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miércoles, 13 de octubre de 2021

Respuestas





Hace poco hice una entrada dónde os decía si me queríais preguntar algo, pues bien, aquí están las respuestas de lo que me habéis preguntado.

**Mariposas de Chocolate**
Me gustaría saber qué sientes en tres momentos muy concretos:
- Cuando te bajan las braguitas
- El momento en que cesan los azotes y sientes sus efectos
- Cuando estás en el rincón

mmm cuando me bajan las braguitas es como oupsss, siento vergüenza, y más por enseñar el culo que mi vulva... es un pudor que se transforma en excitación.

Cuando cesan los azotes el efecto depende de cómo haya sido la zurra, si es de castigo lo primero que siento es alivio y también siento una especie de relajación muy gustosa. Si es más erótica termino o más bien me pongo en plena ebullición...  

Cuando estoy en el rincón siento por un lado cierto consuelo si me mandan ir en medio de la zurra, que se junta con el pudor de estar exponiéndolo y encima desnudo y rojo. Incertidumbre de no estar viendo lo que está pasando detrás de mí y no saber cuál va a ser su próximo movimiento.  En alguna ocasión he sentido aburrimiento,  y otras ganas de portarme peor todavía... jajajaaa

**maie.josefa**
-¿Qué es lo que más te atrae del Bdsm?
- ¿Te sientes parte de él?
- ¿Si pudieras cambiar algo del Bdsm que cambiarías?

Lo que más me atrae del Bdsm es que puedo ser yo misma, no en sí con el Bdsm sino con el spanking. Aunque sí, dentro del Bdsm soy yo misma guste o no guste a los demás, ahí no entro y aunque nunca me he sentido parte de él, admito que siempre me han tratado muy bien personas que sí se consideran Bdsmeras.

Qué cambiaría del Bdsm? Más que cambiar algo del Bdsm más bien cambiaría el comportamiento de algunas personas que me he encontrado por el camino. En el Bdsm se llenan la boca más de unx con en el respeto, lealtad, honestidad y un blablabla de politiqueo barato. Y luego la realidad es otra... 

**Kalam**
Me gustaría saber si hubieses de establecer un ranking, a la hora de ser castigada (la manera de azotar del spanker, la actitud de él antes y durante el castigo, el entorno, etc.) a cuál le das más importancia.

y dentro de ese ranking, cual sería tú elemento preferido para ser azotada?

La mano!!!!! jajaja empiezo por el final. Nunca habrá instrumento que se pueda equiparar a ella. 

Con respecto al ranking, pondría en primer lugar la actitud de él antes y durante, es vital, si no saca el carácter dominante no es lo mismo., y con sus respectivos regaños, manera de moverse, cara de enfadado y serio, bufffff eso me pone muchísimo. Entre el entorno y la manera de azotar... me quedo primero con el entorno; yo lo vivo en privado, con lo cual un espacio abierto me cortaría todo el rollo. Sí, con los lugares públicos para calentar la situación, recibir un par de azotes, eso me pone muchísimo, de ahí a ser castigada va un abismo. Y luego ya por último sin ser menos importante sería la manera de azotar, porque el que más o el que menos sabe dar unos azotes en un momento dado.  

**Daniel**
-¿Con qué instrumentos te quedarías si tuvieras que elegir?
-¿Cuál es el peor según tu experiencia? y además, ¿Qué complementos son tus preferidos a la hora de incluirlos también en un momento de castigo?

Mi instrumento favorito siempre va a ser la mano, también me gusta mucho el cinturón, la zapatilla de estar por casa (masculina). El cepillo del pelo me gusta más para la vista que para mí culo jajajaa. Y también me gustan las palas de madera...  La verdad que para los instrumentos soy bastante sencilla. 
Y el que más odio con diferencia tras mi experiencia es la vara. Y luego hay otros instrumentos como puede ser la fusta, el flogger, el látigo, y otros tantos que directamente no son mi estilo...

En cuanto a los elementos que se pueden añadir en momentos de castigo me gustan los plug, bolas anales. También me gusta la bala vibradora, resulta muy excitante además de ser muy morbosas. Y también añadiría el termómetro, muy infantil y que también apuesto por él. Y en algún momento puntual hasta el pañal podría dar mucho juego...

miércoles, 6 de octubre de 2021

Maldita basura (Relato)




Autor: Malak


Zasss... zassss

Dos zapatillazos resonaron en el salón sobre el ya maltrecho y enrojecido culo de él.
  • Las manos sobre la cabeza, y que no se te vuelva a ocurrir tocarte el culo, si te pica, te aguantas - le dijo ella en su oreja mientras tiraba de ella.
Él obedeció, puso sus manos entrelazadas sobre su nuca y al mirar de reojo hacia el suelo y ver como ella se calzaba la sandalia de cuero empezó a pensar que quizás no fue buena idea el bromear.

