os había hablado en mi blog de los Plug, sí que lo hice en la página de Mariposas de Chocolate, podéis leer la entrada pinchando aquí 👉 Spanking y plug (por Cloe)

Así a priori parece que el Plug es para jugar un ratito con el ano y ya, y realmente puede ser así, sin más pretensiones. Aunque por otro lado también es cierto que su utilidad puede dar para mucho de sí.

Se puede usar desde el hecho de ir familiarizándose con las distintas sensaciones de tener algo dentro y experimentarlo desde ese lugar y quedarte ahí, hasta preparar la zona para ir más allá. Requiere de ciertos cuidados, no es cuestión de introducirlo así sin más a la ligera. Hay que hacerlo con mimo, o por lo menos en mi caso y aconsejable utilizar lubricante al agua, vaselina, o para los más de andar por casa aceite de oliva. Y sino queréis usar nada por los motivos que sea, ahí no voy a entrar... es vuestro ano.

Existen una gran variedad en cuanto a formas, estilos: lisos, con estrías, con cola de zorr@, gatit@, perr@... También de diferentes tamaños, y esto es por un lado por cuestión de gustos y por otro por ir agrandando, y dilatar el músculo anal para su posterior penetración. Para ir preparándolo y terminar con sexo anal que sería lo más básico por ejemplo podría ser mi caso jajaa. O ya nos adentramos (yo no) en otras cuestiones como el fisting o bien meterse cualquier otro tipo de utensilio que podría ser, desde vibradores, hasta lo que os podáis imaginar que se pueda introducir… también verduras (pepinos, calabacines, zanahorias…) a los amantes de esta parafilia sexual se denomina dendrofilia al sentirse atraídos sexualmente por la naturaleza y las plantas, e introducirse hortalizas o frutas por el ano o vagina entraría dentro de este fetichismo. 

En cuanto al material de los Plug que es el elemento del que quería hablaros en cuestión, que yo sepa los hay de acero, vidrio o de silicona. También he de decir que los diseños son distintos si eres hombre o mujer, aunque luego como todo, puedes usar los que quieras. Pero así de entrada están diferenciados por género o por lo menos lo que he visto yo hasta ahora. Aunque también los habrá unisex claro está.

Algo importante a la hora de elegir un Plug u otro es la finalidad que le queréis dar. Ya que por ejemplo por mi experiencia si sales con él puesto a la calle y tienes que sentarte por h o por b, si llevas uno muy sofisticado puede resultar más que complicado colocar tu culo en el asiento. No digo más...

A mí los que más me gustan son los de acero, si tengo que elegir me quedo con ellos, además son los que tengo. Me encantan por su elegancia, practicidad y porque resultan muy atractivos para la vista. 

Ahora, teniendo en cuenta todo lo que puede suponer un ''simple'' Plug, tú eliges el uso que le quieres dar y el que mejor se adapte a tus necesidades y gustos. 

También algo muy importante con respecto a este juguete tengo que deciros que además de su utilidad con respecto al cuerpo físico también tiene un componente emocional más que potente. Y ahí es donde entran en juego  el factor vergüenza, pequeñez, indefensión, vulnerabilidad que siento cuando me  lo introducen... y si antes o después de,   le sumamos unos azotes pues os podéis imaginar... las sensaciones de excitación se multiplican por mil.

miércoles, 28 de julio de 2021

¿Quieres preguntarme algo?




Hace unos meses el nuevo blog de Zaida subió una entrada en su página que me pareció más que sugerente y que hoy me apetece hacerlo a mí también en mi espacio. 

Por un lado porque es inusual y diferente a las entradas que suelo publicar en el blog y por otra parte porque me apetece haceros partícipes del mismo, será un post distinto. En el cual lo dejo abierto y donde os invito a participar a todxs aquellos que queráis formar parte.

Consiste en que podéis hacerme las preguntas que os apetezca, no tendré problema en contestarlas. Seré honesta en todo momento, siempre lo soy. 

