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miércoles, 24 de noviembre de 2021

Mis contradicciones y yo...



Las contradicciones nos suelen acompañar a todxs, simplemente porque a veces podemos cambiar de opinión. Es un derecho que tenemos por el hecho de ser personas. Incluso cuando deseas algo mucho mucho mucho y cuando lo has conseguido a veces ocurre que se pierde ese valor... triste, pero es así, pues eso, bienvenidos al mundo de las paradojas...

En relación a mis momentos con el spanking se dan y mucho, lo vivo sin querer, se dan solas, a veces me vuelven un poco loca, aunque he aprendido a quererme tal y como soy. Y estoy segura que es algo típico entre las spankees, aunque seamos diferentes unas a otras, en algunos puntos parece que estamos cortadas por el mismo patrón. 

En mis vivencias con los azotes por ejemplo me sale mucho decir que no, ¡¡no quiero!!  y ese no, no es literal, en mi caso ese no quiere decir sí. Vamos que estoy deseando que me caliente el culo, pero claro... no le puedo decir o no me sale decir, sí, ¡dame! digamos que no entra en mi programa mental porque no me excita tener que pedirlos. Esto sucede cuando estoy viviendo un momento de azotaina, o a punto de recibirla. Cuando estoy entrando en modo juego no, porque todavía queda un rato hasta que me dé y esto significa que tengo un margen de tiempo para explayarme. Pero cuando ya no hay vuelta atrás y estoy haciendo por ganármelos digamos que los quiero, pero cuando llega el momento de recibirlos es como que mi cabeza dice que nooooooo, e intento recular, pero ya es imposible.   

En el momento que los estoy recibiendo y me duele hay una parte de mí que quiere que pare y no siga, esto lo puedo entender porque no voy buscando precisamente sentir dolor. Y a la vez hay otra parte de mí que quiere que continúe y que no deje de darme, porque sé que, traspasando ese suplicio, llegaré al súmmum del verdadero placer que siento traspasando el umbral del spanking. Además, que sé, soy consciente y acepto que el dolor forma parte de un castigo con azotes. 

Cuando hablamos del spanking erótico es otra forma diferente de sentirlos... No tienen nada que ver, y aun así ambos me encantan. Cada uno en su momento...

Cuando juego con alguien y le concedo ese permiso/privilegio o cesión para que tome el control sobre mí y pueda castigarme siempre que lo vea oportuno, a veces y en este caso me ocurre que no me viene bien el momento que él decide que sí lo es. Entonces justo ahí aparece otra contradicción porque, por los motivos que sea no los quiero en ese momento, y a la vez cuando los estoy recibiendo, en lo más profundo de mi ser también habita y lo siento así, a otra parte mía que se alegra de que eso esté sucediendo en ese preciso instante...  

También se puede dar el caso en el que aparece un conflicto ''tonto'', o bien provocado por él o por mí o es algo que pasa de manera espontánea, sin buscarlo ninguno de los dos. Sucede que nos enzarzamos en el tema y la cosa se va caldeando, una parte de mí quiere ganar la disputa sí o sí, y quedar por encima de él, y otra parte mía está deseando mucho, muchísimo que me ponga en sus rodillas y se termine la discusión.

Las conclusiones que saco yo de todo esto es que mi propio ego/orgullo es el que quiere ganar, discutir y salirse con la suya y otra parte de mí quiere dejar de luchar. Y quiere que sea él, el que tome el control y decida por mí. Digamos que es como rendirme y que sea él quién mande sólo en estos precisos y exclusivos momentos que estamos viviendo.

Para las personas que no lo sientan como yo, entiendo que es difícil de comprender, aunque más bien es cuestión de tener una mentalidad abierta, sin más. Porque otra cosa no, pero diversidad por estos lares y con respecto a la forma de vivir el spanking es infinita. 

 

miércoles, 10 de noviembre de 2021

Entrevista a Mariposas de Chocolate

 


Hoy os traigo algo diferente, en esta entrada voy a compartir una entrevista que he realizado a Santi de Mariposas de Chocolate. A su vez me ha hecho él una a mí que saldrá en su blog, os pongo el enlace abajo del post. 

Las respuestas de Santi me han resultado muy interesantes y coincido bastante con él, seguro que más de un spanker/spankee también.

1.    ¿Cuándo te diste cuenta que tenías fijación por los azotes?

Realmente recuerdo haberla tenido siempre, ya de niño. Sólo que no sabía identificar, era algo que me perturbaba y me hacía sentir nervioso. Mi revelación se la debo a una serie erótica que hacían siendo yo adolescente en la 2 de TVE y recuerdo que había un episodio dónde salían dos escenas de spanking y verlos me hizo sentir más excitado que nunca. Así que eso fue lo que me hizo tomar conciencia real

2.    Aparte del spanking, ¿Qué otros juegos puedes incluir?

Creo que hay una serie de juegos, que combinan muy bien con el spanking, muchos son mentales más que físicos. Pero así a modo resumen son ese tipo de juegos que tocan mucho la vergüenza o el pudor y la sensación de descontrol. A nivel ejemplo, los juegos anales ( juguetes, termómetro, jengibre...) Son juegos que para mí combinan muy bien con el spanking y a veces acentúan mucho esas sensaciones que antes comentaba

3.    ¿Te consideras Dominante? Si es no, porqué y si es sí, porqué.

No, no me considero dominante y es muy sencillo de entender, no pretendo la obediencia, ni la sumisión, necesito el desafío e incluso te diría que muchas veces en la previa del juego disfruto yendo por detrás, para luego hacerme con el control.

4.    ¿Si tuvieras que elegir entre follar o spankear con cuál te quedas?

Esa pregunta hace 20 años seguro hubiera tenido una respuesta muy distinta, hoy spankear.

5.    ¿Serías capaz de renunciar al spanking, y por qué?

No, es algo que me plantee muy en serio y bastante renuncias tenemos que aceptar ya en la vida. El spanking es parte fundamental de mi sexualidad e incluso de mi forma de relacionarme íntimamente, así que no renunciaré. Aunque eso supone limitarte, pero se acepta y ya.

6.    ¿Recuerdas algún capítulo en concreto vivido, que te haya marcado en el buen sentido de la palabra?

Si te soy sincero, lo que más me ha marcado ha sido el nivel de intimidad que he llegado a alcanzar. Supongo que en mis relaciones "vainilla" al partir ya de la base de un secreto, pues no llegaba a ese nivel de intimidad. Me quedo con eso y con lo que he aprendido sobre las personas y mi mismo

7.    ¿Cuál es para ti la mejor manera de vivir el spanking?

En pareja sin duda, con esto no critico, ni juzgo a quien lo vive de otras maneras, pero creo que el juego cuando hay continuidad y confianza te da mucha más libertad y lo disfrutas mucho más.


8.    Si tuvieras que quedarte sólo con un instrumento, ¿Cuál sería?

Vamos a ver, este es un tema curioso. Cuando empecé con la persona que empecé, éramos ambos novatos y caímos en el exceso de información, empezamos a probar todo lo que íbamos viendo en plan compulsivo, pero al final sin darme cuenta acabé por quedarme con lo básico, que en mi caso es cinturón y cepillo. He usado y usaré otros? Seguro, pero esos han sido los que más he utilizado. Ahora bien si tengo que elegir sólo uno, me quedo con la mano y es que al final no hay nada cómo la mano

9.    ¿Qué sientes y que se te pasa por la imaginación cuando ves a la otra parte mirando la pared?

Pues aunque parezca extraño deseo, mucho deseo y autocontrol

10. ¿Para ti los azotes tienen que doler?

Bueno la palabra dolor, es una palabra que suena fuerte. Unos azotes se tienen que sentir, para que sean azotes, eso implica que duelan? Pues te diría que en mi experiencia la sensación que tengo es que no siempre duelen. Depende también un poco del tipo de juego, si es más disciplinario, lúdico...


