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miércoles, 31 de marzo de 2021

Belt spanking (Vídeo)

 


Os comparto el vídeo de mi pareja favorita!!!

Es cortito y va directo al grano, no hay calentamiento.

Lo que más me gusta de ellos es la complicidad que tienen en general, y las risas que suele haber en sus vídeos como en éste. Y sobre todo el ver que aunque se rían (sobre todo ella), la tunda se la lleva igualmente. 

Me encanta el sonido del cinturón, la posición, (aunque mi favorita sea otk)., Reconozco que ésta también es muy excitante.

En términos generales ambos siempre me gustan, cada uno en su lugar.

Que lo disfrutéis!!!

miércoles, 24 de marzo de 2021

Motivo del día (Por Pix)



Os comparto un escrito de Pix que personalmente me encanta, me siento totalmente identificada con ella en todo lo que relata y en su manera de sentir la humillación, la vergüenza y en ese pensamiento tan recurrente que tenemos las spankees en ¿Cómo habré terminado en esta situación? Espero que lo disfrutéis tanto como yo. 

Hoy es un hermoso y nublado feriado. Estamos de relax hace varios días y todo está en aparente armonía. 

Pero tenemos un tema pendiente hace tiempo que por una u otra razón no hemos resuelto. Todo parece indicar que hasta aquí llegamos manteniendo esto en el tintero.

La situación es la siguiente: Al menos una vez a la semana viene una amiga a cenar a casa y entre cena y ponernos al día con nuestras cosas cotidianas es usual que tomar un poco de vino o alguna otra bebida. Luego la llevo hasta su casa, y eso es todo. Hasta aquí todo es una situación normal si no mencionamos que mi Spanker considera que conduzco prácticamente en estado de ebriedad, cuando en realidad solo he tomado un par de copas de algo con la cena.

Planteado el tema en alguna oportunidad que he tenido algún tipo de festejo al que voy en auto, he recibido alguna paliza por eso, pero las cosas siguen igual. 

En mi opinión el tema ya está hablado, para mí no tiene nada de malo lo que hago y ya recibí mi castigo en aquella oportunidad.

Actualmente incluso ya ni menciono que una vez a la semana e incluso algún sábado la situación se vuelve a repetir. 

En una charla casual con mi Spanker menciono que las cosas son como son, y como a sus ojos no he aprendido nada con la paliza anterior tendremos que reafirmar los conceptos. 

Así que luego de un intercambio de opiniones donde por supuesto su parecer termina imponiéndose, ya tengo en mi haber unos cuantos chirlos por contradecirlo. Y eso es solo el comienzo. Intento explicar por enésima vez que algunas copas en la cena no son nada del otro mundo y que soy lo suficientemente cuerda como para darme cuenta si puedo conducir o no. Su respuesta es que me escuchará, pero cuando este en la posición donde mejor nos entendemos. Eso no tiene nada de ventajoso, pero no puedo hacer nada más.

Esta vez las cosas se dan un poco diferentes y parece dispuesto a tomar su tiempo para dejar bien claro como tienen que ser las cosas. 

Me toma del brazo, me lleva al comedor y para mi sorpresa estoy de pie en el rincón. 

- "Vas a quedarte aquí pensando en por que estas metida en esta situación otra vez. Iré por algunas cosas y cuando regrese conversaremos." 

¡¡Conversaremos!! Cuando ni siquiera escucha mis explicaciones...

Asique ahí me quedo parada sin saber bien que es lo que tengo que pensar. Cuáles son sus planes es lo único que ocupa mi mente. Lo escucho buscar, regresar y poner las cosas sobre la mesa. Tres largas varas de rattan, el strap de cuero y la peor pesadilla de una spankee en problemas: la paleta de madera.  

Se para detrás mío y mientras acaricia mi cola me dice "parece que alguien va a sufrir las consecuencias de su comportamiento". Se me estremece el estómago de pura anticipación y no digo nada.

- "Muy bien mi niña indisciplinada, cuando yo te diga iras a la mesa, te tumbaras allí, bajaras tu pijama y tu bombacha y esperaras así hasta que decida ocuparme de tu cola"

Demasiadas cosas! En ese momento empieza mi resistencia :P No voy a bajarme la ropa yo misma, mi orgullo no me lo permite!! Y no me gusta estar en la mesa!! Me desespera sentir esa distancia que pone conmigo cuando me castiga. Me doy vuelta para comenzar mi defensa y en un instante estoy nuevamente contra la pared. 