Más o menos daré el margen de quince días para recibirlas y poder contestar a todas las cuestiones que reciba por vuestra parte.

Podéis enviarlas al correo del blog: doyluzamisombra@gmail.com o directamente en el apartado de comentarios de esta entrada, como prefiráis.

Os animo a ello, puede salir una entrada muy chula!!! 

miércoles, 21 de julio de 2021

La complicidad





Si tengo que describir en que se basa una relación feliz diría que se trata de varios ingredientes y cada uno de ellos tienen su función y su importancia en el vínculo.

En este post quiero hacer referencia a la complicidad, porque diría que es lo que realmente aviva la unión.

Y también me atrevo a decir que es la gran diferencia entre adentrarse a conocerse en profundidad o quedarse sólo en lo superficial.

Siendo el spanking la esencia del blog, anotaría que ya de por sí es más peculiar la complicidad a diferencia de las relaciones tradicionales. A parte de entrar al ruedo todo un abanico de emociones y sensaciones., también hablamos de ese secreto que sólo ambos conocemos. Los sitios públicos para mí me resultan muy morbosos ya que se pueden dar ciertas situaciones que nadie más se va a hacer eco y eso a mí personalmente me vuelve loca. Por ejemplo, que juegues con la comida en un restaurante y que se acerque a tú oído y te diga muy serio: ¡Deja de jugar y cómetelo! O que estando en un reservado te descalces y juegues con tu pie y su entrepierna… ver su cara de desaprobación y saber que te la estás ganando, jajaa eso me fascina!!. Son estos detalles a los que me refiero, por un lado, a la complicidad mutua, y por otro a la diferencia de una relación clásica (sin desmerecerlas por supuesto, entre ellas entiendo que también tendrán su implicación igualmente, aunque diferente). De todas formas, no me las imagino en este tipo de situaciones. Digamos que jugamos en equipos diferentes, cada uno con sus normas y su manera de gozar. 

Por otro lado, también tengo que decir que para que esto se dé realmente es vital que ambas partes remen juntos en la misma dirección. Sino por mucha afinidad que tengan y coincidan en los gustos además de que sean cómplices, no servirá de mucho y terminará por hacer mella más pronto que tarde.

La complicidad es algo que se da con el tiempo, al igual que la confianza, de hecho, para que se dé la una ha de darse la otra. Para poder llegar a cierto grado de complicidad primero se ha debido de afianzar la relación a través de forjar esa amistad y generar esa seguridad.

Del mismo modo debe de darse una excelente comunicación, ese saber escuchar al otro libre de juicio, ese permitirse poder expresarse libremente y siempre compartir desde el sentir sin tapujos. Decir si en alguna situación te duele algún comportamiento, o palabras dichas. O si por el contrario algo te ha encantado, también se expresa. 

Y dado a nuestro gustos y juegos con respecto a la comunicación, también decir lo que nos gusta y/o nuestras preferencias, lo que no hemos probado y nos llama la atención. Lo que hemos probado y no nos agrada, y lo que no haríamos ni jarta vino. Contarnos todas estas cosas es fundamental para que fluya de manera natural la complicidad.

Una pareja cómplice es aquella que con solo una mirada saben lo que están pensando. Nos ayuda seguir manteniendo la llama junto con la chispa que ya existe entre los dos, porque sin esa atracción tampoco se podría dar la complicidad.

Es como ir con un pasito por delante, es anteponerse a la jugada, es ese conocerse al dedillo y saber que haciendo una u otra cosa o diciendo algo saber cómo va a reaccionar el otro porque ya lo conocemos. Y con toda esa información lo podemos usar a nuestro favor para continuar manteniendo la relación activa.

También tengo que decir, aunque pueda sonar contradictorio así de entrada, nada más lejos que eso, y es que él o la aparte dominante, ha de guardarse en ocasiones, una carta debajo de la manga. Porque es él/ella quién dirige y desubicar a la parte spankee en mi caso, o sumisa en la de otrxs digamos que suma un plus a la excitación. A mí me encanta conocerle para saber cómo va a reaccionar si digo o hago algo en concreto., Y me seduce cada vez que él hace o dice algo que no espero para recalcar que quién manda en todo este asunto es él y no yo. Eso también forma parte de la complicidad, conexión y a la vez mantiene la llama viva.

