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miércoles, 16 de junio de 2021

Tuya, Mío!!

 


No sé si es por mi condición de romanticona la que me hace escribir esta entrada, es posible, muy posible que sea así. Ser spankee también va unido a mi parte Little y mi parte amorosa que va implícita en mí. Puedo serlo todo, desde rebelde porculera cuando me pican, a una niña tierna (e indefensa jeje) que lo que quiere son mimos, atención y cuidados, yo también los doy, a puñados. Y si hay algo con lo que me identifico es con el amor romántico equilibrado, alguna vez he hablado de ello en otros posts. Y de lo que quiero escribir hoy es de los conceptos, ¡¡Mío!! Y ¡¡Tuya!!... ¡¡¡¡Me fascinan!!!!

En las relaciones D/s no sé cómo se verá, porque la condición de la sumisa es de pertenecer a su Dominante y Amo, pero él no suele pertenecerle a ella. Disculpadme si me equivoco, pero así lo he visto, escuchado y leído hasta ahora. Soy todo oídos sí me queréis decir lo contrario. Y por supuesto que entiendo que cada pareja dentro de la D/s serán diversas unas de otras, así ha de ser., Como cualquier otra relación.

En mi caso y hablando de mi experiencia y de mi filosofía de vida con respecto a estos temas, es que me súper encanta la sensación de sentirme dominada, sometida y controlada por mi hombre. Siempre en el buen sentido de la palabra. No me siento sumisa pero sí que me gusta verme sabiendo que soy suya, que le pertenezco y saber también que él es mío y sólo mío, y que en nuestra intimidad en relación a nuestros juegos y sexualidad afectiva y emotiva somos únicos. Él para mí y yo para él. También puede ser que tenga relación con mi condición de monógama, es muy probable…

Lo que siento va más allá de un momento erótico puntual y ya. Lo que siento es más profundo y necesito sentir que sea mutuo, sino no tiene sentido, ni pies ni cabeza. La energía ha de fluir en ambos lados y eso cuando se siente es súper potente. Sentirme querida, amada, cuidada, mimada… y también castigada, regañada y azotada, y en la pertenencia de sentirme suya y de saber que quién manda es él. Saber que puedo confiar en él en todo momento y que le puedo dar el control de mi cuerpo y de mi mente sabiendo que estoy en sus manos, eso me hace la persona más feliz del mundo y a su vez, libre.

Y al mismo tiempo saber que él es sólo mío y que ni ganas tiene de estar con otras mujeres, eso le hace más grande aún si cabe. Y sí, hay hombres de esta talla.

Saber que somos únicos el uno para el otro, me pone muy cachonda... ¿Cómo es posible? Pues no lo sé… pero sólo de pensarlo mientras escribo me siento húmeda, no digo más…

Me gusta sentirle celoso, que me lo diga y que me lo demuestre, siempre hablando desde lo sano. Con ese puntito de uhmmmm como me gusta verle así, sabiendo que le gusto sólo para él, saber que soy suya y que le pertenezco en exclusividad. Ambos somos y estamos juntos con esa condición, tan sexy, sensual y excitante vivencia…

Yo soy Tuya porque así quiero ser y estar para ti, porque te lo mereces, porque sabes cómo tratarme, porque no tendría sentido de otra manera.

Tú eres Mío porque me perteneces, porque sé que te gusta sentirte así también, ambos por igual y diferentes a la vez.

Nuestra relación es única y distinta a las demás, a nuestro estilo, con nuestros gustos propios y a nuestra manera, con nuestras subidas y bajadas, con nuestros enfados y lo mejor, nuestras reconciliaciones... 


miércoles, 9 de junio de 2021

El spanking no son cuatro azotes

 


El otro día vi una publicación en una red social que me llamó tremendamente la atención porque además soy seguidora de sus publicaciones, tratan de la sexualidad y de la mujer.