La entrevista que me  ha hecho Santi, la encontráis aquí 👉 Entrevista cruzada con Cloe


miércoles, 3 de noviembre de 2021

La foto (Relato)

 


Autora: Cloe


Me había pedido que cada día le tenía que enviar una foto mía por la mañana, sonriendo y con un beso. Yo creo que lo hizo para ver lo que aguantaba obedeciéndole... Me quiso poner a prueba... xD 

Los tres primeros días muy bien, pero llegó un día que era fiesta en Madrid y que me levanté a las y pico mil y sin ganas de nadita. Pero él me había enviado un par de wasap un tanto enfadado reclamando los deberes...

  • ¿Estás siendo desobediente a propósito?
  • Buenos díasss. No estoy siendo desobediente, sigo en la cama (11:34), aunque por mi naturaleza tiendo a desobedecer... pero no es el caso.
  • Necesitas disciplina!!! Con lo fácil que sería que te portaras bien.
Al cabo del rato...
  • Ya... 😕
  • Me estoy enfadando!!!
  • Pues yo no estoy haciendo nada para que te enfades, me acabo de levantar.
Y dado a que me olía que ya estaba enfadado,  decidí enviarle una foto mía con cara de enfurruñada, porque lo que menos me apetecía en esos momentos era sonreír... y acto seguido le envié un beso y una nota que decía: No me apetece sonreír.
  • Como me pongas esa cara te voy a poner el culo rojo como un tomate!! Qué poca vergüenza!!
  • Voy a desayunar (12:30)
  • Bonitas horas para levantarse.
  • Pues sí! Preciosas!
  • Ya hablaré más despacito contigo, jovencita... Esta tarde lo hablamos. Me sabe muy mal la desobediencia de esta mañana, la foto de malas pulgas, y luego tu manera de hablarme...  No te lo voy a consentir, no quiero una mocosa maleducada.
Seguí desayunando, y preferí no contestar. Mientras me tomaba el café, mi entrepierna se humedecía recordando la conversación y la charleta... Uhmmmmmmm

No tardó en escribirme para vernos esa misma tarde.

Apareció en mi casa a la hora indicada y nada más abrir la puerta su cara era menos amigable de cualquier otra cosa... No sé si él era consciente de lo mucho que a mí me ponía eso...

Se quitó la cazadora., Mientras se remangaba las mangas de la camisa, me miraba y empezó a regañarme.
  • Las obligaciones no están para saltárselas cuando la niña quiera, llevas unos días desobedeciéndome y eso conmigo no funciona. Ya veo que necesitas Disciplina!!!
  • Te dije que yo no soy sumisa al uso... recuerdas?
  • Sí, lo hablamos y llegamos a ciertos acuerdos, lo recuerdas?
  • Sí.
  • Pues si acordamos ciertas normas y te las saltas, mal vamos!!!
Cogió la silla más cercana a él, mientras terminaba de subirse la segunda manga... me indicó que me acercara... pero no me moví.
Cuando terminó, se levantó y al acercarse a mí me giró y me cogió por la cintura para darme los primeros azotes en volandas. Fueron fuertes, secos y sin ninguna compasión... tenía el pijama puesto y joderrrrrr no me quise imaginar con el culo al aire... Cuando terminó de darme y yo de medio protestar, me dejó de pie en el mismo sitio. Él se volvió a sentar en la silla y me volvió a indicar que me acercara. Ahora sí que le obedecí...

Cuando llegué a su altura, me dijo:
  • Ves como no es tan difícil hacerme caso.
No le dije nada, sólo le miré con cara de: no pienso contestarte... mejor me lo callo.

Metió los dedos por debajo de la goma del pijama y me dejó con el culo al aire... no uso bragas en casa. Luego pensé: Joder que tonta, que me las podía haber puesto... Pero así soy yo, no caigo en esas cosas.

Me colocó encima de sus rodillas y sin más dilación empezaron a caerme azotes como quién no quiere la cosa.

Plass plasss plasss plasss

No eran tan fuertes como los que me dio estando con el pijama puesto, pero sí que los notaba un tanto fuertecitos... 

Plas plas plas plas plassss

  • Vamos a ver si eres capaz de aprender a obedecer las órdenes que te doy., si no lo haces por las buenas, lo harás por las malas.
Plass Plass Plasss Plasss Plassss

Cuando empecé a moverme un tanto queriendo zafarme porque me empezaba a picar, me regañó: ¡ESTATE QUIETA! me dijo. Me dio un par más y enseguida me acarició para aliviar mi piel. Lo agradecí enormemente.

Después me mandó un rato a mirar la pared...
  • Con las manos apoyadas en la cabeza y saca bien el culo que lo vea!!!
No sé el tiempo que pasó, sólo sé que se me estaban haciendo eternos, cuando me dijo que me acercara donde estaba él, _de pie mirándome_
  • ¿Te he dicho yo que bajes las manos de la cabeza?
Joder, que tiquismiquis, el señorito. Me estaba dando por culo mentalmente y a la vez me estaba poniendo a mil su actitud y forma de proceder.
Cuando me acerqué buscó en su móvil algo y me enseñó la foto que le había enviado horas antes. 
  • ¿Te parece bonito enviarme esta foto de niña consentida, malcriada y borde?
  •  Pues sí, porque si no me apetece sonreír no lo voy a hacer para complacerte a ti. _Mientras lo decía movía al unísono mis brazos, en plan ''para chula yo'' esto no lo dije, sólo pensé... _
Acto seguido y sin decirme nada me cogió del brazo y me apoyó en la encimera de la cocina. No sé porqué me quedé inmóvil, por el ruido noté que estaba haciendo algo, y al mirar por el rabillo del ojo moviendo mi cabeza, pude comprobar que se estaba quitando el cinturón. Ufffffff las revoluciones se me dispararon al momento.
  • Voy a quitarte esa rebeldía que tienes aunque sea a base de azotes!!!!
PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS

Sentía entre dolor y placer, ambas por igual, Uffffff no quería que terminase... Hasta que llegó un momento en que el dolor era más fuerte que el gusto y ahí me hizo menos gracia. Los aguanté hasta que no pude más y  no me quedó otra que protestar... 

Paró y me reincorporé un poco medio tocándome por los lados del culo...
  • ¿Te he dicho yo que te podías tocar? _su voz sonaba muy seria y tajante_
  • Ainsssss no puedo hacer nada... es que me dueleeeeee
Me volvió a coger del brazo para llevarme al inicio, la silla, se sentó y me volvió a poner en sus rodillas para seguir dándome con el cinturón.
  • Auhhhhhh Auhhhhhhhh
Bajó el ritmo, de tal manara que los aguantaba mejor pero, aún así, me escocían... Aunque claro, por otro lado también me gustaban pero eso no se lo iba a decir a él... 

Estuvo un buen rato dándome con el cinturón  a un ritmo pausado pero lo justo para sentir cada azote. Fue poco a poco aumentando el ritmo y la intensidad hasta llegar un momento que el escozor era un tanto insoportable. Me empecé a mover y a decir que me estaba doliendo de verdad.

Acordamos no tener ninguna palabra de seguridad porque después de tanto hablar, es algo que al final se sabe, por el cuerpo, el mismo color de la rojez, cuando lo tensas, mis movimientos, mi tono de voz... Vamos que esas cosas se perciben. Aunque si tú te quedas más a gusto teniendo una palabra de seguridad, tenla. 

Al estar quejándome tanto y tan de seguido, paró para acariciarme y para decirme si iba a seguir en la línea de la desobediencia o si había aprendido la lección. Como me estaba gustando tanto sus masajitos me fui al limbo y no contesté... me lo volvió a preguntar y tampoco hice caso. De repente sentí otro azote más, y otro, y otro... hasta sacarme de mi paz... 