 

miércoles, 16 de junio de 2021

Tuya, Mío!!

 


No sé si es por mi condición de romanticona la que me hace escribir esta entrada, es posible, muy posible que sea así. Ser spankee también va unido a mi parte Little y mi parte amorosa que va implícita en mí. Puedo serlo todo, desde rebelde porculera cuando me pican, a una niña tierna (e indefensa jeje) que lo que quiere son mimos, atención y cuidados, yo también los doy, a puñados. Y si hay algo con lo que me identifico es con el amor romántico equilibrado, alguna vez he hablado de ello en otros posts. Y de lo que quiero escribir hoy es de los conceptos, ¡¡Mío!! Y ¡¡Tuya!!... ¡¡¡¡Me fascinan!!!!

En las relaciones D/s no sé cómo se verá, porque la condición de la sumisa es de pertenecer a su Dominante y Amo, pero él no suele pertenecerle a ella. Disculpadme si me equivoco, pero así lo he visto, escuchado y leído hasta ahora. Soy todo oídos sí me queréis decir lo contrario. Y por supuesto que entiendo que cada pareja dentro de la D/s serán diversas unas de otras, así ha de ser., Como cualquier otra relación.

En mi caso y hablando de mi experiencia y de mi filosofía de vida con respecto a estos temas, es que me súper encanta la sensación de sentirme dominada, sometida y controlada por mi hombre. Siempre en el buen sentido de la palabra. No me siento sumisa pero sí que me gusta verme sabiendo que soy suya, que le pertenezco y saber también que él es mío y sólo mío, y que en nuestra intimidad en relación a nuestros juegos y sexualidad afectiva y emotiva somos únicos. Él para mí y yo para él. También puede ser que tenga relación con mi condición de monógama, es muy probable…

Lo que siento va más allá de un momento erótico puntual y ya. Lo que siento es más profundo y necesito sentir que sea mutuo, sino no tiene sentido, ni pies ni cabeza. La energía ha de fluir en ambos lados y eso cuando se siente es súper potente. Sentirme querida, amada, cuidada, mimada… y también castigada, regañada y azotada, y en la pertenencia de sentirme suya y de saber que quién manda es él. Saber que puedo confiar en él en todo momento y que le puedo dar el control de mi cuerpo y de mi mente sabiendo que estoy en sus manos, eso me hace la persona más feliz del mundo y a su vez, libre.

Y al mismo tiempo saber que él es sólo mío y que ni ganas tiene de estar con otras mujeres, eso le hace más grande aún si cabe. Y sí, hay hombres de esta talla.

Saber que somos únicos el uno para el otro, me pone muy cachonda... ¿Cómo es posible? Pues no lo sé… pero sólo de pensarlo mientras escribo me siento húmeda, no digo más…

Me gusta sentirle celoso, que me lo diga y que me lo demuestre, siempre hablando desde lo sano. Con ese puntito de uhmmmm como me gusta verle así, sabiendo que le gusto sólo para él, saber que soy suya y que le pertenezco en exclusividad. Ambos somos y estamos juntos con esa condición, tan sexy, sensual y excitante vivencia…

Yo soy Tuya porque así quiero ser y estar para ti, porque te lo mereces, porque sabes cómo tratarme, porque no tendría sentido de otra manera.

Tú eres Mío porque me perteneces, porque sé que te gusta sentirte así también, ambos por igual y diferentes a la vez.