¿Pero qué fue lo que me sorprendió? Pues para empezar el titular: ¿Qué es el spanking? Y yo pensé… ¿Cómo? ¿Van a hablar aquí del spanking? ¡¡¡¡Que interesante!!!! A ver qué dicen… Cuando leo lo que ponía… mi entrecejo sin querer se empezó a fruncir porque no estaba de acuerdo con lo que estaba leyendo.

Lo definían como: práctica sexual común (y que probablemente practicas sin saberlo), son azotes que se dan durante la relación sexual o el 'jugueteo’ erótico.

A ver… para empezar el spanking no es una práctica sexual común. ¡No, no lo es! Si fuera común se hablaría de ello en la panadería, pero no se habla, no se habla de sexo porque es un tema tabú. Como hablar de la muerte o hablar de dinero, pero ahí no voy a entrar. Con lo cual, dicho esto, si el sexo es un tema tabú mucho más lo es el spanking.  ¿Qué hay personas que a la hora de la penetración sexual se dan cuatro azotitos? claro que sí! no digo que no, pero a eso yo lo llamo sexo tradicional con aderezo, no spanking como tal.

El spanking es una práctica por sí misma que no necesita alimentarse de nada más, tiene vida propia. Y por supuesto, que no tiene porqué haber penetración. 

Decían que algunas personas consideran que aumenta el grado de excitación. Y que al recibir nalgadas durante el sexo se activa un efecto analgésico que conlleva reducción del dolor y mayor excitación.

Sí que puede aumentar el grado de excitación si te gusta sino no. ¿Qué reduce el dolor? ¿A lo mejor se refiere por si te duele la cabeza? No sé a qué dolor se refiere, la verdad. Y sí que es cierto que si te duele algo y de repente aparece un segundo dolor el primero desaparece, no puedes sentir dolor de cabeza y de muelas a la vez por ej. Un dolor sobrepasará al otro. Aunque creo que se puede referir al dolor en general… si es así, cuando te duele algo lo que menos te apetece o por lo menos a mí es que me zurren el culo,  con lo cual no le veo mucho sentido a esto en concreto.

También dice: Las nalgadas durante un encuentro erótico, el organismo genera cortisol, un químico que se libera como respuesta al estrés, esto permite enfocarse solamente en el placer y olvidarse de problemas y aflicciones.

¡Cuando te están poniendo el culo a caldo y estás viendo las estrellas justo en ese momento te cagas en ros y por supuesto sientes de todo menos placer… luego ya cuando pasas ese momento sí, pero durante no! En cuanto a la liberación del estrés sí, así es. Y si se refiere a los azotes eróticos entonces sí. 

Sigue diciendo: Siempre tiene que haber consenso, habla con tu pareja, pregúntale que le gusta y que no durante el 'delicioso'. Si lo probaste y no te gustó, entonces no es para ti (y está bien). Si estás en medio del sexo y así lo deseas, pídelo a tu pareja y no te quedes con las ganas.

En mi caso si tengo que pedirlo se me baja la lívido directamente, y por supuesto no se lo pediría mientras tengo su miembro dentro de mí, porque no le veo ningún sentido la verdad… Lo del consenso por supuesto, hablar con tu pareja ¡claro! Y de todo no sólo de sexo. 

En realidad, y por las conclusiones que saco desde su primera lectura es que no se refiere al spanking en sí, sino a recibir azotes durante el acto sexual. ¿Y qué tiene que ver lo uno con lo otro? Pues nada. Es como decir que el shibari y el Bondage es lo mismo porque hay cuerdas de por medio, pues no, no es lo mismo.

El spanking es algo complejo y va más allá de recibir cuatro azotitos en el mete-saca, más que nada porque se suelen dar a parte, fuera de. ¿Qué luego después se puede terminar follando algun@s y otros haciendo el amor? Pues claro que sí. Puedes terminar como tú quieras, pero que no es lo mismo es obvio que no lo es.  Que dentro del spanking hay muchas formas de vivirlo también está claro, y nada tenemos que ver unos con otros. Que también puede ir de un culo rojo a un culo marcado por demás, pues también, hay muchas variantes. Pero que cuando hablen del acto sexual tradicional donde se pueden dar azotes eróticos y digan que eso es spanking… pues va a ser que no, que no es lo mismo.