"Quien dijo que puedes moverte?!" Y manteniéndome por la espalda siento su mano fuertemente en mi cola. 

Ok vamos poniendo en claro algunas cosas.

Me quedo allí hasta que me ordena asumir la posición. Ya tengo un leve calor en la cola asique trato de hacer lo que me dice y tragando mi orgullo allí estoy, bajo su mirada, sintiendo que bajo todas las defensas y no tengo más opciones que hacer lo que me pide.

Su mano me recorre la cola, las piernas y la espalda, y entre caricias voy recibiendo los primeros azotes de su mano. Con firmeza, nada sutil para ser el comienzo. Si esto pudiera ser poco, comienzan las preguntas:

- "Quiero que me digas exactamente porque te voy a castigar" Ay nooooo!! ¡Es el colmo de la humillación todo esto! ¡Ni siquiera estoy de acuerdo en que sea un motivo verdadero!

No respondo nada. 

- "No te escucho...."

- No sé por qué me vas a castigar!!!

- No sabes?! Ok veremos si podemos aclarar las cosas...." Y poniendo una mano en la parte baja de mi espalda para mantenerme en posición me da unos intensos azotes con la otra mano que me hacen hablar como si todo se aclarara jajaja

- Me castigas porque conduzco después de tomar. (tomar poco)

- Muy bien. ¿Y que te dije que pasaría si volvías a hacerlo?

- Pasaría "esto"....

Me da un fuerte chirlo -" Que es "esto"? Con todas las palabras por favor".

La vergüenza que siento de tener que poner la situación en palabras es enorme. 

- "Que me bajarías el pantalón, la bombacha y me darías una paliza sobre la cola desnuda como una niña pequeña"

- Así esta mejor... Parece que vas aprendiendo..."

- Si ya aprendí!! ¡No lo volveré a hacer! e ingenuamente intento levantarme.

¡Vuelvo a sentir su mano en mi cola con otro chirlo memorable! - "Yo soy quien dice que puedes levantarte". La cola me arde terriblemente. 

- "Levántate. Vuelve al rincón."

Comienzo a rogar que no, pero solo su mirada me convence de obedecer. 

- "Manos, codos y la cara en la pared. Arquea la espalda. Quiero ver desde allí tu cola roja. No intentes moverte si sabes lo que te conviene."

Y ahí me quedo, totalmente expuesta a su mirada, sin poder moverme, frotarme la cola que me arde o cubrirme siquiera. La sensación de vulnerabilidad es total. 

Siento que se acerca, y elogiando su trabajo me toma del brazo y me lleva hasta la silla. Me levanto la ropa como puedo.  

-"Quien te dijo que puedes hacer eso?" Y sumo otro chirlo a mi cola.

Se sienta, me pone en sus rodillas, me baja la ropa y siento que me acaricia las nalgas con el strap. No puedo más que comenzar a rogar que no sea tan fuerte. Pero eso nunca funciona. Alternando el strap con la mano, siento que la cola no aguanta más. No puedo mantener la posición y solo logro terminar con todo el cuerpo colgando de su rodilla, su pierna entre las mías, y recibiendo azotes en la parte más sensible de la cola. 

- "Esto es solo para que entiendas que no debes desobedecer. Esta vez ha sido demasiado."

Cuando terminamos con esto, ya no puedo más. Mi respiración esta como si hubiera corrido una maratón. Me levanta. Se para frente a mí. Me da mucha vergüenza mirarle después de una paliza así. Siento una mezcla de orgullo quebrado, de situación injusta, de pérdida de control y humillación. Me hace mirarle a los ojos. Pero no puedo hacerlo. 

Y vuelve a preguntar:

-" Ya está claro por qué te estoy castigando?"

-"Si"

- "Dime por que"

- "Porque bebo con la cena cuando sé que tengo que conducir"

- "Ok, eso es. Lo que sigue será para que no olvides y tengamos que volver a pasar por esto"

- "No lo voy a olvidar!!" 

