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miércoles, 26 de mayo de 2021
Amateur teen bath brush spanking (Vídeo)
miércoles, 19 de mayo de 2021
Muy conectada a tierra, protegida y querida (Por C xxx)
He encontrado una verdadera maravilla por la red, y son unos escritos que he traducido de una relación basada en la Disciplina Doméstica. Son post escritos por ella y aquí os comparto uno de ellos. Para los amantes de los azotes que lo vivan como ellos os sentiréis muy identificados con sus palabras. Tiene ciertos detalles a la hora de describirlo que lo hacen un auténtico tesoro. Espero que disfrutéis de su lectura, a mí personalmente me fascinó.
¡Una buena nalgada firme, administrada por mi marido cuando me porto mal, es mejor que champán y caviar! De hecho, es mejor que cualquier regalo que me pueda dar. Puede que no sea agradable en ese momento, pero como resultado, crezco; las nalgadas me benefician como mujer.
No solo me beneficia a mí, sino que 'R' también
se beneficia. Ambos crecemos y nos desarrollamos como resultado de mi
disciplina. Cuanto más crece mi sumisión a mi HOH (Jefe de Casa), más
crece la autoridad de 'R' y viceversa. Es un proceso sinérgico facilitado
a través del amor y la confianza. Como mi regalo para mi esposo es mi
sumisión, su regalo para mí es su autoridad.
Después de mis azotes, me siento muy castigada. Antes
de la implementación de la Disciplina Doméstica Amorosa o cuando 'R' me pone en
mi sitio, a veces albergo resentimientos y creo fantasías tontas. Tales
fantasías incluyen huir de la familia al no sentir que soy una buena madre y de tener que asumir las normas de
'R'. Azotar disipa estos mitos como visiones ilusorias y deformadas del
mundo y me devuelve firmemente a la realidad. Las nalgadas me devuelven al
estado de ánimo adecuado, donde puedo pensar con sensatez. Esta
"conexión a tierra" me fortalece emocionalmente, me hace pensar con
claridad para tomar decisiones racionales.
Me siento muy protegida antes, durante y después
de mis azotes. Me entrego completamente a mi esposo en confianza. No
uso una 'palabra de seguridad', ya que esto no sería la disciplina adecuada,
sino un juego de actuación en algún escenario de juego de roles. Mi esposo
corrige mi mala conducta como mejor le parezca. A veces, esto significa
que me lastima y marca el trasero, pero estas marcas nunca son permanentes y
las considero como las marcas del amor. Estoy protegida, ya que sé que
cualquier implemento que use, o cuán fuerte se vea obligado a azotarme, ¡Mi
disciplina la administra el hombre que me conoce y ama más en todo el mundo!
Nuestro estilo de vida de Amorosa Disciplina
Doméstica nos hace a ambos profundamente enamorados el uno del otro. Después
de 20 años de matrimonio, donde la mayoría de las parejas se han divorciado
después de experimentar nuestros problemas, ¡Hemos luchado y nos hemos unido
tanto como resultado! El profundo amor que 'R' y yo compartimos gira en
espiral hacia todos los que entran en contacto con nosotros.
¡Las nalgadas me hacen una mujer más
equilibrada, tranquila, feliz y profundamente femenina!
R, te amo tanto!!!
C xxx
miércoles, 12 de mayo de 2021
50% spankee 50% vainilla
Ya os hablé en otro post de mi relación con el mundo
vainilla y con mi vida spanka, que es la misma, jajaa. ¡¡Sí lo confieso, soy
vainilla!! Eso sí, me gusta más el sabor del chocolate… es broma jejee. Aunque
sí, el chocolate en todas sus vertientes me fascina. Uhmmmm
Por si no leísteis la entrada ''Vainilla o Chocolate'' en su día y os apetece echarla un ojo la encontráis 👉 pinchando aquí
Y siguiendo con el hilo os diré que, si tuviera que elegir quedarme con una identidad o con la otra, así de entrada no sabría con cual... Tengo claro no, clarísimo que no podría vivir sin el spank, vivido tal y como a mí me gusta ¡claro! Hay infinidad de maneras de llevarlo a la práctica con las que yo no caso. Y del mismo modo no estaría a gusto si tuviera que renunciar a mi lado vainilla, amo mi día a día, además a veces, sólo a veces, sin querer se entrelazan ambos como si fuera una especie de metamorfosis.