Plasss Plasss Plasss Plassss 
  • Auhhhhh Auhhhhh síiiiii he aprendido la lección!!!!! si..... Joooooooo
Me reincorporó y me llevó a mirar la pared otro rato....
Esta vez estuve poco tiempo, lo justo para sentir mi vulva en su máximo apogeo... se acercó por detrás para acariciarme las nalgas que las sentía ardiendo y sus manos al tocarme me sabían a gloria. Después me abrazó por detrás y me besó el cuello... y bueno.... una cosa llevó a la otra... No lo teníamos pensado ni hablado pero al final pasó lo que tenía que pasar.... 

miércoles, 13 de octubre de 2021

Respuestas





Hace poco hice una entrada dónde os decía si me queríais preguntar algo, pues bien, aquí están las respuestas de lo que me habéis preguntado.

**Mariposas de Chocolate**
Me gustaría saber qué sientes en tres momentos muy concretos:
- Cuando te bajan las braguitas
- El momento en que cesan los azotes y sientes sus efectos
- Cuando estás en el rincón

mmm cuando me bajan las braguitas es como oupsss, siento vergüenza, y más por enseñar el culo que mi vulva... es un pudor que se transforma en excitación.

Cuando cesan los azotes el efecto depende de cómo haya sido la zurra, si es de castigo lo primero que siento es alivio y también siento una especie de relajación muy gustosa. Si es más erótica termino o más bien me pongo en plena ebullición...  

Cuando estoy en el rincón siento por un lado cierto consuelo si me mandan ir en medio de la zurra, que se junta con el pudor de estar exponiéndolo y encima desnudo y rojo. Incertidumbre de no estar viendo lo que está pasando detrás de mí y no saber cuál va a ser su próximo movimiento.  En alguna ocasión he sentido aburrimiento,  y otras ganas de portarme peor todavía... jajajaaa

**maie.josefa**
-¿Qué es lo que más te atrae del Bdsm?
- ¿Te sientes parte de él?
- ¿Si pudieras cambiar algo del Bdsm que cambiarías?

Lo que más me atrae del Bdsm es que puedo ser yo misma, no en sí con el Bdsm sino con el spanking. Aunque sí, dentro del Bdsm soy yo misma guste o no guste a los demás, ahí no entro y aunque nunca me he sentido parte de él, admito que siempre me han tratado muy bien personas que sí se consideran Bdsmeras.

Qué cambiaría del Bdsm? Más que cambiar algo del Bdsm más bien cambiaría el comportamiento de algunas personas que me he encontrado por el camino. En el Bdsm se llenan la boca más de unx con en el respeto, lealtad, honestidad y un blablabla de politiqueo barato. Y luego la realidad es otra... 

**Kalam**
Me gustaría saber si hubieses de establecer un ranking, a la hora de ser castigada (la manera de azotar del spanker, la actitud de él antes y durante el castigo, el entorno, etc.) a cuál le das más importancia.

y dentro de ese ranking, cual sería tú elemento preferido para ser azotada?

La mano!!!!! jajaja empiezo por el final. Nunca habrá instrumento que se pueda equiparar a ella. 

Con respecto al ranking, pondría en primer lugar la actitud de él antes y durante, es vital, si no saca el carácter dominante no es lo mismo., y con sus respectivos regaños, manera de moverse, cara de enfadado y serio, bufffff eso me pone muchísimo. Entre el entorno y la manera de azotar... me quedo primero con el entorno; yo lo vivo en privado, con lo cual un espacio abierto me cortaría todo el rollo. Sí, con los lugares públicos para calentar la situación, recibir un par de azotes, eso me pone muchísimo, de ahí a ser castigada va un abismo. Y luego ya por último sin ser menos importante sería la manera de azotar, porque el que más o el que menos sabe dar unos azotes en un momento dado.  

**Daniel**
-¿Con qué instrumentos te quedarías si tuvieras que elegir?
-¿Cuál es el peor según tu experiencia? y además, ¿Qué complementos son tus preferidos a la hora de incluirlos también en un momento de castigo?

Mi instrumento favorito siempre va a ser la mano, también me gusta mucho el cinturón, la zapatilla de estar por casa (masculina). El cepillo del pelo me gusta más para la vista que para mí culo jajajaa. Y también me gustan las palas de madera...  La verdad que para los instrumentos soy bastante sencilla. 
Y el que más odio con diferencia tras mi experiencia es la vara. Y luego hay otros instrumentos como puede ser la fusta, el flogger, el látigo, y otros tantos que directamente no son mi estilo...

En cuanto a los elementos que se pueden añadir en momentos de castigo me gustan los plug, bolas anales. También me gusta la bala vibradora, resulta muy excitante además de ser muy morbosas. Y también añadiría el termómetro, muy infantil y que también apuesto por él. Y en algún momento puntual hasta el pañal podría dar mucho juego...

miércoles, 29 de septiembre de 2021

Spanking, mucho más que sólo azotes...




Para las personas que lo vivimos lo tenemos más que claro, y efectivamente no es sólo que te pongan el culo rojo y que, aunque por supuesto es algo que buscamos y queremos (ambos roles)., El spanking, o por lo menos para mí, va más allá de dar o recibir sólo azotes en el trasero.

En mi caso y creo que al igual que muchas/os spankees, por encima de los azotes están las regañinas, que conseguirán que de inmediato te veas pequeñita en todos los sentidos, y saber que por mucho que intentes librarte ya no hay marcha atrás. 

¿Y para qué ese reprender? Pues para que te hagan sentir vergüenza, porque ese pudor que se siente antes, durante o después de los azotes hará que tu gozo se multiplique por 1000. (o por lo menos en mi caso)

Para que todo esto se de, se necesita de cierta cercanía, intimidad, ese ganarse la confianza con el día a día, conversaciones de todo tipo, risas, confidencias, compartires al fin y al cabo. 

Con todo esto se consigue crear un vínculo que reforzará la relación. 

Esa conexión que se genera llevará a conoceros mejor, para bien o para mal jajaaa vamos a quedarnos con lo positivo de ese bien xD. 

Cuanto más os conozcáis más posibilidades se darán para crear ese juego que ambos estáis deseando. Unas veces se irá directo al grano y otras tantas os adentraréis en el laberinto de las sensaciones., Donde se encuentran ese reprender del que hablo más arriba, esas  miradas descaradas, una mala contestación, un gesto serio y de autoridad mientras se remanga las mangas de la camisa, hasta un tirón de orejas.

El spanking conlleva a provocaciones, ese tira y afloja, las advertencias...  sin olvidarnos de esos momentos de rincón, de los cuidados después de. Y por todo esto y demás cuestiones que se me escapan, cuando los ingredientes se dan, el spanking es mucho más que sólo azotar. 

Es como hacer un puchero a fuego lento... sabe mucho más rico. Sin prisas, con calma... Disfrutando de cada momento, pasito a pasito...

También es cierto que por otro lado hay personas que lo experimentan y prefieren vivirlo sin ningún lazo de unión y sólo a través de la parte física. Se conforman con recibirlos a través de sesiones sin más, o exponer su culo en locales o fiestas y les da igual si le da Pedro o Bernarda… lo único que buscan es recibir, y la otra parte quiere dar y ya. Totalmente respetable, y cada uno/a lo vive como más le guste o pueda. Para esas personas si les preguntas, probablemente te dirán que el spanking son sólo azotes sin más. Como los kinkis en relación al Bdsm, sólo buscan ese disfrute momentáneo y da igual el rol o la práctica, cualquiera de ellas les va bien, y si pueden terminar metiendo el churro pues mejor., que en el fondo lo que van buscando es eso.

Para los que miramos más lejos y/o lo vemos con otros ojos no nos conformamos sólo con lo más básico porque hay ciertos detalles, sensaciones, movimiento, emociones que no podemos pasar por alto.

Para que todo esto llegue a puerto, está claro que se da con el tiempo indiscutiblemente, de ahí la diferencia entre crear algo con alguien o dejarlo sólo en un momento puntual sin más... Tú decides si quieres solamente azotes o algo más... Yo no digo que una cosa sea mejor que la otra (que para mí sin lugar a dudas sí lo es y sé con lo qué me quedo). Aun así, puedo entender a las personas que prefieran otras formas de vida y es simplemente por que no todos buscamos lo mismo y ambas son igual de válidas.