 

miércoles, 2 de junio de 2021

Purgar tus pecados... (Relato)

 



Autor: Mariposas de Chocolate


Cuando conoces a alguien, lo primero es conocer cuáles son sus necesidades más allá del juego en sí, si algo he aprendido con el tiempo es que el juego esconde necesidades más allá del propio componente erótico, eso a veces lleva su tiempo. Una cosa es dar azotes y la otras dar azotes a la vez que consigues saciar otras cosas. Por suerte con ella tuve una comunicación, fluida, rápida y clara. Enseguida tuve muy claras sus necesidades "extra" y sabía cómo conseguir que también se colmaran.

Llegó el día de la primera cita, la hora de la verdad. Habíamos quedado en una cafetería con tiempo, para charlar tranquilamente, la primera impresión es también básica, el primer cara a cara, a veces pasa que todo lo hablado se viene al traste, no hay química y no vale la pena forzar algo que no va a salir, pero es un paso necesario.

Estaba sentado en la terraza cuando la vi llegar, tenía unas normas, debía llevar vestido y traer consigo una serie de cosas que habíamos hablado. Llegó parecía algo nerviosa, nos saludamos y empezamos a charlar, había cierta tensión, pero se fue relajando, el ambiente distendido y estaba claro tras hora y media de conversación más o menos que podíamos pasar de fase, entonces me levanté pagué y nos dirigimos a un lugar íntimo, ya a solas. Por un momento mientras caminábamos el clima se volvió a tensionar, pero ahora ya era una tensión distinta, la tensión de afrontar una experiencia.

Llegamos al lugar, un pequeño apartamento alquilado por arbnb, simple. Un salón/cocina, un baño y una habitación. Una vez dentro, tomé una decisión rápida, para que alargar más la agonía y le dije:

  • Magda, ve a la habitación y prepara todo para el ritual de limpieza.

·         Aquel ritual, me lo había sugerido ella, enseguida entendí que para ella era importante, que mentalmente la hacía ponerse en situación, bajar de rango y disminuir la resistencia a mi autoridad. Esperé aproximadamente unos diez minutos y me fui para la habitación.

Al entrar allí estaba ella tumbada boca abajo en la cama, con una toalla enrollada bajo el vientre, que levantaba su culo, en la mesita había una caja con diversas cosas. Unas toallitas húmedas, un par de microfibra y un bote de aceite de coco. Me siento en la cama, le quito los zapatos, le levanto el vestido por encima da la cintura, busco la cinturilla de las medias y lentamente se las quito del todo, finalmente también le quito las braguitas de encaje negro, al terminar le digo.

  •  Separa las piernas señorita.

Escucho una tímida queja y le doy un cachete en el muslo.

  •  Obedece

Lo hace, separa sus piernas, entonces voy hasta la caja me enfundo un guante de látex. Reviso bien su sexo perfectamente rasurado, los labios, los pliegues, todo, introduzco un dedo en su vagina para comprobar por dentro, es solo un momento y a continuación cojo una toallita húmeda, la paso bien por todo su sexo y cuando estoy lo seco cuidadosamente con una de las de fibra. Entonces me cambio el guante, le ordeno arquee más la espalda, lo hace, con mi mano izquierda sin guante le separo las nalgas, compruebo con un dedo toda la zona del ano y el perineo y como hice en la vagina también por dentro, metiendo despacio mi dedo en él, al terminar cojo otra toallita y limpio bien la zona, incluida la parte interna de las nalgas, el ano, incluso un poco por dentro. Al terminar me quito el guante, lo dejo todo en una bolsa de deshecho y le digo.

  • Muy bien señorita Magdalena, ahora te desmaquillas, recoges el pelo, te cambias de ropa interior, te pones el pijama y vienes al salón que debemos hablar.