Nuestra relación es única y distinta a las demás, a nuestro estilo, con nuestros gustos propios y a nuestra manera, con nuestras subidas y bajadas, con nuestros enfados y lo mejor, nuestras reconciliaciones... 


miércoles, 21 de abril de 2021

Dependencias. El apego en el Dominante. Mas allá del vínculo D/s (por ScheherezadeDom)


Os comparto una entrada narrada por una mujer Dominante, Scheherezade. Me encantó porque escribe sobre algo en concreto de lo que no se suele hablar, con lo cual me quito el sombrero ante ella y ante cualquier persona Dominante hombre o mujer que lo sientan y lo vivan del mismo modo. Son de esas personas que se permiten sentir aunque pueda doler... 

Espero que os guste tanto como me gustó a mí cuando lo leí por primera vez.


Hay veces que nos damos cuenta de que no expresamos toda la verdad de algo, probablemente por el temor a sentirnos excluidos o señalados o marcados y que, de ahí, seamos censurados o sea cuestionada nuestra labor, nuestra trayectoria y nuestras vivencias. Más cuanto estas siempre han sido vividas desde la más absoluta honestidad, desde la sinceridad y desde la implicación más profunda. No siempre decimos la verdad, toda la verdad, es cierto, lo que no significa que mintamos. Lo que pasa es que hay realidades que la confesión nos haría daño porque nos posicionaría en un lugar para el que no estamos preparados. Y, en ese momento, nos sentimos inmensamente solos. Solos porque no hay quien nos escuche con la paciencia que requiere una escucha sin censuras.

Los que llevamos ya algún tiempo transitando por el BDSM, sabemos que en muchísimas ocasiones existe un exceso de idealización en la imagen supuestamente real de las relaciones D/s que se muestran en los blogs, las redes, los posts, por no hablar de páginas, revistas, etc. y, sin querer, muchas de las veces, intentamos acomodar nuestra vida a ese supuesto real que puede ser falso. Que, generalmente, es falso, no porque se desee mentir, sino porque existe un exceso de idealización que a veces nos arrastra. Un querernos medir con la fantasía, con el arquetipo, con el estándar, como si la vida real no fuera mucho más atractiva que la uniformidad de lo que intentamos adoptar. Al igual que nos sentimos en algún momento arrastrados por las imágenes en blanco y negro o los eslóganes y sentencias de entrega y Dominación, o como nos puede seducir algún relato bonito o alguna historia singular. La envidia capta nuestra atención y queremos tener “eso” que puede estar novelado y, por tanto, maquillado y mejorado. No se trata, por tanto, de que se mienta abiertamente, aunque en algunos casos se pueda hacer, sino que se destaca lo mejor, aquello que se acomoda a este modelo, guardando bajo la alfombra lo peor, aquello que no encaja, a la espera de que nadie lo vea. Por pudor, por reserva, por no tener a quién contarle. Por miedo. Por miedo a ser censurados antes esos “ojos” de las redes que todo lo ven y que están prestos a señalar con el dedo.

Probablemente haya tratado este tema de pasada en alguna entrada, Yo suelo escribir sobre las relaciones D/s aunque no le haya dedicado ninguna entrada específica, aunque sí comenté qué hacía Yo en la relación D/s y creo que es el momento de hablar de algunas sombras de la D/s. La sombra de la dependencia. La sombra del apego que enturbia la sacrosanta relación D/s. Para muchos el summum del BDSM.

Creo que casi todos los que estamos en el BDSM tenemos más o menos interiorizado que el sumiso/-a puede crear y sentir una fuerte dependencia hacia el Ama/-o. Hay quien desea esa sensación o ese sentimiento y hay quien no. Los que se mantienen al margen de este tipo de relación vincular suelen tener relaciones más distantes en donde la entrega se hace de forma puntual y luego el Amo/-a no controla nada más allá de las sesiones convenidas. Dentro de este grupo de sumisos se suelen encontrar los casados, los que tienen pareja, los que acuden a profesionales, o los que prefieren no complicarse la vida con una mujer pendiente de ellos. Valga también para las sumisas (aunque sean las menos las que acudan a profesionales).