Todo parecía perfecto aquella tarde, Teresa regresaría tarde, había fútbol y unas cuantas latas de cerveza le esperaban bien frías en la nevera. Plan perfecto.

Se apresuró a ducharse, cogió una camiseta y sólo los bóxer y bajó hacia el salón, encendió la tv, fue a la nevera cogió una cerveza, unas aceitunas y se tumbó en el sofá.

El partido no era el esperado, al menos para los intereses de su equipo, faltaban apenas 10 minutos para el final e iban empatados. Justo en ese momento oyó abrir la puerta y la dulce voz de ella.
  • Hola cielo, Qué tal? Ya estás con el fútbol... como van? - dijo Teresa mientras se acercaba y  le daba un beso.
  • Hola cariño, buah, mal empatados a cero.
  • Pues vaya... Uff tengo los pies... llevo toda la tarde de aquí para allá y los tacones me matan - dijo mientras se descalzaba las sandalias de tacón y se ponía cómoda en el sofá poniendo los pies sobre el regazo de él - bueno y que tal tú día, aquí llevas toda la tarde tirado veo.
  • Bueno, bien... si viendo el fútbol...
  • Joder!!!! A tomar por culo, gol del barsa, la madre que los parió coño, que malos son ostias!!!! - voz en grito dijo Miguel.
  • Oye - le regañó divertida ella - no hables así, dándole con el pie suavemente en la cara.
  • Deja, joder... es que se veía venir, deja... mientras ella seguía jugando con el pie sobre él - vale, para Tera... mírala, para ya!!!
  • Que tonto te pones con el fútbol, voy a por una cerveza, quieres otra? -le preguntó mientras se levantaba.
  • Sí, porfa, las penas con pan son menos.
La oyó trastear en la cocina y de pronto la escuchó a lo lejos relatar
  • Miguel!!!! Ven aquí...
El fingió no oírla, no estaba para tonterías, quedaban poco minutos del partido y no lo quería perder.
  • Quieres hacer el favor de venir!!!!!!
  • Qué pasa?? - Gritó él desde el sofá - ahora voy, espera...
  • Qué vengas ya!!!
El tono de voz de Teresa era algo que Miguel conocía muy bien y ese no era un tono amable precisamente, así que decidió ir.
  • Que pasa Tera, joder que me voy a perder el final del partido.
  • Que qué pasa? que no hueles, que no has tirado la basura, y está el pescado de anoche.
  • Venga, joder, se me ha olvidado - dijo enfadado- para esto me llamas??
  • Sabes que no me gusta que...
  • Que vale- dijo saliendo de la cocina yéndose para el sofá.
No había llegado a sentarse cuando la vio detrás de él con un cucharón de madera en la mano. Apagó la tele, cogió una silla, se sentó y mirándole con cara de pocos amigos y con voz seria... ordenó.
  • Ven aquí!!!
  • Joder, Tera...
  • Como vaya yo a por ti va a ser peor.
Resignado se acercó y ella sin contemplaciones le tumbó sobre sus rodillas.
  • Sabes que no hay cosa que más rabia me de qué me dejes con la palabra en la boca, le regañó mientras le daba fuertes azotes con la mano.
ZAS, ZAS, ZAS...
  • Se te va a quitar esa costumbre de dejarme con la palabra en la boca- le bajó los bóxer y empuñó la cuchara, comenzando a azotar con insistencia en cada cachete del culo.
Ella era experta azotando, sus juegos a través de tiempo practicando, la habían hecho toda una experta, amen de la excitación que le producía, tanto como a él...

ZAS, ZAS, ZAS...

Resonaba en el salón la cadencia y el ruido sordo de la cuchara impactando en el culo de él acompañado de los lamentos de él y las promesas de no volver a hacerlo.
  • Levanta -ordenó ella- coge mis zapatos, los subes y tráeme las zapatillas.
Vamos, dándole un azote mientras él se levantaba de su regazo

Miguel obedeció, subió a la habitación, dejó las sandalias de tacón de ella en el zapatero y fue a coger las zapatillas de casa que descansaban a los pies de la cama, las conocía bien, se las regaló el invierno pasado, rojas, destalonadas con ligera cuña., abiertas por delante y con una borla de peluche en el empeine... las adoraba. Salió de la habitación y de una mirada fugaz miró en el baño y una sonrisa pícara se le dibujó en la cara, entró y cogió unas zapatillas de ella del spa que habían estado la semana pasada, unas blancas con el logotipo del balneario. Regresó a la habitación, dejó las rojas y sonriéndose bajó al salón.