Me levanto y me voy. Me lo tomo con calma sé que su cabeza debe asumir lo que está pasando y lo que va a suceder.

Un rato más tarde aparece en el salón, lleva puesto el pijama, es un pijama simple de invierno de dos piezas, pantalones a cuadros escoceses y jersey rojo, se ha desmaquillado y lleva el pelo recogido.

  • Acércate.

Se acerca a mí que estoy sentado en el sofá la detengo justo delante de mi de pie, lleva consigo el cuaderno que le hice comprar. La miro, baja la mirada y le digo. De aquí en adelante te pediré que me leas el cuaderno con tus faltas, pero hoy quiero hablar de otras cosas, quiero que me hables de ese sentimiento de culpa del pasado.

Magda bajó la mirada y con voz tímida empezó a explicarme, que siempre había echado de menos tener una disciplina firme, que había sido consentida en exceso y que sobre todo sentía mucha culpa por el descontrol en su vida y por las veces que había conducido bajo los efectos del alcohol. Estuvo un largo rato hablando de este tema, ella era consciente que había puesto en peligro su vida y la de terceras personas, sentía que había en ella un gran sentimiento de culpa por eso y tras una larga conversación le dije.

  •  Pon las manos sobre la cabeza.

Lo hizo, la miré y le dije:

  • Creo que tenemos mucho trabajo por delante, hay muchas cosas en las que debes mejorar y sobre todo empezar a comportarte como una adulta, pero para empezar ese proceso, debemos eliminar ese sentimiento de culpa del pasado y poder empezar de cero, será difícil, perderás muchos privilegios de adulta hasta que no me demuestres que puedes ser responsable, pero lo más urgente es ahora mismo eliminar esa culpa y eso sólo es posible a través de un severo castigo que no recibiste cuando lo merecías.

Magda se puso roja y bajó la mirada.

  • Ahora te vas a colocar sobre mis rodillas, ya!!!!!!!!

Se lo pensó un instante, pero al final cedió, se colocó despacio en mis rodillas. Termino de colocarla en la posición ideal y sin decir nada le doy una ráfaga de azotes rápidos, que la pillan por sorpresa, suspira y se mueve, coloco mi pierna encima de las suyas y empiezo a bajar el pantalón del pijama justo a medio muslos, dice algo.

  • ¿Qué has dicho?
  •   Nada

Bajo el pijama unas bragas blancas de algodón con topos de colores, entonces meto mis dedos por el elástico de las bragas.

  •  No por favor...me da vergüenza
  •  Eso es parte del castigo y ya sabes que los azotes se dan culo al aire

Se las bajo con firmeza, la sujeto bien por la cintura y empiezan a caerle una lluvia de palmadas sobre su culo desnudo, su piel blanca se sonrosa enseguida, pero sigo impasible, ya empieza a enrojecerse y tiene que empezar ya también a escocerle, pero sigo y no para hasta que la piel está completamente enrojecida. Entonces paro un momento, hago una pequeña pausa, miro su piel enrojecida y castigada y le digo.

  •  Tráeme el cepillo que te hice comprar.

Tarda un instante en levantarse, pero lo hace, va hasta la habitación, camina de forma ridícula con el pantalón en los tobillos y las bragas cayendo más a cada paso, cuando vuelve con el cepillo en la mano, tiene la ropa en los tobillos como una niña traviesa a la que hay que castigar, le digo que se situé de nuevo en mis rodillas, paso el cepillo por sus nalgas calientes mientras le digo, lo incómoda que se va a sentar los próximos días y que así aprenderá la lección, el  primer golpe seco cae, le siguen unos cuantos más los primeros repartidos, pero en un momento determinado me centro en la parte baja de sus nalgas, ahí donde apoya al sentarse y sigo un buen rato insistiendo ahí, hasta dejarle dos círculos casi morados a cepillazos, antes de terminar con él, también le doy unos cuantos en la cara interna de las nalgas que hacen que se retuerza. Le digo que se levante, le entrego el cepillo y le ordeno ir a guardarlo, lo hace, la observo caminar otra vez torpemente y con el culo bien marcado ya. Cuando vuelve le digo.