Ese tipo de dependencia se suele generar por la propia necesidad y deseo del sumiso. No es algo que proceda de la manipulación del Dominante, exceptuando si encontramos Dominantes manipuladores proclives al maltrato, que también los hay. Si el Dominante es una persona con rasgos de tener autoridad, seguridad, empatía, control, responsabilidad, tiempo para dedicarle al sumiso, este se verá acogido y protegido en ese Dominante y se puede generar la dependencia. Creo que hasta ahí es lo que solemos leer en cualquier sitio sobre el sumiso y el Dominante estándar. No debe entenderse este tipo de dependencia como algo malsano puesto que ambos consienten y estipulan límites de la intervención del Amo respecto al sumiso y que esa dependencia es un sentimiento que genera agradecimiento y bienestar en el sumiso. Esto en cuanto a las teorías que se leen.

Pero ¿Qué pasa cuando la dependencia generada no es del sumiso sino del Dominante? ¿Acaso no conocemos parejas D/s en donde notamos las muestras de dependencia del Dominante? No se suele hablar de ello, es cierto. Como las meigas, haberlas haylas. Lo que sucede es que pocas personas tienen el valor de reconocer la existencia de ese apego por su sumiso. No hablamos porque no queremos ser señalados, ni cuestionados. La realidad es que disfrutamos y somos Dominantes y, sin embargo, caemos en la dependencia emocional. Nadie se libra del apego, a no ser por un fuerte trabajo personal e interior. A no ser que no tengas empatía o seas un narcisista. A no ser que tengas la inmensa capacidad de distanciarte.

Si me incluyo es por un gesto de humildad de ser consciente de que todos podemos caer en esa dependencia del apego y aquí no se libra nadie. Y más se cae, en tanto en cuanto, somos conscientes de que coincidir con un buen sumiso, con el que haya química, con el que nos entendamos y complementemos es extremadamente complicado. Y ese miedo de perderlo y de volver a surcar la travesía del desierto de no encontrar a nadie como esa persona puede resultarnos paralizante, y de esa parálisis llegamos a sentirnos intimidados y a dudar de nosotros mismos y de si, en realidad, no podríamos aguantar un poquito más hasta ver si no entra en razón y podríamos seguir con esa relación, a todas luces tan “perfecta”. El Amo sabedor de la responsabilidad que tiene frente a su sumiso, su papel ante él, puede quedar confuso y desorientado al sentir que la relación se le va diluyendo de entre los dedos. No importan los motivos, hablo de las sensaciones que puede experimentar el Amo/-a. Y en esa desorientación de esa relación que era gobernada por él o ella se queda aferrado al sujeto de su apego, su sumiso.

Cuánto nos cuesta el análisis de la otra persona cuando se ha vivido tanto y de forma tan intensa como son nuestras sesiones y este tipo de relación vincular tan estrecha, en donde nos ha hecho sentirnos tan importantes, únicos, especiales, dioses, dueños, y todo eso que en algún momento nos ha dicho no sólo con su boca sino con sus ojos y todo su cuerpo. Cuánto nos cuesta distanciarnos de esos buenos momentos vividos y deseamos abandonar el BDSM si rompemos porque todo tenía sentido con esa persona y ahora no soportamos el vacío sin ella. Días y días recordando y esperando retomar la relación en esfuerzos de funambulista en donde vemos cómo nuestra integridad y nuestro rol sucumbe por esos días excepcionales que pasamos junto a él o ella.

Reconocer que somos humanos nos hace más humanos. Jamás deberíamos sentir vergüenza por tener la capacidad de experimentar y sentir a través de nuestros poros, de nuestro rol, de lo que nos hace ser como somos. Cuando iniciamos una relación con alguien no podemos saber qué nos deparará la relación ni por qué vericuetos iremos. Iniciamos relaciones con un conocimiento incompleto de la persona en la que confiamos pero que, quizás, no tengamos ni todos los datos y ni siquiera ella misma se conozca en esa forma tan especial de entrega. La entrega de ambos en una relación D/s nos cambia a todos los integrantes de la relación. Pensar que el Dominante sale indemne es una chorrada propia de los adolescentes que se creen invencibles.