Aun así, pensar o ver que el spanking es sólo zurrar un trasero es como pensar que el sexo es sólo meter y sacar... pues va a ser que no, indiscutiblemente la sexualidad conlleva mucho más que sólo genitalidad., Pues lo mismo con las azotainas, va más allá de un culo colorado.


Entradas relacionadas con este post:

👉 Las regañinas

👉 vergüenza 

👉 Momentos de rincón

👉 Humillación

👉 Momentos mágicos


miércoles, 15 de septiembre de 2021

Azotes mentales

 



Cuando se habla en relación al spanking se tiende a ir directamente a la parte física, ponte y te doy. Esto lo suelo ver más en el ambiente Bdsmero, o incluso en los spankos... aunque por su puesto entre ellos también tendrán sus acuerdos y sus porqués. Y si no lo tienen, directamente me trae sin cuidado, cada uno se relaciona como quiere.

En mi caso, digamos que los azotes mentales son un imprescindible en mi relación sexual-afectiva que mantengo sólo de puertas para dentro. Y que sin motivar y excitar mi parte mental no sería lo mismo. Es como en un armario, tú puedes tener toda la ropa que quieras pero no puedes prescindir de los básicos (cada uno los suyos, eso sí). Pues con el spanking igual, tiene que ir la parte física con la mental, y ya que nos ponemos, también con la espiritual.  Las relaciones te ayudan a crecer en todos los sentidos, tú contigo, él con él, tú con él y él contigo, ambos juntos en un aprendizaje mutuo y remando al mismo compás, y la espiritualidad en este caso es una palabra muy potente que lo abarca todo. Aunque no todo el mundo sea capaz de verlo así, normalmente la gente se suele quedar con la parte física de la atracción y no alimentan nada más.

En esta entrada me voy a basar en la parte mental, que además sólo de pensarlo me pone muy cachonda de imaginar ciertas conversaciones, frases, palabras, tanto cara a cara como por teléfono y/o por wasap. El caso es alimentar la mente para ir adiestrando el cuerpo. Es como hacer en una cazuela antigua un cocido madrileño y que se vaya haciendo a fuego lento... Es cuestión de tacto y de paciencia, ir sin prisas por ambas partes, nada cómo ir preparando el terreno e ir mostrándose y descubrir al otro paso a paso.

Los azotes mentales se pueden dar de muchas maneras, dentro de determinados contextos y jugar con la situación que estés viviendo en ese momento. Es dejar volar la imaginación con la palabra si estás manteniendo una conversación por las diferentes vías, o con algún gesto si estáis face to face.

Voy a poner algunos ejemplos y voy a intentar no repetirme, no sé si seré capaz jejee porque ya hablé de esto en otra entrada que tiene que andar por ahí en algún rincón del blog.

Las advertencias, como ese ¡venga a la cama! y tú: ¡No tengo sueño!  y coge él y directamente apaga la tele, y tú coges el mando y la vuelves a encender. Y se dan ese cruce de miradas fulminante por parte de él y por la tuya medio juguetona, medio desafiante. Y te dice: ¡Apágala! y obviamente no le haces caso. Y directamente te coge el mando medio forcejeando y la apaga. Después, acto seguido te levanta del sofá y te lleva a la cama agarrada por la muñeca y dándote en el culo hasta llegar a la habitación. 

¿Podéis ver el calentamiento mental antes de llegar a la parte física?

O en el momento de empezar a comer, estando él preparando la comida y tú sentada esperando a que te sirva y tú mientras estás con el móvil, y te dice en tono serio: ¡Deja el móvil! y tú sigues con él... hasta que antes de sentarse él a comer te lo quita y lo pone en la encimera. Ahí no hay azotes pero la intensidad del momento está ahí junto con la sensación del gusto en la entrepierna...

O si por ejemplo él está llenando un vaso de agua en la cocina y llegas tú, se lo quitas y te lo bebes delante de él mientras le observas la cara que pone... terminas y lo pones en la encimera, lo vuelve a llenar y lo vuelves a coger y te bebes la mitad, o entero!!! según la sed que tengas. Lo sueltas y te ríes!!! ahí le has calentado seguro ''un poco'' la mente tú a él.

Son ejemplos muy light, pero por algo se ha de empezar...

Luego también está que depende de cada uno la intensidad de cómo lo juegue. Obviamente si os estáis conociendo ha de ir de a poco. No queráis correr antes de andar. 

La cuestión es chinchar, incordiar, tú a él y él a ti., eso es calentar la  mente, aunque también estés tocando las narices y parezca que quieras entrar en modo juego. Todo forma parte de... Digamos que puede ir unido lo uno a lo otro... Pero no siempre se tiene que dar en modo ipso facto.  Y ahí es cuando vas plantando las semillitas del juego. 

También puedes preguntar o preguntarte, si eres spanker, o si quieres empezar a jugar con el spanking., ¿Qué cosas me molestan? ¿Qué me fastidia? ¿Cuál podría ser el motivo para dar una tunda? 

Los azotes a palo seco no saben igual, calentar la mente vendría siendo semejante al calentamiento previo en el acto sexual con penetración, donde se dan un masaje, caricias... pues el precalentamiento en el spanking vendría siendo los 'azotes mentales'.

miércoles, 8 de septiembre de 2021

Fantasía, deseo y realidad (Por Mariposas de Chocolate)

 


Hace unos meses Cloe escribió una entrada titulada: Fantasía y/o realidad

Me pareció una entrada muy interesante, sobre la que quiero aportar algún matiz, alguien dijo en los comentarios muy acertadamente, que la diferencia entre fantasía y deseo, es que la fantasía es algo que quieres vivir con la mente y el deseo es algo que quieres vivir con los sentidos. Me parece que mejor explicado imposible.

Pero hay que tener algo en cuenta todo deseo empieza siendo una fantasía, vamos algo mental, que en un momento dado con la mente se queda corto y necesita de confirmación con los sentidos. Al final lo que convierte una fantasía en deseo es descubrir si eso que resulta tan excitante imaginado, sentido resulta igual. Las fantasías tienen una ventaja, que siempre salen bien, la realidad ya depende de múltiples factores y más teniendo en cuenta que al final, lo que realmente se lleva a los sentidos es una fantasía compartida. Así que dentro de las fantasías hay categorías, las que excitan, pero nunca tienes la necesidad de llevar a los sentidos y de esas tenemos todos, las que, si hay convicción plena de sentir, las nuevas que surgen o variaciones de la original, que eso también pasa y aquellas que, una vez llevadas a los sentidos, se desechan o sólo se llevan a cabo con según qué personas.

Os cuento una anécdota personal, para que me entendáis. Una vez tuve un juego con una persona, la cual tenía una fantasía que no había llevado a cabo y le resultaba muy excitante. Era la fantasía de que le pusieran un supositorio bajo amenaza de un castigo u oponiendo resistencia y acabar con el culo como un tomate y el supositorio. Si no me traiciona la memoria recuerdo que hubo cero resistencias, al revés una rendición absoluta, al final fueron dos supositorios de glicerina y esa persona en aquel momento estaba muy excitada. Tiempo después esa misma persona me confesó un día que había repetido experiencia con otra persona y no había resultado ¿los motivos? no importan, simplemente había sido una experiencia no placentera, ni excitante y que había decidido no intentarlo más. Estoy convencido que esa persona sigue fantaseando con ello, pero una vez "sentido" seguramente, se va a guardar en el armario de las fantasías y ahí se va a quedar para siempre.

Así que entre fantasía y deseo yo incluiría una categoría intermedia. La de aquellas fantasías mentales, que pasan a sensoriales y una vez experimentadas vuelven a quedarse en sólo mentales.


miércoles, 1 de septiembre de 2021

Playa Cap de I'Homy... (Relato)





Autora: Cloe


Por fin habíamos cuadrado una semana de vacaciones para salir de la capital y descansar en la playa, tomar el sol y dedicarnos el tiempo que normalmente no podemos hacer por cuestiones varias. Decidimos tomar rumbo una playa del paraíso francés… Un lugar idílico que no conocíamos y que llevábamos tiempo programando para ir y no habíamos podido realizar hasta ahora, ya sí, se alinearon los astros para vivir esta gran aventura.