Ella estaba sentada en el sofá, Miguel se acercó y respetuosamente le dejó las zapatillas a sus pies.
  • Perdóname Tera, no debía haberte hablado así.
La mirada de ella fue fulminante al ver las zapatillas que le había bajado, se levantó como un resorte y cogiéndole de la oreja le espetó.
  • Que pasa, que estás gracioso?? Te has tomado muchas cervezas o es que me estas toreando? Ehhhhh??? -le dijo mientras cogía la silla, la giraba y poniendo una pierna sobre ella, tiró de él hasta ponerle sobre su rodilla.
Le bajó los bóxer y empezó a azotarlo con dureza.-
  • Pues te voy a quitar toda la tontería, se te van a acabar las ganas de vacilar...
Los azotes eran duros, continuos, repartidos entre nalga y nalga, acompañados por cada sílaba que decía ella...

ZAS... ZAS...

Unos minutos después sólo se le oía los lamentos y súplicas de él. Ella paró, le volvió a coger de la oreja y le llevó al rincón.
  • Ahora cara a la pared, las manos ya sabes como, y ni te muevas...
La oyó subir las escaleras, descalza, mientras se veía un poco ridículo con los bóxer en los tobillos, con el culo rojo y dolorido pero con una satisfacción que le recorría por dentro y que se creciente erección daba fe de ello.

ZAS... ZAS...
  • Ayyyyyy... gritó al sentir en su culo la sandalia...
No, definitivamente, al ver como se ponía la sandalia de cuero, no había sido buena idea tensar más la cuerda.
  • Que ni se te ocurra bajar la manos hasta que yo te lo diga.
  • Vale Tera, es que pica.
  • Y más que te va a picar, por listo, no querías bajar las rojas, pues estas no las has probado y te aseguro que te van a picar más que las otras.
El la oyó irse hacia la cocina, percibió que se sentó en el sofá y escuchó el abrir de una lata de cerveza.

Un silencio en el salón, sólo roto por el flip-flap de la sandalia que Tera con su pierna cruzada sobre la otra balanceaba sobre su pie. Sabía lo que hacía y Miguel también, le volvía loco ese sonido, y eso era algo que su erección fuera ya plena...
  • Se te han quedado unas marcas muy monas en el culo, me gusta la cuchara, deja unos redondeles cucos. Vamos a ver si hacemos unos dibujos con la sandalia, ven aquí.
Él se dio la vuelta y fue sumiso hacia ella, vio la sandalia colgando en su pie, eran las que compró al inicio de verano, con cuatro tiras plateadas entrelazadas entre sí, abrazando el nacimiento de los dedos y apenas el empeine, de apenas tacón y de cuero curtido.
  • Tera, de verdad, perdona, lamento el haberme portado así lo siento.
  • Claro que lo sientes, veremos lo que te dura, pero ahora te voy a recordar cuales son tus obligaciones, y tirar la basura es una de ellas.
  • Tera!!!! Por favor, noooo
  • Cómo?
  • Que no, que me duele!!!
  • Ven aquí, a carretilla, vamos!!! -le dijo mientras le despojaba de los boxer-
La carretilla le encantaba a ella, era básicamente estar ella sentada, el boca abajo sobre su regazo con las piernas en cada costado de ella, y la cabeza de él entre sus piernas, la excitaba tenerle así, con todo a su disposición.

El procedió a tomar la postura. Ella empezó a acariciarle con sus uñas el maltrecho culo ya, a la vez que con los muslos apretaba fuertemente su polla erecta.

Empezó a azotar con la mano, de arriba abajo, de un lateral a otro apretándole con los muslos.
  • Ya que estás ahí, quítame la sandalia y dámela.
  • Tera, ya, para .... no, que de verdad que bajo la basura.
  • Claro que la vas a bajar -zassss zasssss dos fuertes azotes retumbaron- dame la sandalia, vamos -ordenó levantando un poco el pie-
El miró la sandalia y vio que aquello se le había ido de las manos, pero que pie más bonito tenía con esa sandalia... La tomó con su mano, la descalzó suavemente y doblando el brazo sobre su espalda se la dio.

Ella la tomó y no dio tregua, zas zasss zasss zasss zasss zassss...