  • Ahora vete al rincón te arrodillas y piensa bien en todos tus pecados cometidos durante estos años, hasta que te avise.

Se va hasta el rincón de la pared se arrodilla y se empieza a meditar sintiendo su culo arder.

La dejo ahí en sus pensamientos durante media hora larga, hasta que la vuelvo a llamar.

·      Magda tienes 33 años, 33 años faltos de límites, orden y disciplina pero hoy empiezas una nueva vida y para empezarla necesitas purgar tus pecados anteriores, así que ahora que vas a colocar sobre la brazo del sofá  piernas estiradas, culo bien levantado y vas a recibir 33 correazos, colócate mientras preparo todo.

Me espero a que se coloque y voy hasta la cocina, la hago esperar en posición, la espera es parte del castigo mientras preparo un plug de jengibre, del tamaño de un dedo gordo, cuando lo tengo voy a por el aceite de coco y con las dos cosas, vuelvo al salón, hecho aceite en sus nalgas bastante cantidad, para dejarle las nalgas bien aceitosas, al terminar sumerjo en el aceite el plug de jengibre, le separo las nalgas y se lo meto en el ano. Se que la primera sensación será de llena y de ganas de ir al baño, mientras me quito el cinturón de cuero negro, lo doblo, entonces noto sus suspiros, el jengibre empieza a hacer efecto en las paredes de su ano, provocándole escozor y le digo.

  •  Vas a recibir 33 azotes que vas a contar y dar las gracias en cada azote está claro?

Escucho un tímido si, levanto el brazo y el primer azote cae, espero a escuchar de su voz el

  •  Uno, gracias por corregirme señor

Lentamente sin prisa van cayendo los severos correazos, hasta sumar los 33 prometidos, durante varios días no va a poder sentarse cómodamente, desde el número 25 escucho como rompe en llanto, pero sigo, los 7 restantes. En cuento termino, me coloco de nuevo el cinturón, dejo que salga todo el llanto, durante unos minutos, hasta que cesa, entonces rápidamente le retiro el jengibre, la ayudo a levantarse, sin soltarle la mano nos vamos a la cocina, me siento, hago que se siente en mi regazo, lo hace muy despacio, le doy un vaso de agua bebe, apoya su cabeza en mi hombro en silencio, pasa un rato y le acompaño de la mano a la habitación, le digo que se tumbe boca abajo y que espere.

Voy al baño mojo una toalla con agua tibia la escurro y de vuelta a la habitación le coloco la toalla húmeda y tibia sobre las nalgas, antes le doy un beso en cada nalga y le digo

  • Ahora descansa un rato, cuando hayas descansado te espero en el salón

 

Fin

miércoles, 26 de mayo de 2021

Amateur teen bath brush spanking (Vídeo)

 



El vídeo que os comparto en esta ocasión es de una pareja amateur donde su duración es de escasos 2 minutos y de spanking casi 1.

Un minuto de azotes con cepillo para alguien que pueda estar iniciándose, o por lo  menos es la impresión que me da,  puede más que doler... El cepillo ya de por sí es diabólico y si es algo nuevo para tu culo pues os podéis imaginar!!!!

Lo que destaco de él y por eso me gusta tanto es que hay más complicidad, escucha activa, mimo y cuidado que azotes. Y ese detalle hay que tenerlo muy en cuenta, sobre todo para los que se inician... 

Por cierto, me encantan los calcetines de ella, :D

miércoles, 19 de mayo de 2021

Muy conectada a tierra, protegida y querida (Por C xxx)

 


He encontrado una verdadera maravilla por la red, y son unos escritos que he traducido de una relación basada en la Disciplina Doméstica. Son post escritos por ella y aquí os comparto uno de ellos. Para los amantes de los azotes que lo vivan como ellos os sentiréis muy identificados con sus palabras. Tiene ciertos detalles a la hora de describirlo que lo hacen un auténtico tesoro. Espero que disfrutéis de su lectura, a mí personalmente me fascinó.