Yo creo que todo esto puede ser porque mi forma de vivirlo es en pareja, y por eso quiero ambos estados en mi vida. También puedo entender a cierta gente que vivan los dos lados indistintamente de con quién, y necesiten igualmente llevarlo a la práctica, aunque no sea con la misma persona., Por los distintos motivos que sean, es posible que tampoco quieran renunciar ni a lo uno ni a lo otro. Sin embargo, el otro día me sorprendió cuando leí en un grupo dentro de una red social de internet a alguien comentar que no había experimentado el lado vainilla y que desde que habita por estos lares ha sido siempre desde ahí, desde el Bdsm. Supuse que era posible que se tratase de alguien muy joven, aunque no lo sé, sólo lo pensé.
¿Qué me aporta mi lado vainilla?
Así de entrada ocupa un lado muy amplio en mi vida, no siempre estoy pensando en el spanking ni vivo sólo por y para ello. También me fascina el mundo de las relaciones tradicionales a la hora de relacionarme en la intimidad con la persona adecuada., con la que encajas y hay conexión en todos los sentidos.
Además, también hay otras áreas que nutren mi existencia como el autoconocimiento y el crecimiento personal. Si soy sincera conmigo, sin ello no hubiera podido dar pie a experimentar los azotes. Sin conocerte es bastante complicado saber lo que quieres y lo que no. Por supuesto con esto no quiero decir ahora que todos los que están en el mundillo son conocedores de ellos mismxs, para nada… yo diría que los que decidimos conocernos y mirarnos para dentro somos más bien pocos que muchos, y desde luego no tiene porqué gustarte las azotainas o fetiches inusuales.
Por otro lado, entiendo que mi blog es de spanking con lo cual hablo de ello porque para eso lo cree. No tiene sentido por ejemplo que hable de comida vegetariana, cosa que me encanta, pero no da a lugar. Con lo cual siendo coherente con mi espacio y conmigo escribo del spanking que es lo que me define más concretamente por estos lares, aunque comparta a veces entradas interesantes del Bdsm en general. Pero no por ello dejo de ser vainilla aunque no suela hablar de ello por aquí.
¿Y qué me aporta mi lado spankee?
Pues me saca ese lado oscurillo y juguetón que habita dentro de mí y que sino le doy vida en cierto modo me marchitaría por dentro. Es la manera de sentirme viva dentro de mi sexualidad, es la que me enciende y sin esa chispa no funciona mi mecanismo. Jajaa, es así, no lo decido yo, nací así. Forma parte de mí, si me quieres has de aceptar esa parte porque va conmigo en el mismo pack, no lo puedo apartar aunque quisiera, cosa que tampoco quiero xD. Y siendo sincera, la verdad es que hasta ahora no he tenido ningún problema con nadie por mi gusto, lo único, cuando no se cuadra por otras cuestiones.
También tengo que decir que hay personas del mundillo que he conocido y sólo saben hablar de lo mismo, además de ser superficiales, sus conversaciones no salen del Bdsm y se pasan un muy alto porcentaje de su vida metidos ahí. Sinceramente, me aburren de manera descomunal, en la vida hay mucho más. Sí que es cierto que hay conversaciones más que interesantes dentro del ambiente, de echo tengo grandes amistades con las que me encanta conversar, pero en sí lo que me gustan son ellas como personas y no tanto sus gustos., no sé si me explico. Creo que sí, me refiero a que, aunque las conversaciones dominantes puedan tratar sobre ello, sí que son ricas en su contenido. Con esto quiero decir que no todo es cuestión de spanking o Bdsm, hay momentos para todo lo que te aporte.
Al final no es cuestión de elegir lo uno o lo otro, es encajar o no con la persona con la que estás, y luego de ahí sale solo....
miércoles, 5 de mayo de 2021
El partido de fútbol (Relato)
- Holaaaaaa!!!!
- Buenos días! ¿Qué hace mi Peque?
- Buenos díasssssssss, aquí, me acabo de levantar y estaba a punto de desayunar
- Si son las doce!!