Más de diez zapatillazos repartidos equitativamente en cada nalga, hicieron que él empezara a suplicar.
  • Para... yaaaaa... por favor.... ayyyyyyyy!!!!!
Ella hizo caso omiso, pero la erección de él la excitaba, lo volvió a azotar, con más suavidad, apretando su polla, él ya paró de gemir y buscaba apretar más el culo contra ella, una sonrisa lasciva se le dibujó a ella, mientras se mordía el labio inferior, realmente estaba cachonda. Le ponía a mil tenerle así, él ya no sentía los zapatillazos. Sólo deseaba que ella no parara...
  • Levanta, vamos!!! -le ordenó-
Él se puso a regañadientes de pie, ella se le acercó, le cogió su polla fuertemente con la mano y le besó, con pasión, mordiendo su labio...
  • Ahora vas a bajar la basura, y esto, apretando fuerte de nuevo su mano procura que esté así cuando vuelvas, porque si no te portas como debes, tendré que coger el cepillo...
Un nuevo beso largo y lleno de lujuria sello el pacto.





miércoles, 29 de septiembre de 2021

Spanking, mucho más que sólo azotes...




Para las personas que lo vivimos lo tenemos más que claro, y efectivamente no es sólo que te pongan el culo rojo y que, aunque por supuesto es algo que buscamos y queremos (ambos roles)., El spanking, o por lo menos para mí, va más allá de dar o recibir sólo azotes en el trasero.

En mi caso y creo que al igual que muchas/os spankees, por encima de los azotes están las regañinas, que conseguirán que de inmediato te veas pequeñita en todos los sentidos, y saber que por mucho que intentes librarte ya no hay marcha atrás. 

¿Y para qué ese reprender? Pues para que te hagan sentir vergüenza, porque ese pudor que se siente antes, durante o después de los azotes hará que tu gozo se multiplique por 1000. (o por lo menos en mi caso)

Para que todo esto se de, se necesita de cierta cercanía, intimidad, ese ganarse la confianza con el día a día, conversaciones de todo tipo, risas, confidencias, compartires al fin y al cabo. 

Con todo esto se consigue crear un vínculo que reforzará la relación. 

Esa conexión que se genera llevará a conoceros mejor, para bien o para mal jajaaa vamos a quedarnos con lo positivo de ese bien xD. 

Cuanto más os conozcáis más posibilidades se darán para crear ese juego que ambos estáis deseando. Unas veces se irá directo al grano y otras tantas os adentraréis en el laberinto de las sensaciones., Donde se encuentran ese reprender del que hablo más arriba, esas  miradas descaradas, una mala contestación, un gesto serio y de autoridad mientras se remanga las mangas de la camisa, hasta un tirón de orejas.

El spanking conlleva a provocaciones, ese tira y afloja, las advertencias...  sin olvidarnos de esos momentos de rincón, de los cuidados después de. Y por todo esto y demás cuestiones que se me escapan, cuando los ingredientes se dan, el spanking es mucho más que sólo azotar. 

Es como hacer un puchero a fuego lento... sabe mucho más rico. Sin prisas, con calma... Disfrutando de cada momento, pasito a pasito...

También es cierto que por otro lado hay personas que lo experimentan y prefieren vivirlo sin ningún lazo de unión y sólo a través de la parte física. Se conforman con recibirlos a través de sesiones sin más, o exponer su culo en locales o fiestas y les da igual si le da Pedro o Bernarda… lo único que buscan es recibir, y la otra parte quiere dar y ya. Totalmente respetable, y cada uno/a lo vive como más le guste o pueda. Para esas personas si les preguntas, probablemente te dirán que el spanking son sólo azotes sin más. Como los kinkis en relación al Bdsm, sólo buscan ese disfrute momentáneo y da igual el rol o la práctica, cualquiera de ellas les va bien, y si pueden terminar metiendo el churro pues mejor., que en el fondo lo que van buscando es eso.

Para los que miramos más lejos y/o lo vemos con otros ojos no nos conformamos sólo con lo más básico porque hay ciertos detalles, sensaciones, movimiento, emociones que no podemos pasar por alto.

Para que todo esto llegue a puerto, está claro que se da con el tiempo indiscutiblemente, de ahí la diferencia entre crear algo con alguien o dejarlo sólo en un momento puntual sin más... Tú decides si quieres solamente azotes o algo más... Yo no digo que una cosa sea mejor que la otra (que para mí sin lugar a dudas sí lo es y sé con lo qué me quedo). Aun así, puedo entender a las personas que prefieran otras formas de vida y es simplemente por que no todos buscamos lo mismo y ambas son igual de válidas.

Aun así, pensar o ver que el spanking es sólo zurrar un trasero es como pensar que el sexo es sólo meter y sacar... pues va a ser que no, indiscutiblemente la sexualidad conlleva mucho más que sólo genitalidad., Pues lo mismo con las azotainas, va más allá de un culo colorado.