¡Una buena nalgada firme, administrada por mi marido cuando me porto mal, es mejor que champán y caviar! De hecho, es mejor que cualquier regalo que me pueda dar. Puede que no sea agradable en ese momento, pero como resultado, crezco; las nalgadas me benefician como mujer.


No solo me beneficia a mí, sino que 'R' también se beneficia. Ambos crecemos y nos desarrollamos como resultado de mi disciplina. Cuanto más crece mi sumisión a mi HOH (Jefe de Casa), más crece la autoridad de 'R' y viceversa. Es un proceso sinérgico facilitado a través del amor y la confianza. Como mi regalo para mi esposo es mi sumisión, su regalo para mí es su autoridad.

Después de mis azotes, me siento muy castigada. Antes de la implementación de la Disciplina Doméstica Amorosa o cuando 'R' me pone en mi sitio, a veces albergo resentimientos y creo fantasías tontas. Tales fantasías incluyen huir de la familia al no sentir que soy una buena madre y de tener que asumir las normas de 'R'. Azotar disipa estos mitos como visiones ilusorias y deformadas del mundo y me devuelve firmemente a la realidad. Las nalgadas me devuelven al estado de ánimo adecuado, donde puedo pensar con sensatez. Esta "conexión a tierra" me fortalece emocionalmente, me hace pensar con claridad para tomar decisiones racionales.

Me siento muy protegida antes, durante y después de mis azotes. Me entrego completamente a mi esposo en confianza. No uso una 'palabra de seguridad', ya que esto no sería la disciplina adecuada, sino un juego de actuación en algún escenario de juego de roles. Mi esposo corrige mi mala conducta como mejor le parezca. A veces, esto significa que me lastima y marca el trasero, pero estas marcas nunca son permanentes y las considero como las marcas del amor. Estoy protegida, ya que sé que cualquier implemento que use, o cuán fuerte se vea obligado a azotarme, ¡Mi disciplina la administra el hombre que me conoce y ama más en todo el mundo!

Nuestro estilo de vida de Amorosa Disciplina Doméstica nos hace a ambos profundamente enamorados el uno del otro. Después de 20 años de matrimonio, donde la mayoría de las parejas se han divorciado después de experimentar nuestros problemas, ¡Hemos luchado y nos hemos unido tanto como resultado! El profundo amor que 'R' y yo compartimos gira en espiral hacia todos los que entran en contacto con nosotros.
¡Las nalgadas me hacen una mujer más equilibrada, tranquila, feliz y profundamente femenina!

R, te amo tanto!!!

C xxx

miércoles, 12 de mayo de 2021

50% spankee 50% vainilla

 


Ya os hablé en otro post de mi relación con el mundo vainilla y con mi vida spanka, que es la misma, jajaa. ¡¡Sí lo confieso, soy vainilla!! Eso sí, me gusta más el sabor del chocolate… es broma jejee. Aunque sí, el chocolate en todas sus vertientes me fascina. Uhmmmm

Por si no leísteis la entrada ''Vainilla o Chocolate'' en su día y os apetece echarla un ojo la encontráis 👉 pinchando aquí

Y siguiendo con el hilo os diré que, si tuviera que elegir quedarme con una identidad o con la otra, así de entrada no sabría con cual... Tengo claro no, clarísimo que no podría vivir sin el spank, vivido tal y como a mí me gusta ¡claro! Hay infinidad de maneras de llevarlo a la práctica con las que yo no caso. Y del mismo modo no estaría a gusto si tuviera que renunciar a mi lado vainilla, amo mi día a día, además a veces, sólo a veces, sin querer se entrelazan ambos como si fuera una especie de metamorfosis.