- jajaa ya lo sé y eso es lo mejor! uhmmm que bien huele a café! Quieres uno? jajaaa
- Ya he desayunado hace rato. Tienes planes para hoy?
- mmm no! Por?
- Para pasar a buscarte y comer en un sito que han abierto nuevo y me han hablado muy bien de él.
- Ahhh pues genial, siií!
- Paso a recogerte a las 14:00
- Ok.
- ¿Qué pasa contigo?
- ¿Qué pasa conmigo de qué?
- No te hagas la tonta!
- Sí, a veces puedo ser un poco tonta, y?
- ¿Te parece bonito cambiar de canal cuando estoy viendo el fútbol?
- Pues Síiiiii
- Que te estés quietaaaa!!!
- Vete a por el cepillo del pelo!!
- jooooooo
- YA!!!
- Auhhhhhhh
- Esto te pasa por hacer las cosas a la ligera, la próxima vez te lo pensarás dos veces
- Ahhhhuuuuuuhhhhhhhh
- ¿Qué, te escuece ehhhhh?
- Siiiiiiiiii
- ¿Has aprendido la lección?
- Sí
- ¿Lo vas a volver hacer?
- Noooo
- Trae la crema anda!
miércoles, 28 de abril de 2021
Ana lo hizo de nuevo (Vídeo)
miércoles, 21 de abril de 2021
Dependencias. El apego en el Dominante. Mas allá del vínculo D/s (por ScheherezadeDom)
Os comparto una entrada narrada por una mujer Dominante, Scheherezade. Me encantó porque escribe sobre algo en concreto de lo que no se suele hablar, con lo cual me quito el sombrero ante ella y ante cualquier persona Dominante hombre o mujer que lo sientan y lo vivan del mismo modo. Son de esas personas que se permiten sentir aunque pueda doler...
Espero que os guste tanto como me gustó a mí cuando lo leí por primera vez.
Hay
veces que nos damos cuenta de que no
expresamos toda la verdad de algo, probablemente por el temor a sentirnos
excluidos o señalados o marcados y que, de ahí, seamos
censurados o sea cuestionada nuestra labor, nuestra trayectoria y nuestras
vivencias. Más cuanto estas siempre han sido vividas desde la más absoluta
honestidad, desde la sinceridad y desde la implicación más profunda. No siempre
decimos la verdad, toda la verdad, es cierto, lo que no significa que mintamos.
Lo que pasa es que hay
realidades que la confesión nos haría daño porque nos
posicionaría en un lugar para el que no estamos preparados. Y, en ese momento,
nos sentimos inmensamente solos. Solos porque no hay quien nos escuche con la
paciencia que requiere una escucha sin censuras.
Los que llevamos ya algún tiempo
transitando por el BDSM, sabemos que en muchísimas ocasiones existe un exceso de idealización en la imagen supuestamente
real de las relaciones D/s que se muestran en los blogs,
las redes, los posts, por no hablar de páginas, revistas, etc. y, sin querer,
muchas de las veces, intentamos acomodar nuestra vida a ese supuesto real que
puede ser falso. Que, generalmente, es falso, no porque se desee mentir, sino
porque existe un exceso
de idealización que a veces nos arrastra. Un querernos medir
con la fantasía, con el arquetipo, con el estándar, como si la vida real no
fuera mucho más atractiva que la uniformidad de lo que intentamos adoptar. Al
igual que nos sentimos en algún momento arrastrados por las imágenes en blanco
y negro o los eslóganes y sentencias de entrega y Dominación, o como nos puede
seducir algún relato bonito o alguna historia singular. La envidia capta
nuestra atención y queremos tener “eso” que puede estar novelado y, por tanto,
maquillado y mejorado. No se trata, por tanto, de que se mienta abiertamente,
aunque en algunos casos se pueda hacer, sino que se
destaca lo mejor, aquello que
se acomoda a este modelo, guardando bajo la alfombra lo peor, aquello que no
encaja, a la espera de que nadie lo vea. Por pudor, por
reserva, por no tener a quién contarle. Por miedo. Por miedo a ser censurados
antes esos “ojos” de las redes que todo lo ven y que están prestos a señalar
con el dedo.