Entradas relacionadas con este post:

👉 Las regañinas

👉 vergüenza 

👉 Momentos de rincón

👉 Humillación

👉 Momentos mágicos


miércoles, 22 de septiembre de 2021

No te conformes con migajas (por Martha Ruiz)

 




Me encontré este fantástico post en face y quería compartirlo con vosotrxs.  Considero que es fundamental desarrollar una sana relación con nuestra autoestima, y en todos los parámetros de nuestra vida. No sólo en las relaciones de pareja ya sea dentro o fuera del Bdsm, sino también en el ambiente laboral, social, familiar, etc.

Aunque la esencia de mi blog es el spanking, también lo compone todo lo que sea nutriente y ayude al despertar de la conciencia de las personas. Además en las relaciones que se basan en Bdsm/spanking hay que tener un especial cuidado y atención ya que las emociones, dominación y sumisión tienen un plus y añadido extra a poder dañar nuestro amor propio...


Si te conformas con migajas, siempre estarás débil y hambrienta.

Escrito y verificado por la psicóloga Cristina Roda Rivera.

Las migajas permiten sobrevivir, saltar de un lugar a otro a través del tiempo. Te permiten seguir viviendo, pero apenas te sostienen, arrastrando tu autoestima y tus ilusiones. Hay demasiadas personas conformándose con migajas que tienen una gran sensibilidad y talento, y demasiadas personas degustando el pastel entero sin el menor atisbo de decencia y sentimientos.

Si no existieran las personas que se conforman con migajas, no existirían las personas cebadas de ego y autocomplaciencia, o al menos lo tendrían más complicado. Se trata de personas que se complementan entre ellas creando relaciones tóxicas.

¿Crees que estos continuos que se han convertido en dicotomías para poder relacionarse de la forma más cómoda y fácil surgieron de la nada? ¿Crees que algunos nacemos dispuestos a conformarnos con migajas y otros capacitados para comerse el pastel entero una y otra vez?

Lógicamente, esto no es así. Ni la frenología demostró que los negros tenían un cerebro con hendiduras que les predispusieran a la sumisión, ni los blancos una estructura cerebral que los convirtieran en amos y a la vez en dignos mandatarios.

La capacidad de no rebelarse viene desde muy lejos y el resultado es una autoestima acorralada y empequeñecida por miedos que en realidad son simples sombras, pensamientos de humo que no tienen ningún tipo de relato paralelo en la realidad salvo las cadenas que imponen a las personas que lo tienen.

Nuestras migajas para sobrevivir hoy son el hambre y la incertidumbre para mañana. No es fácil detectar cuando te están dando migajas y cuando estás recibiendo lo que hace sentir fuerte y entera. Pongamos el caso de una mujer que busca el amor y continuamente se topa con hombres que mienten y que además la ignoran, otorgándoles un papel irrelevante en sus vidas

Esta mujer valora el amor, el sentirse acompañada, la intimidad de los abrazos. Necesita alguna dosis de ello para “seguir tirando”. Sin embargo, ella da tanto y se conforma con tan poco que al final no encuentra nada de ello. Encuentra un beso entre cientos de desplantes, escucha una frase bonita tras un gran número de hechos que la contradicen y se encuentra durmiendo con alguien al que cada día conoce menos.

Muchas personas piensan que dar amor sin esperar nada a cambio es bello. La parte maquiavélica de esta relación emocional desigual es que de tanto dar sin recibir, a veces se acaba por entregar también el amor propio.

Piensa que amar sin pedir nada a cambio es distinto a entregarte sin límite, hasta que te encuentres seca y exhausta, sin nada positivo que lo compense. Hasta que termines en una situación en la que ni siquiera queden clavos ardiendo a los que te puedas agarrar.

No tienes que establecer un contrato para saber cuánto estás dispuesta a perder cada vez. No se trata de prever posibles daños y prejuicios. Tu autoestima necesita ojos bien abiertos, oídos que escuchen con inteligencia y una memoria que sepa relacionar lo que acaba de vivir con lo que en realidad no desea que vuelva a ocurrir.

Tu autoestima no se conforma con migajas porque no es así cómo se forma. Tu autoestima se conforma de empatía, asertividad y capacidad para ser independiente. La autoestima dañada es parecida a un trabajador remunerado de forma totalmente mediocre. Trabajando horas y horas sin parar, sin ni tan siquiera la posibilidad de vivir una vida digna.

Nunca llevará a ninguna parte entregarlo todo, soportar los desprecios o aguantar la indiferencia para agradar. Eso nos convierte en un elemento subsidiario de lo emocional, en alguien que vive el romance soportando el noventa por ciento del tiempo sus vaivenes y el 10% su parte positiva, para pasar posteriormente a ser una persona cien por cien agotada. Sin fuerzas ni autoestima para buscar algo que le llene de verdad y no las migajas que le van tirando.