-" Eso escuche la última vez y mira donde estamos..." "Tráeme la paleta."

-"Yo traerte la paleta???  de ninguna manera va a suceder eso...!!! Si vas a usar la paleta búscala vos" 

Me mira seriamente por mi respuesta. Pero no voy a entregar lo último de orgullo que me queda. 

- " Bueno... veo algo de rebeldía por aquí, y lo vamos a solucionar." Trae la silla con el almohadón y me hace arrodillar allí, tumbada en la mesa una vez más. 

- "El cane hace magia con la rebeldía sabias...?" 

- "Serán azotes por la insolencia de responderme así, y   azotes con esta otra para borrar esa actitud rebelde que tienes."

-"Nooo noo!!! te traigo la paleta!! ¡¡Te la traigo ahora!! Orgullo esfumado.

- "Un poco tarde no? Vas a contar los varazos, y donde no te oiga contar, volveré a empezar. ¿Esta claro?" 

Y ahí estoy tumbada en la mesa. Furiosa conmigo... con la situación .. con todo lo que pasa. Se que él lo sabe y está dispuesto a quebrar ese enojo. Comienzan los azotes.

-"Cuenta! No te escucho..."

Y comienzo a contar. No hay palabras para describir el dolor del cane. Primero con uno, luego con el otro. Y mi orgullo va desapareciendo. 

Termina y me permite frotarme. Siento las marcas de cada azote sobresaliendo mi cola. ¡¡Como llegue a esta situación por algo tan inofensivo como una copa de vino!! No lo puedo creer. 

Volvemos al punto anterior y mágicamente voy por la paleta y se la entrego. 

Vuelvo a sus rodillas. No puedo recibir más y aun me queda lo peor. 

Siento su mano acariciarme. Y empezar. No puedo evitar gritar de dolor y pedir por favor. No sé cuántos serán. Pero a pesar de ser espaciados son intensos. 

Termina al fin, y estoy exhausta. Mi cola se siente en llamas. Necesito crema y un abrazo ya mismo. Sentir que todo está en orden y que he pagado por no haber obedecido.

Me levanta, me lleva al rincón. 

-"Esta todo claro ahora?"

-"Si" 

Ya me siento totalmente sumisa. Creo que por mucho tiempo voy a ser absolutamente obediente.

Me abraza por detrás. 

-"Espero que esta vez no lo olvides." 

Me toma del brazo, me lleva a la cama y me pone en sus rodillas para poner crema en mi cola dolorida. Cuando termina me quedo allí tendida, rendida, y todos nuestros pendientes más que solucionados. 

Parece que ahora si estamos en paz. :)


miércoles, 17 de marzo de 2021

Cuarenta y siete!!!

 


Un día como hoy hace... cuarenta y siete años nacía yo, Jejeee 

No sé por qué, ¡¡¡¡pero cada vez que cumplo años me siento más joven!!!  ¿Qué raro no? No, no es tan extraño como pueda considerarse, jajaaa… ¿Será que paso de los numeritos y de lo que supuestamente toca para enfocarme en mi vida y en hacer lo que realmente me plazca siempre que pueda?, A seguir mis propias normas y no lo que se supone que he de hacer o lo que toca? A vivir en una calle paralela a la sociedad en la que nos ha tocado vivir y que me rio de casi todo, porque así soy yo. Por eso y por otras muchas cuestiones me siento joven y que siga así for ever...

Conozco personas de 30 años que tanto en apariencia como su forma de pensar parece que tienen... no sé, no quiero poner una cifra, pero son personas que es como si les faltara la chispa de la vida. Y luego conozco a más personas con otras edades y más concretamente tengo una amiga de 60 que además de no parecer que los tenga, tiene un gran espíritu juvenil que más de uno/a ya quisiera. Así que así es, la edad no deja de ser un número.  