Probablemente haya tratado este tema
de pasada en alguna entrada, Yo suelo escribir sobre las relaciones D/s aunque
no le haya dedicado ninguna entrada específica, aunque sí comenté qué hacía Yo
en la relación D/s y
creo que es el momento de hablar de algunas sombras de la D/s. La sombra de la dependencia. La sombra del apego
que enturbia la sacrosanta relación D/s. Para muchos el summum del BDSM.
Creo que casi todos los que estamos
en el BDSM tenemos más o menos
interiorizado que el sumiso/-a puede
crear y sentir una fuerte dependencia hacia el Ama/-o. Hay
quien desea esa sensación o ese sentimiento y hay quien no. Los que se
mantienen al margen de este tipo de relación vincular suelen tener relaciones
más distantes en donde la entrega se hace de forma puntual y luego el Amo/-a no
controla nada más allá de las sesiones convenidas. Dentro de este grupo de
sumisos se suelen encontrar los casados, los que tienen pareja, los que acuden
a profesionales, o los que prefieren no complicarse la vida con una mujer
pendiente de ellos. Valga también para las sumisas (aunque sean las menos las
que acudan a profesionales).
Ese tipo de dependencia se suele generar por la propia
necesidad y deseo del sumiso. No es algo que proceda de la manipulación del
Dominante, exceptuando si encontramos Dominantes
manipuladores proclives al maltrato, que también los hay. Si el Dominante es
una persona con rasgos de tener autoridad, seguridad, empatía, control,
responsabilidad, tiempo para dedicarle al sumiso, este se verá acogido y
protegido en ese Dominante y se puede generar la dependencia. Creo que hasta
ahí es lo que solemos leer en cualquier sitio sobre el sumiso y el Dominante
estándar. No debe entenderse este tipo de dependencia como algo malsano puesto
que ambos consienten y estipulan límites de la intervención del Amo respecto al
sumiso y que esa dependencia es un sentimiento que genera agradecimiento y
bienestar en el sumiso. Esto en cuanto a las teorías que se leen.
Pero ¿Qué pasa cuando la dependencia
generada no es del sumiso sino del Dominante? ¿Acaso no conocemos parejas D/s
en donde notamos las muestras de dependencia del Dominante? No se suele hablar
de ello, es cierto. Como las meigas, haberlas haylas. Lo que sucede es que pocas personas tienen el valor de reconocer la
existencia de ese apego por su sumiso. No hablamos porque no
queremos ser señalados, ni cuestionados. La realidad es que disfrutamos y somos Dominantes y, sin embargo,
caemos en la dependencia emocional. Nadie se libra del apego, a
no ser por un fuerte trabajo personal e interior. A no ser que no tengas
empatía o seas un narcisista. A no ser que tengas la inmensa capacidad de
distanciarte.
Si me incluyo es por un gesto de
humildad de ser consciente de que todos
podemos caer en esa dependencia del apego y aquí no se libra nadie.
Y más se cae, en tanto en cuanto, somos conscientes de que coincidir con un
buen sumiso, con el que haya química, con el que nos entendamos y
complementemos es extremadamente complicado. Y ese miedo de perderlo y de
volver a surcar la travesía del desierto de no encontrar a nadie como esa
persona puede resultarnos paralizante, y de esa parálisis llegamos a sentirnos
intimidados y a dudar de nosotros mismos y de si, en realidad, no podríamos
aguantar un poquito más hasta ver si no entra en razón y podríamos seguir con
esa relación, a todas luces tan “perfecta”. El Amo sabedor de la
responsabilidad que tiene frente a su sumiso, su papel ante él, puede quedar
confuso y desorientado al sentir que la relación se le va diluyendo de entre
los dedos. No importan los motivos, hablo de las sensaciones que puede
experimentar el Amo/-a. Y en esa
desorientación de esa relación que era gobernada por él o ella se queda
aferrado al sujeto de su apego, su sumiso.