Si quieres tener tu autoestima a cubierto y tus planes de vida a la vista y no a la deriva, no dejes que los demás te den migajas y que vean como tú te conformas y hasta te muestras agradecida con ello, porque quizás has llegado a pensar que es a lo único que puedes aspirar.


Gracias Martha por tu escrito.

En el blog publiqué también hace un tiempo alguna entrada en relación a la autoestima, si queréis leerla aquí lo encontráis:

👉 El amor y el spanking


miércoles, 15 de septiembre de 2021

Azotes mentales

 



Cuando se habla en relación al spanking se tiende a ir directamente a la parte física, ponte y te doy. Esto lo suelo ver más en el ambiente Bdsmero, o incluso en los spankos... aunque por su puesto entre ellos también tendrán sus acuerdos y sus porqués. Y si no lo tienen, directamente me trae sin cuidado, cada uno se relaciona como quiere.

En mi caso, digamos que los azotes mentales son un imprescindible en mi relación sexual-afectiva que mantengo sólo de puertas para dentro. Y que sin motivar y excitar mi parte mental no sería lo mismo. Es como en un armario, tú puedes tener toda la ropa que quieras pero no puedes prescindir de los básicos (cada uno los suyos, eso sí). Pues con el spanking igual, tiene que ir la parte física con la mental, y ya que nos ponemos, también con la espiritual.  Las relaciones te ayudan a crecer en todos los sentidos, tú contigo, él con él, tú con él y él contigo, ambos juntos en un aprendizaje mutuo y remando al mismo compás, y la espiritualidad en este caso es una palabra muy potente que lo abarca todo. Aunque no todo el mundo sea capaz de verlo así, normalmente la gente se suele quedar con la parte física de la atracción y no alimentan nada más.

En esta entrada me voy a basar en la parte mental, que además sólo de pensarlo me pone muy cachonda de imaginar ciertas conversaciones, frases, palabras, tanto cara a cara como por teléfono y/o por wasap. El caso es alimentar la mente para ir adiestrando el cuerpo. Es como hacer en una cazuela antigua un cocido madrileño y que se vaya haciendo a fuego lento... Es cuestión de tacto y de paciencia, ir sin prisas por ambas partes, nada cómo ir preparando el terreno e ir mostrándose y descubrir al otro paso a paso.

Los azotes mentales se pueden dar de muchas maneras, dentro de determinados contextos y jugar con la situación que estés viviendo en ese momento. Es dejar volar la imaginación con la palabra si estás manteniendo una conversación por las diferentes vías, o con algún gesto si estáis face to face.

Voy a poner algunos ejemplos y voy a intentar no repetirme, no sé si seré capaz jejee porque ya hablé de esto en otra entrada que tiene que andar por ahí en algún rincón del blog.

Las advertencias, como ese ¡venga a la cama! y tú: ¡No tengo sueño!  y coge él y directamente apaga la tele, y tú coges el mando y la vuelves a encender. Y se dan ese cruce de miradas fulminante por parte de él y por la tuya medio juguetona, medio desafiante. Y te dice: ¡Apágala! y obviamente no le haces caso. Y directamente te coge el mando medio forcejeando y la apaga. Después, acto seguido te levanta del sofá y te lleva a la cama agarrada por la muñeca y dándote en el culo hasta llegar a la habitación. 

¿Podéis ver el calentamiento mental antes de llegar a la parte física?

O en el momento de empezar a comer, estando él preparando la comida y tú sentada esperando a que te sirva y tú mientras estás con el móvil, y te dice en tono serio: ¡Deja el móvil! y tú sigues con él... hasta que antes de sentarse él a comer te lo quita y lo pone en la encimera. Ahí no hay azotes pero la intensidad del momento está ahí junto con la sensación del gusto en la entrepierna...

O si por ejemplo él está llenando un vaso de agua en la cocina y llegas tú, se lo quitas y te lo bebes delante de él mientras le observas la cara que pone... terminas y lo pones en la encimera, lo vuelve a llenar y lo vuelves a coger y te bebes la mitad, o entero!!! según la sed que tengas. Lo sueltas y te ríes!!! ahí le has calentado seguro ''un poco'' la mente tú a él.

Son ejemplos muy light, pero por algo se ha de empezar...

Luego también está que depende de cada uno la intensidad de cómo lo juegue. Obviamente si os estáis conociendo ha de ir de a poco. No queráis correr antes de andar. 

La cuestión es chinchar, incordiar, tú a él y él a ti., eso es calentar la  mente, aunque también estés tocando las narices y parezca que quieras entrar en modo juego. Todo forma parte de... Digamos que puede ir unido lo uno a lo otro... Pero no siempre se tiene que dar en modo ipso facto.  Y ahí es cuando vas plantando las semillitas del juego. 