Para cortar una relación D/s se necesita tiempo y serenidad. Especialmente si esa relación es de años. El dolor puede estar asegurado, el dolor de una ruptura necesita su duelo y un hombro en quien llorar y corazones sin censuras que escuchen.

 

miércoles, 17 de marzo de 2021

Cuarenta y siete!!!

 


Un día como hoy hace... cuarenta y siete años nacía yo, Jejeee 

No sé por qué, ¡¡¡¡pero cada vez que cumplo años me siento más joven!!!  ¿Qué raro no? No, no es tan extraño como pueda considerarse, jajaaa… ¿Será que paso de los numeritos y de lo que supuestamente toca para enfocarme en mi vida y en hacer lo que realmente me plazca siempre que pueda?, A seguir mis propias normas y no lo que se supone que he de hacer o lo que toca? A vivir en una calle paralela a la sociedad en la que nos ha tocado vivir y que me rio de casi todo, porque así soy yo. Por eso y por otras muchas cuestiones me siento joven y que siga así for ever...

Conozco personas de 30 años que tanto en apariencia como su forma de pensar parece que tienen... no sé, no quiero poner una cifra, pero son personas que es como si les faltara la chispa de la vida. Y luego conozco a más personas con otras edades y más concretamente tengo una amiga de 60 que además de no parecer que los tenga, tiene un gran espíritu juvenil que más de uno/a ya quisiera. Así que así es, la edad no deja de ser un número.  

Me encanta cumplir, no tengo problemas en decir mis años y por el contrario me siento muy orgullosa cada vez que los cumplo. También es cierto que por un lado no los aparento y por otro me siento como una niña grande, la verdad. Me siento joven por dentro y por fuera, tiene que ver con la mentalidad y de la relación que tengas contigo. ¡¡¡¡Y la mía es muy buena!!!! Jejee

No sé si el sentirme así tiene algo que ver con el spanking… No estoy segura del todo. Pero es muy posible que el no reprimirlo, el permitirme vivirlo, el poder hablarlo y expresarlo sin tapujos, el no esconderlo (sin necesidad de llevar un cartel en la frente) … 

Probablemente tenga que ver porque el poder experimentarlo me hace sentir viva al poder expresar libremente cualquier emoción que se me presente sin tacharla como buena o mala, simplemente lo expreso. Aunque luego me traiga consecuencias, pero eso ya es otro tema jajaa... Permitirme ser como soy en relación al spanking también conlleva que sea yo misma en otras áreas de mi vida. Y eso me satisface porque no tengo que fingir algo que no soy, y por el contrario puedo mostrarme tal cual.

Si algo tiene el cumplir años y el llegar a cierta edad es que te ayuda a pasar más de todo. A lo que puedan pensar los demás, a disfrutar de tu propia compañía siempre, bueno, esto último… creo que depende más a título personal y no de la edad. 

Si tuviera que cambiar algo en relación a mí, a mis años y al spanking, lo que cambiaría sería el haberlo experimentado mucho antes a cuando empecé. Sí, sin duda alguna.,  sino lo hice era porque no estaba preparada para ello, ni siquiera me lo podía plantear... y ahora que lo vivo pienso, ¡¡No es para tanto!! Jajaaa pero cuando tenía 20 años todo me parecía un mundo y me podía la vergüenza, no estaba preparada., Ahora la propia vergüenza la vivo desde otro estado. Aunque por otro lado siento y pienso que las cosas se dan como y cuando se tienen que dar, sin más. Todo es perfecto tal y como es.

Hay muchas cosas buenas en este mundo e indudablemente y le pese a quién le pese, una de esas cosas es poder cumplir años. 

¡¡¡¡Feliz, contenta y agradecida a la vida!!!!