Cuánto nos cuesta el análisis de la
otra persona cuando se ha vivido tanto y de forma tan intensa como son nuestras
sesiones y este tipo de relación vincular tan estrecha, en donde nos ha hecho
sentirnos tan importantes, únicos, especiales, dioses, dueños, y todo eso que
en algún momento nos ha dicho no sólo con su boca sino con sus ojos y todo su
cuerpo. Cuánto nos cuesta distanciarnos de esos buenos momentos vividos y
deseamos abandonar el BDSM si rompemos porque todo tenía sentido con esa
persona y ahora no soportamos el vacío sin ella. Días y días recordando y esperando
retomar la relación en esfuerzos de funambulista en donde vemos cómo nuestra
integridad y nuestro rol sucumbe por esos días excepcionales que pasamos junto
a él o ella.
Reconocer que somos humanos nos hace más humanos. Jamás deberíamos sentir vergüenza por tener la
capacidad de experimentar y sentir a través de nuestros poros, de nuestro rol,
de lo que nos hace ser como somos. Cuando iniciamos una relación con alguien no
podemos saber qué nos deparará la relación ni por qué vericuetos iremos.
Iniciamos relaciones con un conocimiento incompleto de la persona en la que
confiamos pero que, quizás, no tengamos ni todos los datos y ni siquiera ella
misma se conozca en esa forma tan especial de entrega. La entrega de ambos en una relación D/s nos cambia
a todos los integrantes de la relación. Pensar que el Dominante
sale indemne es una chorrada propia de los adolescentes que se creen
invencibles.
Para cortar una relación D/s se
necesita tiempo y serenidad. Especialmente si esa relación es de años. El dolor
puede estar asegurado, el dolor de una ruptura necesita su duelo y un hombro en
quien llorar y corazones sin censuras que escuchen.
miércoles, 14 de abril de 2021
El cigarrillo II (Relato)
Cuando
íbamos bajando por el ascensor me tranquilizó diciendo que no tendría que
llevar mucho rato el plug. Él sabe que mucho no aguanto, me incomoda y me viene
la sensación de evacuar, que sé que no es real, pero me viene y no estoy a
gusto. También sé que a medida que lo vas usando la incomodidad se va pasando y
poco a poco ni sientes que lo llevas puesto. Pero en mi caso llevaba un
tiempito sin usarlo y el músculo del ano vuelve a su ser…
Íbamos
dirección a un bar que han abierto nuevo en la zona y está muy chulo, además
conocemos a los dueños y nos sentimos como en casa.
De
camino yo iba pensando cómo iba a hacer para sentarme dada mi situación, culo
ardiendo y plug… lo mejor en mi caso sería quedarme de pie.
Hacía
muy bueno en la calle, así que nos acoplamos en una mesa alta de la terraza, él
se sentó sin problema. Y yo… reconozco que estas sillas en concreto son muy
cómodas, pero claro… quise probar a sentarme, me escocía el culo, puse cara
rara, él se rió mientras me miraba, apareció Guzmán, el camarero, y bueno… un
desastre… que os voy a contar., os lo podéis imaginar.
Más
o menos me acoplé, me senté medio de lado, pedimos un vinito, yo uno blanco y
él tinto, y también algo de picar… Y eso que me dijo que no lo tendría que
llevar mucho rato… ya…
Llevábamos
sentados 20 minutos más o menos y necesitaba ir al baño… Me dijo que no se me
ocurriera quitármelo, le sonreí mientras bajaba del taburete.
Por
el camino ya iba pensando si obedecer o no…
Cuando
llegué al baño y me bajé las bragas, directamente me fui directa al plug,
zasca, ¡me lo quité! ¿Por qué lo hice? Para estar más cómoda… En ese momento no
pensé en las consecuencias… de hecho no suelo pensar la mayoría de las veces en
ese detalle, 'gran detalle' luego me suele pasar que la mayoría de las veces
termino arrepintiéndome, pero soy más de vivir el momento presente. Y justo en
ese momento mi culo me pedía libertad, y más que ya llevaba el escozor en el
trasero, que, por cierto, poco a poco se me iba pasando… Además, tenía
intención de ir al baño antes de ir a casa y ponérmelo.
Nos fuimos animando con los vinitos, y yo me sentía muy agustito.
No sé el tiempo que había pasado ya, pero casi una hora... larga...
- ¿Qué tal tu culete? ¿Y el plug? ¿No te has vuelto a quejar?
- Estoy estupendamente, Gracias por preocuparte…
- Venga, ¡Vámonos a casa!
- ¡Pues me hago pis!