Alquilamos un estudio próximo a la playa, y tuvimos suerte que no había mucha gente, con lo cual mejor, más espacio disponible y más intimidad en todos los sentidos.

Yo llevaba unos días con poco apetito, no sé si era el calor o la emoción de poder disfrutar de un tiempito vacacional, el caso es que cada vez que llegaba la hora de la comida montaba un pollo porque mi chico solía pedir más comida de lo normal y luego me tocaba dejar la mitad en el plato. Según él no era demasiada, era la que corresponde a una persona adulta, aunque él no es consciente de mi complexión física de metro cincuenta y siete comparada con la suya de metro noventa... hay una diferencia clara!!!! pero no lo entiende.

El caso es que días antes en Madrid ya me venía advirtiendo que como continuara así iba a tener consecuencias mi comportamiento por dejar comida en el plato…

Después de tomar el sol, bañarnos en la playa, darnos arrumacos y besarnos como dos enamorados dentro del mar llegó la hora de comer… habíamos reservado en un chiringuito cerca de nuestras toallas. Además, nos gustó mucho cuando lo descubrimos porque eran españoles, del sur para ser más concretos, muy salaos y buena gente.

Nos pedimos un tinto de verano con unos aperitivos y que yo sinceramente, con ellos ya casi como jajaa no por nada, sino porque yo como poco, por lo que sea, mi cuerpo no necesita mucha comida. Luego nos pedimos, de primero un salmorejo que estaba espectacular de rico, y no sé por qué, pero las cantidades que ponían eran bastante generosas, hasta me costó terminármelo. Por mi parte con los aperitivos y el salmorejo ya había comido, pero como nos pedimos un segundo plato pues eso… pescado, muy rico por cierto, pero claro… me comí la mitad o quizás un poco menos de la mitad…

  • ¿Ya empezamos? ¡¡¡Comételo todo!!!
  • Bufffff es que no me entra.
  • El pescado entra solo.
  • Entrará sólo para ti, para mí no.

Cogió con su tenedor y me señaló en mi plato hasta donde tenía que comerme, prácticamente casi todo. Yo le miraba con ojitos de cordero degollado, pero no coló.

  • ¡COME!
  • No puedo más…
  • Te lo comes o hay azotes cuando lleguemos a casa.
  • Nooooo
  • ¡SI! y porque aquí no te los puedo dar que si no te ponía el culo rojo aquí mismo. 
No dije nada más... sólo me puse roja al instante...

Él Terminó de comer, yo dejé mi parte, como últimamente hacía, pagamos y nos fuimos al estudio. Nada más entrar me dijo si necesitaba ir al baño, le dije que sí. Fui y al volver, estaba sentado en el sofá, me indicó con el dedo que me acercara. Cuando llegué a su altura pude ver que a su lado estaba la paleta pequeña de madera que tuvo que meter en su maleta porque en la mía no estaba. Mi mirada fue directa a ella, y la cogió para mostrármela mientras y me dijo:

  • ¿Ves? Estas van a ser las consecuencias de tu comportamiento. _me lo decía mientras se daba unos toques con la otra mano_ Si te portas mal es lo que obtienes, el culo rojo.

Y estando delante de él, dejó la paleta en el sofá, a su lado, y con sus dos manos metidas por debajo de mi vestido me bajó las bragas para dejármelas por debajo justo de mis nalgas, acto seguido me ayudó a colocarme sobre sus rodillas., no salía de mi parte ninguna resistencia porque sabía que, si no iba a ser peor, así que no me quedó más remedio que acatar su decisión.

Los azotes fueron cayendo con su mano uno tras otro, y con cierta intensidad desde el principio.

  • Si te comportas como una niña pequeña y consentida, no me dejas más alternativa que castigarte como tal, para que aprendas a comportarte como la adulta que ya eres.

PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLASSSSSS

Intentaba aguantar el picor que ya hacía rato que sentía en mi trasero, aunque llegó un momento, al cabo de un buen rato que no pude más y protesté.

  • Jolinnnnn me está doliendo mucho!!!!!!!!
  • Lo sé, es una azotaina y los buenos azotes tienen que doler sí o sí, ¡¡ya lo sabes!!

PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLASSSSSS

Paró, y mientras me acariciaba para aliviar el dolor me decía que lo hacía por mi propio bien y para cambiar esa actitud que según él no era la adecuada para una mujer de mi edad. Desde luego no estaba nada de acuerdo con él, pero debido a mi postura no era el mejor momento para intentar salirme con la mía.

Después de la pequeña pausa que hizo siguió zurrándome el culo, pero esta vez con la paleta de madera…

Los azotes dolían más, aunque como estaba ya calentita por la primera tanda recibida con la mano los podía más o menos sobrellevar. Hasta que llegó un momento que por supuesto ya no…

  • AUHHHHHHHHH YAAAAAAAA PARAAA JOOOOOOOO

¡Me dio cinco más y paró! Acto seguido, volvió a aliviar el dolor con caricias, cosa que agradecí enormemente. La sensación de amor-odio es muy potente y no puedo evitarlo…

  • ¿Te vas a comer todo lo que haya en el plato la próxima vez?
  • Síiiii
  • ¿Seguro?
  • Síiii

Me sentó en su regazo y estuvimos abrazados durante un buen rato mientras le dije:

  • He pensando que la próxima vez voy a pedir menos comida para no dejar nada.
  • Me parece bien, y si algún día repites comportamiento ya sabes lo que toca.
  • Ya…
  • ¿Qué toca?
Como me daba mucha vergüenza decirlo en voz alta, me acerqué a su oído y le susurré..
  • Azotes en el culo…

miércoles, 18 de agosto de 2021

El Plug


Hasta ahora no os había hablado en mi blog de los Plug, sí que lo hice en la página de Mariposas de Chocolate, podéis leer la entrada pinchando aquí 👉 Spanking y plug (por Cloe)

Así a priori parece que el Plug es para jugar un ratito con el ano y ya, y realmente puede ser así, sin más pretensiones. Aunque por otro lado también es cierto que su utilidad puede dar para mucho de sí.

Se puede usar desde el hecho de ir familiarizándose con las distintas sensaciones de tener algo dentro y experimentarlo desde ese lugar y quedarte ahí, hasta preparar la zona para ir más allá. Requiere de ciertos cuidados, no es cuestión de introducirlo así sin más a la ligera. Hay que hacerlo con mimo, o por lo menos en mi caso y aconsejable utilizar lubricante al agua, vaselina, o para los más de andar por casa aceite de oliva. Y sino queréis usar nada por los motivos que sea, ahí no voy a entrar... es vuestro ano.

Existen una gran variedad en cuanto a formas, estilos: lisos, con estrías, con cola de zorr@, gatit@, perr@... También de diferentes tamaños, y esto es por un lado por cuestión de gustos y por otro por ir agrandando, y dilatar el músculo anal para su posterior penetración. Para ir preparándolo y terminar con sexo anal que sería lo más básico por ejemplo podría ser mi caso jajaa. O ya nos adentramos (yo no) en otras cuestiones como el fisting o bien meterse cualquier otro tipo de utensilio que podría ser, desde vibradores, hasta lo que os podáis imaginar que se pueda introducir… también verduras (pepinos, calabacines, zanahorias…) a los amantes de esta parafilia sexual se denomina dendrofilia al sentirse atraídos sexualmente por la naturaleza y las plantas, e introducirse hortalizas o frutas por el ano o vagina entraría dentro de este fetichismo. 

En cuanto al material de los Plug que es el elemento del que quería hablaros en cuestión, que yo sepa los hay de acero, vidrio o de silicona. También he de decir que los diseños son distintos si eres hombre o mujer, aunque luego como todo, puedes usar los que quieras. Pero así de entrada están diferenciados por género o por lo menos lo que he visto yo hasta ahora. Aunque también los habrá unisex claro está.