Me encanta cumplir, no tengo problemas en decir mis años y por el contrario me siento muy orgullosa cada vez que los cumplo. También es cierto que por un lado no los aparento y por otro me siento como una niña grande, la verdad. Me siento joven por dentro y por fuera, tiene que ver con la mentalidad y de la relación que tengas contigo. ¡¡¡¡Y la mía es muy buena!!!! Jejee

No sé si el sentirme así tiene algo que ver con el spanking… No estoy segura del todo. Pero es muy posible que el no reprimirlo, el permitirme vivirlo, el poder hablarlo y expresarlo sin tapujos, el no esconderlo (sin necesidad de llevar un cartel en la frente) … 

Probablemente tenga que ver porque el poder experimentarlo me hace sentir viva al poder expresar libremente cualquier emoción que se me presente sin tacharla como buena o mala, simplemente lo expreso. Aunque luego me traiga consecuencias, pero eso ya es otro tema jajaa... Permitirme ser como soy en relación al spanking también conlleva que sea yo misma en otras áreas de mi vida. Y eso me satisface porque no tengo que fingir algo que no soy, y por el contrario puedo mostrarme tal cual.

Si algo tiene el cumplir años y el llegar a cierta edad es que te ayuda a pasar más de todo. A lo que puedan pensar los demás, a disfrutar de tu propia compañía siempre, bueno, esto último… creo que depende más a título personal y no de la edad. 

Si tuviera que cambiar algo en relación a mí, a mis años y al spanking, lo que cambiaría sería el haberlo experimentado mucho antes a cuando empecé. Sí, sin duda alguna.,  sino lo hice era porque no estaba preparada para ello, ni siquiera me lo podía plantear... y ahora que lo vivo pienso, ¡¡No es para tanto!! Jajaaa pero cuando tenía 20 años todo me parecía un mundo y me podía la vergüenza, no estaba preparada., Ahora la propia vergüenza la vivo desde otro estado. Aunque por otro lado siento y pienso que las cosas se dan como y cuando se tienen que dar, sin más. Todo es perfecto tal y como es.

Hay muchas cosas buenas en este mundo e indudablemente y le pese a quién le pese, una de esas cosas es poder cumplir años. 

¡¡¡¡Feliz, contenta y agradecida a la vida!!!!

¡¡¡Chinchín!!!

miércoles, 10 de marzo de 2021

El hombre 10

 


Hace un tiempo encontré este texto acerca del hombre, me enamoró por las cosas tan bonitas que dice de ellos y me apetece compartirlo porque no podría estar más de acuerdo. Aunque a veces haya dicho cosas un poco feítas, jajaa cuando he comentado algo y más concretamente en este post 👉 Tratado del hombre...spanker es siempre desde el cariño. Las digo porque son verdades aunque duelan, y sabiendo que hay hombres que sí valen la alegría de vivir junto a ellos y de compartir una vida en común. Me encanta la figura del hombre y su energía masculina!!!  

Este blog, aunque es dedicado al spanking en su esencia, por encima de ello siempre va a prevalecer la persona. Y en este caso me encanta poder dar espacio en él con esta entrada al hombre sin máscaras y en su más profunda y pura alma.

Al hombre tal cual, sin etiquetas, va por todos ellos y les doy las gracias por existir. 

Aunque su autor es desconocido lo encontré en Sensaciones en mi piel, Facebook.

 

Bendito sea el hombre que llega sin malas intenciones y con sinceridad a la vida de una mujer...

Aquel que le brinda seguridad y la hace sentir hermosa, sexi, inteligente, que la hace su cómplice de locuras, pero sobre todo la hace sentir amada, respetada y deseada...

Bendito sea ese hombre que le brinda más cariño que problemas, el que se gana a pulso su confianza y es capaz de ayudarle a restaurar sus heridas...

Aquel que no llega con mentiras ni traiciones, el que aún sabe ser un caballero y tiene claro que el romanticismo no pasa de moda...

El que no llega a hacer llorar y ayuda a limpiar sus lágrimas, el que sabe que su relación es una prioridad y por ende la resguarda como un tesoro...

Ese varón maduro que no necesita andar conquistando cientos de mujeres para disfrazar su baja autoestima, porque sabe que un verdadero hombre es capaz de convertir a su pareja en su mujer, su amiga y amante...

Aquel que puede ser tan perverso como tierno, tan apasionado como cursi, tan loco como cuerdo...

