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miércoles, 14 de abril de 2021

El cigarrillo II (Relato)

 


Autora: Cloe

Cuando íbamos bajando por el ascensor me tranquilizó diciendo que no tendría que llevar mucho rato el plug. Él sabe que mucho no aguanto, me incomoda y me viene la sensación de evacuar, que sé que no es real, pero me viene y no estoy a gusto. También sé que a medida que lo vas usando la incomodidad se va pasando y poco a poco ni sientes que lo llevas puesto. Pero en mi caso llevaba un tiempito sin usarlo y el músculo del ano vuelve a su ser…

Íbamos dirección a un bar que han abierto nuevo en la zona y está muy chulo, además conocemos a los dueños y nos sentimos como en casa.

De camino yo iba pensando cómo iba a hacer para sentarme dada mi situación, culo ardiendo y plug… lo mejor en mi caso sería quedarme de pie.

Hacía muy bueno en la calle, así que nos acoplamos en una mesa alta de la terraza, él se sentó sin problema. Y yo… reconozco que estas sillas en concreto son muy cómodas, pero claro… quise probar a sentarme, me escocía el culo, puse cara rara, él se rió mientras me miraba, apareció Guzmán, el camarero, y bueno… un desastre… que os voy a contar., os lo podéis imaginar.

Más o menos me acoplé, me senté medio de lado, pedimos un vinito, yo uno blanco y él tinto, y también algo de picar… Y eso que me dijo que no lo tendría que llevar mucho rato… ya…

Llevábamos sentados 20 minutos más o menos y necesitaba ir al baño… Me dijo que no se me ocurriera quitármelo, le sonreí mientras bajaba del taburete.

Por el camino ya iba pensando si obedecer o no…

Cuando llegué al baño y me bajé las bragas, directamente me fui directa al plug, zasca, ¡me lo quité! ¿Por qué lo hice? Para estar más cómoda… En ese momento no pensé en las consecuencias… de hecho no suelo pensar la mayoría de las veces en ese detalle, 'gran detalle' luego me suele pasar que la mayoría de las veces termino arrepintiéndome, pero soy más de vivir el momento presente. Y justo en ese momento mi culo me pedía libertad, y más que ya llevaba el escozor en el trasero, que, por cierto, poco a poco se me iba pasando… Además, tenía intención de ir al baño antes de ir a casa y ponérmelo.

Nos fuimos animando con los vinitos, y yo me sentía muy agustito. 

No sé el tiempo que había pasado ya, pero casi una hora... larga...

  • ¿Qué tal tu culete? ¿Y el plug? ¿No te has vuelto a quejar?
  • Estoy estupendamente, Gracias por preocuparte… 
  • Venga, ¡Vámonos a casa!
  • ¡Pues me hago pis!
  • Si acabas de venir otra vez del baño, ¡Anda vámonos, que estamos al lado!

En el ascensor, me arrinconó en una esquina, y metió su mano por debajo de mi vestido, apartó mis braguitas, mientras yo intentaba moverme diciéndole que ¡No!

  • Tengo pis y necesito ir al baño
  • Ya… tú lo que necesitas es otro repaso, porque parece que hay algo que no te ha quedado claro todavía. _Me ruboricé en cero coma_ ¿Crees que no sabía que no llevas el plug? _fruncí mi boca, me había pillado, siempre lo hace el muy cabrón_

Me dio un azote al salir del ascensor y me dijo: Ahora hablamos muy seriamente tú y yo.

Me empecé a poner nerviosa y toda la alegría que me había dejado el vino de repente se bajó para dar paso a la incertidumbre y a la excitación total.

Nada más entrar por la puerta, me dijo que me fuera a mi rincón, le insistí que tenía pis, me acompañó al baño, me tocó hacerlo delante de él, y cuando terminé él me limpió. Me cogió por detrás, sentí mucha vergüenza porque es una postura más que infantil, aunque me encanta... Al limpiarme confirmó lo que ya sabía…

Déjate las bragas aquí, no las vas a necesitar, me dijo mientras me recogía el vestido con el sujetador, sólo por detrás, dejando mi culo totalmente expuesto. Me llevó de la muñeca al salón, cogió una silla y la arrastró hasta dejarla en el medio. Se sentó, me acercó a él y me dijo muy serio:

  • ¿Ya la has vuelto a liar? ¿Lo tuyo es desobedecer porque sí?
  • Nouuu…. _Me salió voz de aniñada_
  • ¿Te di permiso para que te quitaras el plug?
  • No…
  • ¿Y por qué lo hiciste?
  • Porque me incomodaba.
  • Si aguantas un poco más, la incomodidad desaparece, y ya lo sabes por experiencia. Está claro que lo tuyo son los azotes y no hay más.

Sin más me tumbó en sus rodillas y sin miramientos empezó azotarme con ganas, aunque eran distanciados unos de otros la intensidad era más que considerable.

No tardé mucho en protestar e intentar zafarme, aunque no me sirvió de nada, porque siguió a ese ritmo durante un buen rato.

El culo me ardía y no creo que tardara mucho en salirme llamas de él…

PLASSS PLASSS PLASSS PLASSS PLASSS PLASSS PLASSS PLASSS

Por mucho que intentaba aguantar no pude evitar que saliera de mi garganta un hilo de llanto…

Paró, me acarició mientras seguía diciéndome:

  • Me queda más que claro que contigo sólo funciona tener el culo rojo…

Continuó otra tanda de la misma intensidad…

PLASSS PLASSS PLASSS PLASSS PLASSS PLASSS PLASSS PLASSS PLASSS

Y lo que empezaron siendo unas gotas terminaron por convertirse en una fuente de lágrimas vivas.  

Continuó un poco más y paró.

  • Vete a por el plug

Me levanté como pude, se lo llevé, me indicó que volviera a mi posición y me lo puso, lubricándolo antes con la entrada de la vagina que estaba empapada... mientras, me echaba otra charla sobre la importancia de obedecer sus órdenes.

  • ¿Te lo vas a volver a quitar sin mi permiso?
  • Noooooo
  • ¿Seguro?
  • Síiiii
  • A ver si es verdad...

Me levantó, se levantó y me dijo:

  • Ahora te vas a quedar sentada en la silla con el culo ardiendo y el plug puesto hasta que yo te diga.

El tiempo que estuve que no sé cuanto fue se me hizo eterno… Me escocía el trasero una barbaridad, no sabía cómo ponerme.

Apareció en el salón y dejé de moverme en cuanto le vi, pude notar su media sonrisa en la cara. Me dio la mano y nos fuimos a la habitación. Me colocó por detrás y mientras seguía sintiendo el plug noté como me penetraba por delante… y entre escozor y placer estuvimos un buen rato hasta terminar rendidos y tumbados en la cama, abrazados, sintiendo nuestros cuerpos…

Esa noche me tocó dormir con el plug...


Primera parte 👉 El cigarrillo...

6 comentarios:

  1. Un relato intenso y sensual que hace volar la imaginación... De esos que nos encanta leer. Una gran aportación a tu blog.

    Besos.

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  2. Me encanta el final....me recuerda a alguien

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  3. Jijijiji.
    "Nou"... pobrecilla.
    Me ha encantado el relato, y espero que ese traserillo esté rojo muchas más veces,¡ pero que ninguna sea por fumar!
    Cloe, buen relato, bonito, y hasta divertido. Me ha enternecido la reflexión sobre las consecuencias.

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