Algo importante a la hora de elegir un Plug u otro es la finalidad que le queréis dar. Ya que por ejemplo por mi experiencia si sales con él puesto a la calle y tienes que sentarte por h o por b, si llevas uno muy sofisticado puede resultar más que complicado colocar tu culo en el asiento. No digo más...

A mí los que más me gustan son los de acero, si tengo que elegir me quedo con ellos, además son los que tengo. Me encantan por su elegancia, practicidad y porque resultan muy atractivos para la vista. 

Ahora, teniendo en cuenta todo lo que puede suponer un ''simple'' Plug, tú eliges el uso que le quieres dar y el que mejor se adapte a tus necesidades y gustos. 

También algo muy importante con respecto a este juguete tengo que deciros que además de su utilidad con respecto al cuerpo físico también tiene un componente emocional más que potente. Y ahí es donde entran en juego  el factor vergüenza, pequeñez, indefensión, vulnerabilidad que siento cuando me  lo introducen... y si antes o después de,   le sumamos unos azotes pues os podéis imaginar... las sensaciones de excitación se multiplican por mil.

miércoles, 4 de agosto de 2021

Por llegar tarde... (Relato)

 


Autora: Marta

Habíamos quedado a las 20:00 para ir al cine, teníamos muchas ganas porque hacía mucho que no íbamos y justo ponían una película que nos gustaba a los dos, una tragicomedia romántica.

Yo me entretuve sin darme cuenta y cuando miré el reloj se me echó la hora encima, por mucho que corrí no pude evitar bajar con 15' de retraso. Por lo visto no le gustó nada.

  • ¿A qué hora habíamos quedado? _Me dijo todo serio_
  • A las 20:00
  • ¿Y qué hora es?
  • Las 20:15
  • ¿Y te parece bonito?
  • Bueno… ni bonito ni feo… Jajajaaa
  • ¿Encima te ríes?
  • Nunca llego tarde, ya me conoces, para una vez que se me ha echado el tiempo encima no creo que pase nada.
  • Pues sí que pasa cuando vamos con hora. De por sí vamos justos de tiempo como para llegar tarde... Y ver una película empezada como que no. Así que vete rezando para que lleguemos a tiempo. Y aún así prepárate  cuando lleguemos a casa. ¡Hoy tu culo duerme caliente!

No supe que decir, así que no dije nada… Aunque reconozco que me encantó su tono serio al decírmelo... me pone a mil...

En el fondo tenía razón no digo que no, pero tampoco se lo iba a decir, preferí hacer oídos sordos y cruzar los dedos para llegar bien. Porque a mí tampoco me gusta entrar a ver una peli empezada, no tiene ninguna gracia.

Menos mal que llegamos justo a tiempo, por los pelos, pero llegamos bien. ¡Qué alegría me dio! Además, la película nos gustó mucho, nos reímos y me encantan las pelis de amor… y a mi chico también, es todo un romanticón, aunque en ocasiones se haga el durito.

Después aprovechamos para cenar por allí y tomarnos luego una copichuela en una terraza… Y de camino a casa, cuando se me iban cerrando los ojos me dijo:

  • Ya sabes lo que te espera ahora ¿verdad?
  • No me parece justo, nunca llego tarde, ha sido sin querer y mi primera vez.
  • Sí, lo sé, así será la primera y última.
  • Además, estoy cansada y con sueño…
  • Por eso no te preocupes que enseguida te espabilas, ya lo verás.

La verdad que por el camino y con la conversación me desperté rápido. A medida que íbamos llegando se me iban poniendo los nervios en la tripilla de imaginarme la situación. Me suele pasar cuando es anunciada como en esta ocasión.

Nada más entrar por la puerta de casa me dijo que si necesitaba ir al baño que fuera y que volviera al salón. Cuando volví, ahí estaba él, sentado esperándome y me indicó que me acercara.

Me dijo que mi castigo era más que merecido y que tenía en cuenta que era mi primera vez y que de esta forma sólo habría azotes esta noche y mañana no, por lo menos por este motivo no. A veces los castigos duran dos días seguidos… depende de lo que él considere.

Con un toque en su muslo indicó que me pusiera en posición, en otro momento me hubiera puesto un poco flamenca, pero en esta ocasión y aunque estaba más que despierta quise que terminara cuanto antes.

Los primeros azotes cayeron sobre las bragas, y las primeras palmadas eran de una intensidad media y soportable, aun así, el sonido se escuchaba bastante ya que era de noche y no había ruido… Visto y escuchado desde fuera podría parecer más de lo que era realmente. Pasados unos minutos fue aumentando el ritmo, aunque continuo con la misma intensidad.

El calor me empezaba a subir por la espalda hasta llegar a mi cara y poco a poco me empezaba a doler, aunque de momento era soportable. Hasta que llegué un momento que necesitaba una pausa para coger aire. A parte de salir mi mano disparada para tapar mi culo, y no pude evitar protestar.

  • Auhhhhhhhhh yaaaaaaaa
  • ¿Cómo que ya?

Me sujetó la mano, paró unos instantes, me bajó las bragas... me acarició, cosa que agradecí y cuando estaba tan a gustito sintiendo sus manos de esa manera haciéndome sentir en la gloria...

PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS

Cogí aire y como una campeona intenté aguantar y no patalear… me duró el intento cero coma. Enseguida mis pies se empezaron a mover solos.

  • Auhhhhhhhhhhhh Joooooooooooooo
  • Vete un rato al rincón

Al poco tiempo volvió hacia mí, me tocó las nalgas y me dijo que todavía le quedaba un poco más. Me cogió de la muñeca y me llevó al dormitorio. Me dijo que me apoyara en el borde de la cama. ¡Obedecí!

Se desabrochó el cinturón despacio y pude escuchar el ruido al hacer fricción con las hebillas del pantalón… Me sobrecogí y mis manos agarraron con fuerza la funda de la cama mientras cerraba los ojos.

PLASSSS PLASSSS PLASSSS PLASSSS

A pesar de que eran distanciados uno de otro, pude notar el escozor mientras impactaban en mis nalgas, cuando empecé a moverme porque no podía más…

  • AUHHHHHHHHHHHHHH

Me regañó por moverme, me dijo que me estuviera quieta y siguió con cuatro más y paró.

Me acarició, y acto seguido se empezó a recrear mientras me ponía crema… Hubo un momento que sus dedos empezaron a buscar mi vulva… gemí… Se bajó el pantalón, me subió encima de la cama, me dio la vuelta para poder vernos la cara y que nuestras miradas cómplices se encontraran.

Me penetró despacio, sintiendo su pene como entraba poco a poco y una vez dentro empezó el vaivén del movimiento hasta explotar en un rico y gustoso orgasmo. Terminamos abrazos mientras me acariciaba el trasero que seguía ardiéndome.

  • ¡Ves! ¿No te dije que hoy tu culo dormía caliente?

No dije nada, sólo le abracé más fuerte…


miércoles, 28 de julio de 2021

¿Quieres preguntarme algo?




Hace unos meses el nuevo blog de Zaida subió una entrada en su página que me pareció más que sugerente y que hoy me apetece hacerlo a mí también en mi espacio. 

Por un lado porque es inusual y diferente a las entradas que suelo publicar en el blog y por otra parte porque me apetece haceros partícipes del mismo, será un post distinto. En el cual lo dejo abierto y donde os invito a participar a todxs aquellos que queráis formar parte.

Consiste en que podéis hacerme las preguntas que os apetezca, no tendré problema en contestarlas. Seré honesta en todo momento, siempre lo soy. 

Más o menos daré el margen de quince días para recibirlas y poder contestar a todas las cuestiones que reciba por vuestra parte.

Podéis enviarlas al correo del blog: doyluzamisombra@gmail.com o directamente en el apartado de comentarios de esta entrada, como prefiráis.