Bendito sea ese hombre y bendita sea la mujer que lo valore y le corresponda de la misma manera...


miércoles, 3 de marzo de 2021

La obra de teatro (Relato)



Autor: Santiago (Escrito desde la mirada de ella)


Llevaba una intensa semana en compañía de mi chico. Normalmente pasamos 2-3 días juntos y el regresaba a su ciudad, en aquella ocasión estábamos juntos desde el lunes y se quedaría hasta el martes de la semana siguiente, tenía una intensa semana de trabajo. Alguno de los días dormí calentita, pero se notaba que las preocupaciones y el trabajo no le dejaban mucho hueco para nuestros juegos, aun así alguna que otra azotaina me gané durante esa semana. Fueron unos días algo extraños porque mi chico estuvo especialmente sensible y romanticón. Llegaba todos los días agotado del estrés del trabajo. Desde el mismo día que llegó le comenté que un grupo de amigos estaban realizando una gira de teatro y que yo quería ir a verlos, me fue dando largas y no encontrábamos el momento.

El sábado teníamos una cita pendiente para cenar con unos amigos. La noche se hizo algo más larga de lo esperado y aunque yo intenté picarle durante toda la velada, al final terminamos con un polvo de esos de enamorados. Me hizo el amor como no recordaba, con una dulzura que no entraba en nuestra forma de entregarnos en el acto carnal.

La mañana del domingo nos lo pasamos acurrucados bajo las sábanas y sólo el hambre hizo que nos levantáramos. Durante la comida le expuse mi plan, era el último día que celebraban la función.

-Cariño, yo quiero ir al teatro, hoy hacen la última función.

-Pufffff…. A las 7 hay partido, ve tú al teatro y yo te espero viendo el fútbol en el bar.

-Jooooo, yo quiero ir contigo, fútbol hay todos los fines de semana y mis amigos terminan hoy la gira.

-Es que la sinopsis de la obra no me motiva nada de nada y como no me guste y encima me hagas perderme el partido, te vas a ganar una que no te sientas en toda la semana.

Su advertencia hizo revolotear todas las mariposas en mi estómago, y aun arriesgándome a que cumpliera su amenaza me podían más las ganas de ver la obra y que él me acompañara. Además, me podía ese plus de ganar una batalla y convencerle de mi propuesta.

A las 7:30 comenzaba la obra, así que casi una hora antes ya estábamos por los aledaños del teatro.

-¿Seguro que quieres que te acompañe? ¿No será mejor que yo vea el partido y tú la veas sola tranquilamente y así tenemos la fiesta en paz? ¡¡Todos contentos!!

-Yo no estaría contenta, quiero que la veas conmigo.

-Vale, pero te lo repito, como no me guste, esta noche duermes algo más que calentita.

Otra vez, con sólo escuchar su amenaza hizo que se humedeciera mi entrepierna casi de inmediato. La obra era larga, pasada la primera hora completa y tengo que reconocer que era un poco tostón, por mi parte por ver a mis amigos actuar me servía, pero la temática tengo que decir que era algo pesada. Yo seguía la interpretación y en un momento escuché una especie de ronquido, me giré y mi chico tenía los ojos cerrados y estaba semi-dormido, le di un codazo para que despertara.

-Shhhhhhhh, te duermes????

-Joder nena, es un tostón del 15

-¡¡No seas exagerado, está muy interesante!!

- ¿Interesante? Interesante va a ser tu castigo que te vas a ganar por hacerme perder el partido y tragarme esto. Voy al baño a lavarme la cara y ver en el móvil como ha quedado el fútbol.

Antes de levantarse, acercó su boca a mi oído…

-Será mejor que mejore algo en el final, porque calentita, lo que se dice calentita vas a dormir hoy a cuenta de estos.

De repente, nada más escucharlo, una fría humedad invadió mi vulva… Se levantó para ir al aseo. Se tomó su tiempo. De repente se iluminó mi móvil que tenía en modo silencio, lo miré y era el wasap.

-Nena ven al baño, esta obra no hay quién la aguante y es hora de que tengas un adelanto de lo que te espera esta noche.

-No seas bobo, vuelve aquí para terminar de verla.

-No me hagas repetirlo, no quiero ir yo a por ti o será peor.

-Has pasado de bobo a Imbécil, a mí me está gustando y no voy a ningún sitio.

Lo cierto y verdad es que tenía toda la razón, la obra estaba siendo un poco rollazo, pero no estaba dispuesta a ceder.