¡¡¡Chinchín!!!

miércoles, 10 de marzo de 2021

El hombre 10

 


Hace un tiempo encontré este texto acerca del hombre, me enamoró por las cosas tan bonitas que dice de ellos y me apetece compartirlo porque no podría estar más de acuerdo. Aunque a veces haya dicho cosas un poco feítas, jajaa cuando he comentado algo y más concretamente en este post 👉 Tratado del hombre...spanker es siempre desde el cariño. Las digo porque son verdades aunque duelan, y sabiendo que hay hombres que sí valen la alegría de vivir junto a ellos y de compartir una vida en común. Me encanta la figura del hombre y su energía masculina!!!  

Este blog, aunque es dedicado al spanking en su esencia, por encima de ello siempre va a prevalecer la persona. Y en este caso me encanta poder dar espacio en él con esta entrada al hombre sin máscaras y en su más profunda y pura alma.

Al hombre tal cual, sin etiquetas, va por todos ellos y les doy las gracias por existir. 

Aunque su autor es desconocido lo encontré en Sensaciones en mi piel, Facebook.

 

Bendito sea el hombre que llega sin malas intenciones y con sinceridad a la vida de una mujer...

Aquel que le brinda seguridad y la hace sentir hermosa, sexi, inteligente, que la hace su cómplice de locuras, pero sobre todo la hace sentir amada, respetada y deseada...

Bendito sea ese hombre que le brinda más cariño que problemas, el que se gana a pulso su confianza y es capaz de ayudarle a restaurar sus heridas...

Aquel que no llega con mentiras ni traiciones, el que aún sabe ser un caballero y tiene claro que el romanticismo no pasa de moda...

El que no llega a hacer llorar y ayuda a limpiar sus lágrimas, el que sabe que su relación es una prioridad y por ende la resguarda como un tesoro...

Ese varón maduro que no necesita andar conquistando cientos de mujeres para disfrazar su baja autoestima, porque sabe que un verdadero hombre es capaz de convertir a su pareja en su mujer, su amiga y amante...

Aquel que puede ser tan perverso como tierno, tan apasionado como cursi, tan loco como cuerdo...

Bendito sea ese hombre y bendita sea la mujer que lo valore y le corresponda de la misma manera...


miércoles, 17 de febrero de 2021

Fantasía y/o Deseo



La fantasía nace de los pensamientos, nos podemos imaginar una secuencia de acontecimientos que nos puedan suceder, tanto a nosotros como a otras personas y no por eso querer que sucedan en la realidad.  

El Deseo en cambio está relacionado con llevar a cabo aquello que nos imaginamos, pasar a la acción para que suceda en nuestra vida real aquello que anhelamos.

Llevándolo al mundo del spanking, se podría decir que nos podemos imaginar secuencias spankas con las que fantaseamos y aun así no querer bajo ningún concepto que suceda de verdad.

Esto me recuerda a un capítulo de Ally mcbeal, para quién no la conozca, fue una serie estadounidense que se emitió desde 1997 hasta 2002 en la red Fox. En el capítulo al que hago referencia la actriz Portia de Rossi confiesa que tiene una fantasía y es recibir unos azotes en el culo, esta confesión lo escucha un compañero de trabajo quién es en ese momento su pareja, protagonizado por el actor Peter MacNicol y no sabe qué hacer. Éste Tras comentárselo a otros compañeros le animan a que lo haga realidad. ¿Y qué pasó? Pues que él se monta su película, recrea una escena y ella acaba tumbada en sus rodillas y él le da unos azotes con el cepillo del pelo. Cosa que a ella no le gustó nada y no entiende por qué ha hecho eso, al final lo hablan y lo aclaran., El caso es que ella confesó su fantasía y después de experimentarla sin ella quererlo, revela que el imaginarse disfrutando recibiendo una tunda no significaba que quisiera llevarlo a cabo. Lo tenía súper claro vamos, fue un momento de la serie para mi impactante, cómo todas las escenas que he visto y veo de spanking. Cuando vi ésta en concreto a la que hago referencia se me quedó grabada en la retina y lo recuerdo nítidamente, como si lo acabara de ver ahora mismo mientras escribo esta entrada. 