Yo creo que todo esto puede ser porque mi forma de vivirlo es en pareja, y por eso quiero ambos estados en mi vida. También puedo entender a cierta gente que vivan los dos lados indistintamente de con quién, y necesiten igualmente llevarlo a la práctica, aunque no sea con la misma persona., Por los distintos motivos que sean, es posible que tampoco quieran renunciar ni a lo uno ni a lo otro. Sin embargo, el otro día me sorprendió cuando leí en un grupo dentro de una red social de internet a alguien comentar que no había experimentado el lado vainilla y que desde que habita por estos lares ha sido siempre desde ahí, desde el Bdsm. Supuse que era posible que se tratase de alguien muy joven, aunque no lo sé, sólo lo pensé.

¿Qué me aporta mi lado vainilla?

Así de entrada ocupa un lado muy amplio en mi vida, no siempre estoy pensando en el spanking ni vivo sólo por y para ello. También me fascina el mundo de las relaciones tradicionales a la hora de relacionarme en la intimidad con la persona adecuada., con la que encajas y hay conexión en todos los sentidos. 

Además, también hay otras áreas que nutren mi existencia como el autoconocimiento y el crecimiento personal. Si soy sincera conmigo, sin ello no hubiera podido dar pie a experimentar los azotes. Sin conocerte es bastante complicado saber lo que quieres y lo que no. Por supuesto con esto no quiero decir ahora que todos los que están en el mundillo son conocedores de ellos mismxs, para nada… yo diría que los que decidimos conocernos y mirarnos para dentro somos más bien pocos que muchos, y desde luego no tiene porqué gustarte las azotainas o fetiches inusuales. 

Por otro lado, entiendo que mi blog es de spanking con lo cual hablo de ello porque para eso lo cree. No tiene sentido por ejemplo que hable de comida vegetariana, cosa que me encanta, pero no da a lugar. Con lo cual siendo coherente con mi espacio y conmigo escribo del spanking que es lo que me define más concretamente por estos lares, aunque comparta a veces entradas interesantes del Bdsm en general. Pero no por ello dejo de ser vainilla aunque no suela hablar de ello por aquí.

¿Y qué me aporta mi lado spankee?

Pues me saca ese lado oscurillo y juguetón que habita dentro de mí y que sino le doy vida en cierto modo me marchitaría por dentro. Es la manera de sentirme viva dentro de mi sexualidad, es la que me enciende y sin esa chispa no funciona mi mecanismo. Jajaa, es así, no lo decido yo, nací así. Forma parte de mí, si me quieres has de aceptar esa parte porque va conmigo en el mismo pack, no lo puedo apartar aunque quisiera, cosa que tampoco quiero xD. Y siendo sincera, la verdad es que hasta ahora no he tenido ningún problema con nadie por mi gusto, lo único, cuando no se cuadra por otras cuestiones. 

También tengo que decir que hay personas del mundillo que he conocido y sólo saben hablar de lo mismo, además de ser superficiales, sus conversaciones no salen del Bdsm y se pasan un muy alto porcentaje de su vida metidos ahí. Sinceramente, me aburren de manera descomunal, en la vida hay mucho más. Sí que es cierto que hay conversaciones más que interesantes dentro del ambiente, de echo tengo grandes amistades con las que me encanta conversar, pero en sí lo que me gustan son ellas como personas y no tanto sus gustos., no sé si me explico. Creo que sí, me refiero a que, aunque las conversaciones dominantes puedan tratar sobre ello, sí que son ricas en su contenido. Con esto quiero decir que no todo es cuestión de spanking o Bdsm, hay momentos para todo lo que te aporte.

Al final no es cuestión de elegir lo uno o lo otro, es encajar o no con la persona con la que estás, y luego de ahí sale solo....

miércoles, 5 de mayo de 2021

El partido de fútbol (Relato)




Autora (Marta)

Me acababa de levantar, tarde, sin prisa, a mi ritmo... aquel sábado se suponía que no tenía nada que hacer, no había acordado nada con mi chico y tampoco había quedado con mis amigas, con lo cual un día perfecto para estar conmigo. Que gustoooo por Diosssss lo necesitaba!!!!