Os animo a ello, puede salir una entrada muy chula!!! 

miércoles, 21 de julio de 2021

La complicidad





Si tengo que describir en que se basa una relación feliz diría que se trata de varios ingredientes y cada uno de ellos tienen su función y su importancia en el vínculo.

En este post quiero hacer referencia a la complicidad, porque diría que es lo que realmente aviva la unión.

Y también me atrevo a decir que es la gran diferencia entre adentrarse a conocerse en profundidad o quedarse sólo en lo superficial.

Siendo el spanking la esencia del blog, anotaría que ya de por sí es más peculiar la complicidad a diferencia de las relaciones tradicionales. A parte de entrar al ruedo todo un abanico de emociones y sensaciones., también hablamos de ese secreto que sólo ambos conocemos. Los sitios públicos para mí me resultan muy morbosos ya que se pueden dar ciertas situaciones que nadie más se va a hacer eco y eso a mí personalmente me vuelve loca. Por ejemplo, que juegues con la comida en un restaurante y que se acerque a tú oído y te diga muy serio: ¡Deja de jugar y cómetelo! O que estando en un reservado te descalces y juegues con tu pie y su entrepierna… ver su cara de desaprobación y saber que te la estás ganando, jajaa eso me fascina!!. Son estos detalles a los que me refiero, por un lado, a la complicidad mutua, y por otro a la diferencia de una relación clásica (sin desmerecerlas por supuesto, entre ellas entiendo que también tendrán su implicación igualmente, aunque diferente). De todas formas, no me las imagino en este tipo de situaciones. Digamos que jugamos en equipos diferentes, cada uno con sus normas y su manera de gozar. 

Por otro lado, también tengo que decir que para que esto se dé realmente es vital que ambas partes remen juntos en la misma dirección. Sino por mucha afinidad que tengan y coincidan en los gustos además de que sean cómplices, no servirá de mucho y terminará por hacer mella más pronto que tarde.

La complicidad es algo que se da con el tiempo, al igual que la confianza, de hecho, para que se dé la una ha de darse la otra. Para poder llegar a cierto grado de complicidad primero se ha debido de afianzar la relación a través de forjar esa amistad y generar esa seguridad.

Del mismo modo debe de darse una excelente comunicación, ese saber escuchar al otro libre de juicio, ese permitirse poder expresarse libremente y siempre compartir desde el sentir sin tapujos. Decir si en alguna situación te duele algún comportamiento, o palabras dichas. O si por el contrario algo te ha encantado, también se expresa. 

Y dado a nuestro gustos y juegos con respecto a la comunicación, también decir lo que nos gusta y/o nuestras preferencias, lo que no hemos probado y nos llama la atención. Lo que hemos probado y no nos agrada, y lo que no haríamos ni jarta vino. Contarnos todas estas cosas es fundamental para que fluya de manera natural la complicidad.

Una pareja cómplice es aquella que con solo una mirada saben lo que están pensando. Nos ayuda seguir manteniendo la llama junto con la chispa que ya existe entre los dos, porque sin esa atracción tampoco se podría dar la complicidad.

Es como ir con un pasito por delante, es anteponerse a la jugada, es ese conocerse al dedillo y saber que haciendo una u otra cosa o diciendo algo saber cómo va a reaccionar el otro porque ya lo conocemos. Y con toda esa información lo podemos usar a nuestro favor para continuar manteniendo la relación activa.

También tengo que decir, aunque pueda sonar contradictorio así de entrada, nada más lejos que eso, y es que él o la aparte dominante, ha de guardarse en ocasiones, una carta debajo de la manga. Porque es él/ella quién dirige y desubicar a la parte spankee en mi caso, o sumisa en la de otrxs digamos que suma un plus a la excitación. A mí me encanta conocerle para saber cómo va a reaccionar si digo o hago algo en concreto., Y me seduce cada vez que él hace o dice algo que no espero para recalcar que quién manda en todo este asunto es él y no yo. Eso también forma parte de la complicidad, conexión y a la vez mantiene la llama viva.

 

miércoles, 14 de julio de 2021

Las marcas (Relato)


Autor: Santiago 

Esa noche habíamos quedado para salir a picar algo y tomar una copa. El día fue realmente complicado., viajes, reuniones, citas, compromisos de todo tipo y desde primera hora estaba yo bastante alterado.

A media mañana un flash me transportó hasta su imagen y la mandé un whap.

  • ¡Hola! ¿Qué tal lleva la mañana Mi Bichito?
  • Bien, tirada en la cama aún.
  • Así da gusto, quien pudiera estar contigo ahora.
  • Pues yo no te eché así que si no estás es porque no quieres.
  • Sí claro, y el trabajo se hace solo.
  • Cuando quieres bien te escaqueas, así que no me cuentes cuentos chinos.
  • Puffffff parece que estés de mal humor.
  • ¿¿Yo?? que va, todo lo contrario, lo único que aún me duele el culo de tu enfado.
  • Venga exagerada, que no fue para tanto.
  • Ya, para ti nunca es para tanto, pero las marcas que aún tengo no dicen eso.
  • ¡¡Exagerada!!
  • Exagerado tú, que no tienes control de nada y luego me dejas como me dejas.
  • Bueno ya me encargaré de que desaparezcan.
  • Ahhhh sí? ¿y cómo? ¿Por arte de magia?
  • Ya pensaré en algo.
  • Sí, sí, tú piensa que es lo único que haces.
  • Joder Bichito si lo sé no te escribo.
  • Pues la próxima lo piensas antes.
  • Vale, Bichito Mío. Voy a seguir trabajando, te dejo que sigas cuidándote esas marcas. Luego quedamos para vernos.

Estaba claro que estaba alterada o de mal humor, o que quería jugar, ni sé muy bien. Así que decidí terminar la conversación y continuar con mi cita de trabajo.

Las horas no pasaban ese día y fui avanzando en los asuntos laborales. A media tarde y con unas ganas enorme de estar ya con ella la volví a escribir.

  • ¿Ya han desaparecido las marcas de Mi Bichito?
  • Nooo.
  • ¿Sigues de mal humor?
  • Yooo? Nunca dije que estuviera de mal humor.
  • Ya veo, ya.
  • ¿Qué es lo que ves, listillo?
  • Que estás de mal humor.
  • ¿Otra vez? ¿Qué noooo, te lo tengo que dar por escrito para que te enteres?
  • Puffffff, vale, vale. Estoy terminando y saldré para casa, como quedamos?
  • Como amigos, ya lo sabes, siempre como amigos.
  • ¿Vale, tienes algún plan?
  • Pues sí, me surgió una cosa y no sé cuándo nos podremos ver hoy.
  • ¿Qué me cuentas? Habíamos quedado para ir a cenar algo y tomar una copa tranquilamente.
  • Pues me salió mejor plan.
  • Ahhhhhh, pues muchas gracias por comunicármelo.
  • Es lo que estoy haciendo.
  • Si claro, porque te pregunto que si no...
  • No me das tiempo, joder. Me acaba de surgir.
  • Bueno pues cuéntame tu plan.
  • Me han invitado a una presentación de un libro de mi amiga y me pidió que fuera con ella.
  • ¿A qué hora es?
  • A las 20:00
  • ¿Y será larga?
  • Pues no lo sé, pero como pronto hasta las diez-once de la noche, ¡imagino!
  • ¿Bueno y qué, quieres que te espere? ¿Te paso a recoger cuando termines?
  • Vale, te mando la ubicación exacta de donde es y te confirmo a qué hora termina.
  • Está bien. Disfruta, yo iré a casa a cambiarme y voy a aprovechar para ver si ceno con Álvaro que tengo una conversación de negocios pendiente con él desde hace un mes.
  • Pues muy bien, que te aproveche.
  • Y tú que lo pases bien en la presentación del libro.

Acabé mi jornada de trabajo, fui a casa, me cambié y fui a la cena. A eso de las nueve y media me llegó un wasap con la ubicación.