También puedes preguntar o preguntarte, si eres spanker, o si quieres empezar a jugar con el spanking., ¿Qué cosas me molestan? ¿Qué me fastidia? ¿Cuál podría ser el motivo para dar una tunda? 

Los azotes a palo seco no saben igual, calentar la mente vendría siendo semejante al calentamiento previo en el acto sexual con penetración, donde se dan un masaje, caricias... pues el precalentamiento en el spanking vendría siendo los 'azotes mentales'.

miércoles, 8 de septiembre de 2021

Fantasía, deseo y realidad (Por Mariposas de Chocolate)

 


Hace unos meses Cloe escribió una entrada titulada: Fantasía y/o realidad

Me pareció una entrada muy interesante, sobre la que quiero aportar algún matiz, alguien dijo en los comentarios muy acertadamente, que la diferencia entre fantasía y deseo, es que la fantasía es algo que quieres vivir con la mente y el deseo es algo que quieres vivir con los sentidos. Me parece que mejor explicado imposible.

Pero hay que tener algo en cuenta todo deseo empieza siendo una fantasía, vamos algo mental, que en un momento dado con la mente se queda corto y necesita de confirmación con los sentidos. Al final lo que convierte una fantasía en deseo es descubrir si eso que resulta tan excitante imaginado, sentido resulta igual. Las fantasías tienen una ventaja, que siempre salen bien, la realidad ya depende de múltiples factores y más teniendo en cuenta que al final, lo que realmente se lleva a los sentidos es una fantasía compartida. Así que dentro de las fantasías hay categorías, las que excitan, pero nunca tienes la necesidad de llevar a los sentidos y de esas tenemos todos, las que, si hay convicción plena de sentir, las nuevas que surgen o variaciones de la original, que eso también pasa y aquellas que, una vez llevadas a los sentidos, se desechan o sólo se llevan a cabo con según qué personas.

Os cuento una anécdota personal, para que me entendáis. Una vez tuve un juego con una persona, la cual tenía una fantasía que no había llevado a cabo y le resultaba muy excitante. Era la fantasía de que le pusieran un supositorio bajo amenaza de un castigo u oponiendo resistencia y acabar con el culo como un tomate y el supositorio. Si no me traiciona la memoria recuerdo que hubo cero resistencias, al revés una rendición absoluta, al final fueron dos supositorios de glicerina y esa persona en aquel momento estaba muy excitada. Tiempo después esa misma persona me confesó un día que había repetido experiencia con otra persona y no había resultado ¿los motivos? no importan, simplemente había sido una experiencia no placentera, ni excitante y que había decidido no intentarlo más. Estoy convencido que esa persona sigue fantaseando con ello, pero una vez "sentido" seguramente, se va a guardar en el armario de las fantasías y ahí se va a quedar para siempre.

Así que entre fantasía y deseo yo incluiría una categoría intermedia. La de aquellas fantasías mentales, que pasan a sensoriales y una vez experimentadas vuelven a quedarse en sólo mentales.


miércoles, 1 de septiembre de 2021

Playa Cap de I'Homy... (Relato)





Autora: Cloe


Por fin habíamos cuadrado una semana de vacaciones para salir de la capital y descansar en la playa, tomar el sol y dedicarnos el tiempo que normalmente no podemos hacer por cuestiones varias. Decidimos tomar rumbo una playa del paraíso francés… Un lugar idílico que no conocíamos y que llevábamos tiempo programando para ir y no habíamos podido realizar hasta ahora, ya sí, se alinearon los astros para vivir esta gran aventura.

Alquilamos un estudio próximo a la playa, y tuvimos suerte que no había mucha gente, con lo cual mejor, más espacio disponible y más intimidad en todos los sentidos.

Yo llevaba unos días con poco apetito, no sé si era el calor o la emoción de poder disfrutar de un tiempito vacacional, el caso es que cada vez que llegaba la hora de la comida montaba un pollo porque mi chico solía pedir más comida de lo normal y luego me tocaba dejar la mitad en el plato. Según él no era demasiada, era la que corresponde a una persona adulta, aunque él no es consciente de mi complexión física de metro cincuenta y siete comparada con la suya de metro noventa... hay una diferencia clara!!!! pero no lo entiende.

El caso es que días antes en Madrid ya me venía advirtiendo que como continuara así iba a tener consecuencias mi comportamiento por dejar comida en el plato…

Después de tomar el sol, bañarnos en la playa, darnos arrumacos y besarnos como dos enamorados dentro del mar llegó la hora de comer… habíamos reservado en un chiringuito cerca de nuestras toallas. Además, nos gustó mucho cuando lo descubrimos porque eran españoles, del sur para ser más concretos, muy salaos y buena gente.