-Si voy yo te voy a traer arrastras. Ven aquí ya mismo.

-Déjame en paz, y no me distraigas.

El teléfono dejó de iluminarse y cesaron sus mensajes. A los 5’ se sentó en su asiento junto a mí. Me tomó la mano con la suya y se volvió acercar a mi oído.

-Has cruzado la línea, te voy a quitar esa manía de insultarme, ya te puedes ir preparando para esta noche, pero ahora vas a tener un adelanto para que te hagas a la idea.

No me dejó responderle, se levantó y tiro de mi brazo obligándome a ir tras él casi arrastras. Recorrimos los desiertos pasillos hasta llegar al baño de mujeres. El avanzaba y me arrastraba y yo sólo pedía que me soltara. Entramos en el baño y me empujó a un departamento destinado a minusválidos que era algo más amplio que los otros, tras cerrar la puerta.

-Y ahora desabrocha ese pantalón, que vas a tener tu adelanto por esa lengua viperina que tienes.

En un acto reflejo mis manos tomaron el borde de mi jersey y lo estiré como cubriéndome para con el giro de cabeza indicarle la señal de que no tenía ninguna intención de obedecer. Di dos pasos atrás y me refugié en el rincón. Colocó sus manos sobre mis hombros…

-Nena, no lo hagas más difícil, ni lo pongas peor, bastante mal lo tienes ya. Desabróchate el pantalón!! -Levantó la voz- Mi gesto inequívoco seguía diciéndole con mi giro de cabeza de lado a lado que no le obedecería.

-No te lo repetiré… Plasss…… Ahhggggggg (Me soltó un bofetón que hizo que me acordara de toda su familia del tirón)-Que te desabroches el pantalón te he dicho!!

Nuestras miradas se cruzaron, mis ojos vidriosos apunto de derramar las primeras lágrimas y los suyos encolerizados. Y mientras, mi entrepierna estaba empezando alcanzar una más que considerable humedad fuera de mi control. Y sin dejarme reaccionar. Plasss… otra bofetada en el otro carrillo, Aggggghhhhh

Diossss, hacía tiempo que no le veía tan enfurecido. Se apartó dos pasos de mí, cruzó los brazos y lo volvió a repetir.

-¿Te lo vas a desabrochar de una vez?

Mi cuerpo continuaba inmóvil, mis manos seguían atenazando mi jersey y mi cabeza haciendo el gesto de No. Des-cruzo los brazos de su pecho y las manos tomaron le hebilla de su cinturón haciéndolo salir de las trabillas.

-Vale, si no lo quieres por las buenas, será por las malas.

Me tomó de los hombros y me hizo girar, dos azotes fuertes y seguidos plassss, plassss con su mano derecha y me obligó a colocar mis manos en la tapa del baño, la espalda recta y mis piernas muy juntas, marcaba un ángulo perfecto de 90º. Tomó dos pasos de separación, con el rabillo del ojo podía contemplar su enfado, se tomó unos segundos mientras le veía doblar el cinturón sobre sí mismo. Su brazo se alzó y descargó un azote tan virulento como doloroso, zasssssss este impactó en el centro de mi culo, un grito ahogado por mi parte y mis piernas se doblaron a la vez que mis manos buscaban el alivio. Un ejército de hormigas parecía recorrer toda la franja fustigada con aquel terrible cinturón; Hacía bastante tiempo que no sentía los efectos de ese elemento, me indicó que volviera a recuperar la posición. Mi cabeza comenzó a pensar a gran velocidad, no recordaba ninguna ocasión cercana en el tiempo donde un castigo comenzara tan severo. Volví a recomponerme y con una lágrima apunto de resbalar por mi rostro, cuando el cinturón volvió a impactar con la misma o incluso con más fuerza. Zassssss, esta vez no pude contener el grito AAAIHHHHHH y de nuevo mis manos intentando dar un alivio.

- ¿Te vas a bajar el pantalón? 