Conozco el caso de una persona que después de muchos años por estos lares y fantasear con recibir unos azotes, todavía no lo ha llevado a cabo. Los motivos los desconozco, el caso es que puede ser que se encuentre en el grupo de personas que sólo fantasean., Como el personaje de Nelle Porter en Ally Mcbeal.  

En mi caso en concreto a veces puedo fantasear e imaginarme escenas con azotes que luego no quiero hacerlo realidad. Por ejemplo, recibir unos azotes delante de gente, es algo que me puede poner muchísimo, e imaginármelo mientras tengo un orgasmo, para mí es algo brutal. Aun así, no lo llevaría a la realidad ni de coña, ¿Por qué? porque no lo necesito, soy demasiado celosa de mi intimidad. Y no creo que nadie le importe mucho lo que haga o deje de hacer en mi vida privada, sólo le incumbe a la persona con la que estoy y a mí. Follar es algo que lo veo más fácil de hacer delante de gente, por ejemplo, en la playa o en una cala sin gente o puede haber alguien, pero a cierta distancia, es más discreto diría yo. Incluso en un local que se aprecie a ello (no me refiero a los locales swinger, porque están para eso). Sino a locales en que se pueda dar pie a ello, te colocas en un lugar poco visible, llevas un vestido sin bragas, te pones encima y cabalgas un rato... no enseñas nada y si encima el lugar está oscuro puede pasar perfectamente desapercibido... Es más, el morbo de saber que hay gente a tu alrededor, pero cada uno está a lo suyo, y sólo tú sabes lo que estás haciendo, algo así puede resultar muy excitante…

Poner el culo, ya es otra cosa, se implican otros factores a nivel emocional que me niego a compartir con los demás. Lo podría llevar a cabo en una habitación sabiendo que en la sala contigua hay personas que sepan que estoy siendo castigada, pero no me están viendo, eso me pone más cachonda y lo disfruto más que ser el foco de atención siendo visible por los demás. En serio, el exhibicionismo, siempre y cuando nos estemos refiriendo a este tema me hace perder la libido. Mi culo al igual que mis orgasmos son míos y de la persona con quién esté. 

Por otro lado, también puedo fantasear con escenas que no se podrían llevar a cabo por diversos motivos, o más bien porque son imposibles, sin embargo, me imagino secuencias en mi cabeza que me vuelven loca... Y lo que más me gusta es que se quedan ahí, cómplices y fieles a mí.

Luego están las fantasías que realmente deseas y quieres llevarlo al mundo real, o más bien es el deseo lo que te impulsa a dar el paso y vivirlo de verdad. Como nos pasa a tod@s los que experimentamos con el spanking (o con otros fetiches). 

Si me paro a pensar, y siendo sincera, jamás pensé que pudiera hacerlo realidad. Y pensándolo ahora creo que es más algo que llevamos dentro, llámalo alma, motor interno que llegado el momento te empuja a sacarlo fuera y sin más pretensión que vivirlo. Para mí es la diferencia de estar y sentirme viva a no estarlo, o lo que es lo mismo, vivir desde la mente sin salir de ahí, fantaseando solamente. No sé si habéis visto La vida secreta de Walter Mitty, es una de mis películas favoritas, te explica el significado de estar casi de continuo en la mente viviendo desde la cabeza., Por cierto, la BSO es espectacular. La película me encantó porque se ve la evolución del protagonista superando y traspasando sus barreras/miedos para acabar realmente viviendo su vida. Pasó de la fantasía a la realidad porque realmente estaba deseando que ocurriese.

La conclusión final que saco en relación a mí con respecto al spanking es que, pueden existir posibles acontecimientos que sí quiero experimentarlos y llevarlos a cabo porque realmente lo deseo y quiero vivirlo. Y, por otro lado, están mis fantasías que utilizo cuando estoy a solas conmigo... Nada tiene que ver una cosa con la otra, aunque ambas son compatibles.