- Si acabas de venir otra vez del baño, ¡Anda vámonos, que estamos al lado!
En
el ascensor, me arrinconó en una esquina, y metió su mano por debajo de mi
vestido, apartó mis braguitas, mientras yo intentaba moverme diciéndole que
¡No!
- Tengo pis y necesito ir al baño
- Ya… tú lo que necesitas es otro repaso, porque parece que hay algo que no te ha quedado claro todavía. _Me ruboricé en cero coma_ ¿Crees que no sabía que no llevas el plug? _fruncí mi boca, me había pillado, siempre lo hace el muy cabrón_
Me
dio un azote al salir del ascensor y me dijo: Ahora hablamos muy seriamente tú
y yo.
Me
empecé a poner nerviosa y toda la alegría que me había dejado el vino de
repente se bajó para dar paso a la incertidumbre y a la excitación total.
Nada
más entrar por la puerta, me dijo que me fuera a mi rincón, le insistí que tenía
pis, me acompañó al baño, me tocó hacerlo delante de él, y cuando terminé él me
limpió. Me cogió por detrás, sentí mucha vergüenza porque es una postura más
que infantil, aunque me encanta... Al limpiarme confirmó lo que ya sabía…
Déjate
las bragas aquí, no las vas a necesitar, me dijo mientras me recogía el vestido
con el sujetador, sólo por detrás, dejando mi culo totalmente expuesto. Me
llevó de la muñeca al salón, cogió una silla y la arrastró hasta dejarla en el
medio. Se sentó, me acercó a él y me dijo muy serio:
- ¿Ya la has vuelto a liar? ¿Lo tuyo es desobedecer porque sí?
- Nouuu…. _Me salió voz de aniñada_
- ¿Te di permiso para que te quitaras el plug?
- No…
- ¿Y por qué lo hiciste?
- Porque me incomodaba.
- Si aguantas un poco más, la incomodidad desaparece, y ya lo sabes por experiencia. Está claro que lo tuyo son los azotes y no hay más.
Sin
más me tumbó en sus rodillas y sin miramientos empezó azotarme con ganas,
aunque eran distanciados unos de otros la intensidad era más que considerable.
No
tardé mucho en protestar e intentar zafarme, aunque no me sirvió de nada,
porque siguió a ese ritmo durante un buen rato.
El
culo me ardía y no creo que tardara mucho en salirme llamas de él…
PLASSS PLASSS
PLASSS PLASSS PLASSS PLASSS PLASSS PLASSS
Por
mucho que intentaba aguantar no pude evitar que saliera de mi garganta un hilo
de llanto…
Paró, me acarició mientras seguía diciéndome:
- Me queda más que claro que contigo sólo funciona tener el culo rojo…
Continuó
otra tanda de la misma intensidad…
PLASSS PLASSS
PLASSS PLASSS PLASSS PLASSS PLASSS PLASSS PLASSS
Y
lo que empezaron siendo unas gotas terminaron por convertirse en una fuente de
lágrimas vivas.
Continuó
un poco más y paró.
- Vete a por el plug
Me
levanté como pude, se lo llevé, me indicó que volviera a mi posición y me lo
puso, lubricándolo antes con la entrada de la vagina que estaba empapada... mientras, me echaba otra charla sobre la importancia de obedecer sus órdenes.
- ¿Te lo vas a volver a quitar sin mi permiso?
- Noooooo
- ¿Seguro?
- Síiiii
- A ver si es verdad...
Me
levantó, se levantó y me dijo:
- Ahora te vas a quedar sentada en la silla con el culo ardiendo y el plug puesto hasta que yo te diga.
El
tiempo que estuve que no sé cuanto fue se me hizo eterno… Me escocía el trasero
una barbaridad, no sabía cómo ponerme.
Apareció en el salón y dejé de moverme en cuanto le vi, pude notar su media sonrisa en la cara. Me dio la mano y nos fuimos a la habitación. Me colocó por detrás y mientras seguía sintiendo el plug noté como me penetraba por delante… y entre escozor y placer estuvimos un buen rato hasta terminar rendidos y tumbados en la cama, abrazados, sintiendo nuestros cuerpos…
Esa noche me tocó dormir con el plug...
Primera parte 👉 El cigarrillo...