Le miré fijamente desafiándole, (craso error por mi parte) y me giré para volver a ocupar la posición con un gesto inequívoco de que no estaba dispuesta a obedecer en esa petición. De nuevo el brazo tomo altura y descargó un latigazo con toda su fuerza. Repitió el gesto hasta en 12 ocasiones, inquiriéndome en cada uno a obedecer su petición. El culo me ardía como no era capaz de recordar, pero yo seguía terca como una mula.

Al contemplar la docena pareció apiadarse de mí, yo estaba al límite de mis fuerzas y apunto de claudicar cuando me tomó de los brazos, me miró a los ojos y secó las lágrimas que ya brotaban sin control, para abrazarme y susurrarme al oído.

-Nena, eres lo más cabezona que jamás he conocido, pero esta noche te desabrocharás el pantalón tu solita y tendrás tu merecido, ahora piensa en ello y vamos a ver cómo termina ese tostón de obra.

Salimos del baño de la mano y nos encaminamos a nuestras butacas sin mediar ni una sola palabra más. 15' más tarde concluía la función, aunque me parecieron una eternidad, no encontraba la forma de acomodarme en el asiento. El culo me ardía, millones de alfileres parecían que se incrustaban en él. Me costaba aguantar el dolor, pero lo que más me costaba controlar era la humedad que sentía en mi bragas.

Acabó la función y fuimos a cenar algo, yo escogí un bar que conocía por la zona donde se cenaba de picoteo en la barra, lo último que me apetecía era volver a tener que sentarme. Me excusé un momento para ir al baño, nada más entrar no pude por menos que bajarme el pantalón y frotar con insistencia mi dolorido culo. Salía fuego puro de él, caliente como un brasero.

La cena transcurrió con tranquilidad, aunque mi cabeza no dejaba de dar vueltas y vueltas a la sentencia de mi chico. Retumbaban en ella la frase: ''Esta noche te desabrocharás ese pantalón tu solita y tendrás tu merecido''. No estaba dispuesta a darle el gusto, pero sabía que si se empleaba a fondo como lo hizo en el baño del teatro no podría resistir mucho.

Terminamos la cena y nos encaminamos para casa, me temblaban hasta las pestañas cuando cruzamos el umbral de la puerta. Yo me fui directamente a la cocina a ponerme un colacao, mientras él se metió en el cuarto y se puso ropa cómoda. Cuando terminé pasé por el salón con la idea de convencerle para que no siguiera con su castigo prometido.

La imagen me dejó muy claro que no estaba dispuesto a perdonarme. Estaba sentado en la silla que habitualmente usaba cuando me castigaba. Nada más asomar la cabeza, con un gesto de su dedo me indicaba que me acercara. Esta vez le obedecí y directamente me senté sobre sus rodillas, abrazándole y besuqueándolo.

-Esto no te va a servir de nada, no seas zalamera, bastante gorda te la has ganado ya, baja ese pantalón y asume el castigo.

-Me duele el culo un montón, ya me castigaste por llevarte al teatro.

-No, de eso todavía no hemos hablado y espero que te gustara, porque yo me aburrí un montón y encima me perdí el partido.

Se levantó de su silla y yo con él, con una dulzura me hizo que se me erizara todo el bello de mi cuerpo. Me tomó de las manos y me plantó un beso que entrecortó mi respiración. Me llevó a su rincón favorito, colocó mis manos en mi cabeza y con las suyas recorrió todo mi cuerpo, las palabras me derritieron:

-Cariño.... voy a ducharme, cuando regrese te quiero sin ese pantalón, tendrás el castigo que te prometí y que te ganaste a pulso y luego te voy a follar como hace tanto tiempo que no hago.

Se alejo y la perlita de mi vulva palpitaba más rápido incluso que mi corazón. Escuché correr el agua de la ducha y cesar de caer. Sumida en mis pensamientos me debatía entre obedecer o no, mis manos tomaron vida propia e incluso en contra de mi voluntad. Desabroché mi pantalón y lo deslicé por mis piernas.

-Así me gusta mi vida, ahora tendrás tu castigo.

Aquella ocasión fue muy especial, se tomó todo el tiempo para cumplir su promesa y me folló, ya lo creo que me folló, tan duro y con tanta pasión que creí perder el sentido. Cuando terminó nos abrazamos.

-Mi vida, ¿Sabes por qué te castigué y te follé de esta manera?

-Sí.... porque soy tuya!!!!