Nos pedimos un tinto de verano con unos aperitivos y que yo sinceramente, con ellos ya casi como jajaa no por nada, sino porque yo como poco, por lo que sea, mi cuerpo no necesita mucha comida. Luego nos pedimos, de primero un salmorejo que estaba espectacular de rico, y no sé por qué, pero las cantidades que ponían eran bastante generosas, hasta me costó terminármelo. Por mi parte con los aperitivos y el salmorejo ya había comido, pero como nos pedimos un segundo plato pues eso… pescado, muy rico por cierto, pero claro… me comí la mitad o quizás un poco menos de la mitad…

  • ¿Ya empezamos? ¡¡¡Comételo todo!!!
  • Bufffff es que no me entra.
  • El pescado entra solo.
  • Entrará sólo para ti, para mí no.

Cogió con su tenedor y me señaló en mi plato hasta donde tenía que comerme, prácticamente casi todo. Yo le miraba con ojitos de cordero degollado, pero no coló.

  • ¡COME!
  • No puedo más…
  • Te lo comes o hay azotes cuando lleguemos a casa.
  • Nooooo
  • ¡SI! y porque aquí no te los puedo dar que si no te ponía el culo rojo aquí mismo. 
No dije nada más... sólo me puse roja al instante...

Él Terminó de comer, yo dejé mi parte, como últimamente hacía, pagamos y nos fuimos al estudio. Nada más entrar me dijo si necesitaba ir al baño, le dije que sí. Fui y al volver, estaba sentado en el sofá, me indicó con el dedo que me acercara. Cuando llegué a su altura pude ver que a su lado estaba la paleta pequeña de madera que tuvo que meter en su maleta porque en la mía no estaba. Mi mirada fue directa a ella, y la cogió para mostrármela mientras y me dijo:

  • ¿Ves? Estas van a ser las consecuencias de tu comportamiento. _me lo decía mientras se daba unos toques con la otra mano_ Si te portas mal es lo que obtienes, el culo rojo.

Y estando delante de él, dejó la paleta en el sofá, a su lado, y con sus dos manos metidas por debajo de mi vestido me bajó las bragas para dejármelas por debajo justo de mis nalgas, acto seguido me ayudó a colocarme sobre sus rodillas., no salía de mi parte ninguna resistencia porque sabía que, si no iba a ser peor, así que no me quedó más remedio que acatar su decisión.

Los azotes fueron cayendo con su mano uno tras otro, y con cierta intensidad desde el principio.

  • Si te comportas como una niña pequeña y consentida, no me dejas más alternativa que castigarte como tal, para que aprendas a comportarte como la adulta que ya eres.

PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLASSSSSS

Intentaba aguantar el picor que ya hacía rato que sentía en mi trasero, aunque llegó un momento, al cabo de un buen rato que no pude más y protesté.

  • Jolinnnnn me está doliendo mucho!!!!!!!!
  • Lo sé, es una azotaina y los buenos azotes tienen que doler sí o sí, ¡¡ya lo sabes!!

PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLASSSSSS

Paró, y mientras me acariciaba para aliviar el dolor me decía que lo hacía por mi propio bien y para cambiar esa actitud que según él no era la adecuada para una mujer de mi edad. Desde luego no estaba nada de acuerdo con él, pero debido a mi postura no era el mejor momento para intentar salirme con la mía.

Después de la pequeña pausa que hizo siguió zurrándome el culo, pero esta vez con la paleta de madera…

Los azotes dolían más, aunque como estaba ya calentita por la primera tanda recibida con la mano los podía más o menos sobrellevar. Hasta que llegó un momento que por supuesto ya no…

  • AUHHHHHHHHH YAAAAAAAA PARAAA JOOOOOOOO

¡Me dio cinco más y paró! Acto seguido, volvió a aliviar el dolor con caricias, cosa que agradecí enormemente. La sensación de amor-odio es muy potente y no puedo evitarlo…

  • ¿Te vas a comer todo lo que haya en el plato la próxima vez?
  • Síiiii
  • ¿Seguro?
  • Síiii

Me sentó en su regazo y estuvimos abrazados durante un buen rato mientras le dije:

  • He pensando que la próxima vez voy a pedir menos comida para no dejar nada.
  • Me parece bien, y si algún día repites comportamiento ya sabes lo que toca.
  • Ya…
  • ¿Qué toca?
Como me daba mucha vergüenza decirlo en voz alta, me acerqué a su oído y le susurré..
  • Azotes en el culo…