  • Esto termina a las 10:30  ¿Me recoges aquí?
  • ¿Ya estas volviendo a perder las buenas costumbres que tanto me está costando que entiendas?
  • ¿Qué buenas costumbres?
  • La de dar las Buenas tardes, días o noches para empezar una conversación.
  • Ya estamos... Que pesadito estás!!!
  • mmm no sé lo que voy hacer contigo...
  • pues no sé, luego me lo cuentas. Jajajaaa

Terminamos nuestra conversación y a la hora indicada  estaba en el sitio que me había dicho y unos minutos después salió ella con el resto de los invitados a la presentación. Me dirigí a ella y la saludé con un profundo beso.

  • Buenas noches Bichito, qué ganas tenía de verte.
  • Normal!! Yo también tendría ganas de verme. Jajajaaa
  • Muy graciosa!
  • Siempre!
  • ¿Qué tal la presentación?
  • Bien, estuvo interesante. ¿Y tú que tal la cena?
  • Bien, además hemos planteado algo de trabajo que tiene muy buena pinta.
  • ¡Me alegro! sabes? ¡Tengo sed!
  • Vale, pues vamos a tomar algo, ¿te parece que vayamos al pub de la otra vez?
  • ¡Bueno! Me parece bien.

Nos metimos en el coche y nos fuimos al local, nos sentamos en nuestra habitual mesa. No había apenas gente, además nuestra mesa está bastante apartada. Al poco de sentarnos se ausentó para ir al baño y al regresar para sentarse buscó acomodarse.

  • ¿Qué te pasa? ¿No encuentras postura?
  • ¿Pues tú que crees? Todavía me quedan secuelas.
  • ¿Ya empezamos con lo mismo?
  • Yo empiezo con lo que me da la gana.
  • A mí no me hables así, que llevas todo el día r q r y ya sabes cómo terminas.
  • Yo te hablo como quiera, y no llevo todo el día r q r... protesto por mis marcas!!
  • Vale, Bichito has colmado mi paciencia, ¡levántate!
  • ¿Para qué?
  • Que te levantes ahora mismo te estoy diciendo. Aquí no nos ve nadie y quiero ver esas marcas para ver quién de los dos tiene razón.
  • Jajajajaaa que te lo has creído tú que te las voy a enseñar aquí y ahora.
  • Se puede saber qué parte no entendiste de ¡¡¡LEVÁNTATE AHORA MISMO!!!

Mi subida de tono la dejó mucho más claro que no estaba hablando en broma y con esa mirada desafiante que suele usar se levantó.

  • ¡¡Eres muy pesado!!
  • Sí, sí, lo que te tú digas, ahora date la vuelta, súbete la falda y enséñame tu trasero.
  • Estás loco si crees que voy a hacer eso aquí.
  • Y tú muy confundida si crees que no vas hacer. ¡¡Date la vuelta ya mismo y SÚBETE ESA FALDA!!

Parece que mi seriedad hizo que se girara lentamente para levantarse la falda mirando que no la viera nadie.

  • Bájate esas braguitas que no veo marca alguna.
  • ¡Joder aquí no!
  • ¡Que te las bajes YA! _medio resoplando las deslizó para abajo_
  • ¿Dónde están las marcas? Aquí no veo nada, sólo un culo blanco como la leche y un ligero minúsculo he insignificante moratón pequeño en esta esquina.

Sin pedir permiso ni nada se volvió a subir las bragas y se recolocó la falda para volver a sentarse.

  • ¿Qué haces?
  • ¿Pues sentarme, no lo ves?
  • ¿Te he dado yo permiso para que lo hagas? ¡¡Levántate ahora mismo, quítate esas bragas y dámelas!! 

medio refunfuñando se levantó y con cierto sigilo metió sus manos por debajo de su falda, se las bajó y me las dio a regañadientes. 

  • No tienes ninguna marca, pero te aseguro que las vas a tener. Tira para el baño de chicas y me esperas allí, voy ahora mismo. Cuando llegue quiero verte con las manos en la pared, tu falda levantada y ese culo díscolo que tienes bien expuesto que me voy a encargar de que llegue a casa con las marcas que decías tener.

Se fue medio rechistando y medio enfadada...

De camino al baño se iba diciendo para sí misma: La madre que lo parió, ¡¡¡Será CABRÓN, no lo aguanto!!!!

Cuando llegó lo primero que hizo fue aprovechar para hacer pis, ya que estaba ahí y luego reírse por dentro...

Menos mal que no había nadie en el baño aunque en cualquier momento podía entrar alguien... un escalofrío la recorrió todo el cuerpo sólo de pensarlo!!!

No tenía ninguna intención de seguir sus indicaciones, y lo que hizo fue sentarse en la taza del baño a esperar.

Se hizo de rogar, como para estar esperándole en posición...

Nada más sentir las pisadas se le puso un nudo en el estómago...

  • ¿SE PUEDE SABER QUE HACES?
  • ¡¡¡Aquí, esperando al señorito y sus caprichos!!!
  • ¿QUE PARTE DE ESTAR APOYADA EN LA PARED Y CON LA FALDA SUBIDA NO HAS ENTENDIDO?
  • Cómo tú comprenderás no tengo otra cosa mejor que hacer, y si hay que discutir mejor aquí, ¿No crees?
  • YO NO DISCUTO BICHITO MÍO.

Y diciendo eso le agarré por un brazo y la levanté, me senté y la tumbé en mis rodillas en Ipso facto, no la dio tiempo a reaccionar, ¡¡¡cuando se quiso dar cuenta la estaba calentando el culo!!!


PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS

  • Ehhhh que me dejes, sueltaaaaaa!!!! joderrrrr!!
  • ¡¡¡ESA BOCA!!!

PLASSS PLASS PLASSS PLASSS

  • Paraaaaaaaaaaa!!!! Que puede entrar alguien.
  • Pararé cuando yo lo considere

PLASS PLASS PLASSS PLASSS

Se oyeron unos pasos y paré…

Esperé hasta dejar de escuchar el sonido de las pisadas saliendo del baño y la puerta cerrándose tras ella.

  • Vale Bichito, prométeme que ahora te vas a levantar y poner en la posición que te dije.
  • Yo no prometo nada ya lo sabes.

Ante semejante respuesta no me quedo más remedio que continuar con la azotaina, sus quejidos eran tenues, pero aumentaban paulatinamente, el pensar que la podían escuchar la atenazaba. Un buen rato estuve calentando el culo y haciendo florecer de nuevo las marcas antiguas que aún no se habían ido del todo porque solo estaban disimuladas y poco a poco volvían a florecer. Tras al menos 10 minutos intensos de azotaina decidí parar, acariciar su ya muy colorado trasero y la incorporé sentándola en mis rodillas.

  • Mi Bichito., no sé porque eres tan cabezona y desobediente. Anda arréglate un poco y salgamos a tomar esa copa que el hielo se va a deshacer del todo.

Salí primero y la deje sola en el baño, al poco rato salió ella y se sentó junto a mí. Nos pusimos a charlar un poco, la conté el proyecto que me acababan de proponer. Parecía mostrar interés y preguntaba cosas relacionadas con la propuesta. El dueño del local se acercó y nos dijo que estaban apuntó de cerrar que fuéramos terminando. La tomé del pelo con sumo cuidado, la atraje hasta mi boca y nos fundimos en un profundo beso apasionado, mientras mi mano se hacía un camino entre sus piernas buscándola para comprobar si estaba mojada. Un respingo de su parte y un cierre de piernas para no dejarme llegar, pero mi mirada y mi entrecejo fruncido la hizo declinar seguir con esa actitud. Saque mi mano de su entre pierna, termine el beso y al oído la empecé hablar.

  • Sigues siendo una niña muy desobediente y borde como tú sola, no creas que tu castigo de hoy ha terminado, tengo algunas ideas para lo que nos resta de la noche y esas marcas que decías tener las vas a tener de verdad. Así que mejor terminemos la copa y vamos para casa, que ya verás como mañana te va a doler el culo de verdad y podremos ver las secuelas que dices tener ahora.