Mientras me preparaba el café me sonó el móvil.
  • Holaaaaaa!!!!
  • Buenos días! ¿Qué hace mi Peque?
  • Buenos díasssssssss, aquí, me acabo de levantar y estaba a punto de desayunar
  • Si son las doce!!
  • jajaa ya lo sé y eso es lo mejor! uhmmm que bien huele a café! Quieres uno? jajaaa
  • Ya he desayunado hace rato. Tienes planes para hoy?
  • mmm no! Por? 
  • Para pasar a buscarte y comer en un sito que han abierto nuevo y me han hablado muy bien de él.
  • Ahhh pues genial, siií! 
  • Paso a recogerte a las 14:00
  • Ok.

El restaurante a parte de estar muy chulo, era muy acogedor y con muy buen gusto en la decoración, lo mejor fue, aparte de la compañía, la comida, estaba todo buenísimo. Me encantó ponernos al día de toda la semana, sin prisa, con calma... Son esos momentos en los que pararía el tiempo.

Después nos fuimos a su casa, y sorpresa para mí cuando me dijo que había fútbol... Buffffff y como no! jugaba su equipo... no haré comentarios al respecto...

No habían pasado 15 minutos de partido y estaba ya aburrida... ¿en serio? ver a unos cuantos hombres en pantalón corto detrás de un balón???
Me parece de todo menos divertido, y por supuesto yo iba con el equipo contrario, eso lo tenía bien claro!!!!!

En el minuto 30 estaba que me subía por las paredes... Ya no sabía cómo ponerme, me había tirado al suelo, encima de la alfombra a hacer estiramientos, por entretenerme y por ver si así me hacía algo de caso... pero no coló...

Cuando terminó el primer tiempo se percibía en el ambiente ciertos nervios 0-0. 
Jajajaa Por dentro me reía de verle así.

Intenté acercarme a él y darle algún mimo, un masajito para que no se lo tomara tan a pecho pero no me hizo mucho caso y no me gustó la contestación que me dio, así que me medio enfadé...

Inició la segunda parte del partido, y a escasos 5 minutos, nada más empezar  les metieron un gol, jajaaa sin querer se me puso una sonrisa de oreja a oreja y él todo cabreado y cagándose en todo. Estando enfadada con él, fue divertido verle así, eso le pasa por no hacerme caso.

En el minuto treinta empataron, se levantó todo eufórico a festejarlo, yo ni me inmuté, seguía aburrida como una mona.

Pasaron quince minutos más, tenía el balón su equipo y parece que poco a poco entraban en el terreno de los contrincantes, se le empezaron a abrir los ojos, y no sé porqué, pero se me ocurrió coger el mando, levantarme y cambiar de canal... 
Se levantó tan rápido como pudo y vino hacia mí, parecía un toro de Miura, forcejeamos poco porque en cuestión de segundos me lo quitó, cambió de canal y estaban celebrando el gol que acababa de meter su equipo. Le sentí entre contento y rabioso, jajaaa eso sí, su mirada me fulminó!!
Subió el mando arriba del mueble, donde yo no podía llegar por mi propio pie.

La tensión se percibía en el ambiente a escasos minutos de que terminara el partido, y preferí irme del salón...

Me fui al dormitorio, estuve mirando por la ventana las vistas hasta que me cansé y me tumbé en la cama a ojear el Instagram...

Al rato, apareció Javier por la puerta con cara de enfadado y me dijo:
  • ¿Qué pasa contigo?
  • ¿Qué pasa conmigo de qué?
  • No te hagas la tonta!
  • Sí, a veces puedo ser un poco tonta, y?
Fue directamente hacia mí, y sin decirme nada, me incorporó y me tumbó en sus rodillas, me resistí todo lo que puede, patalee, grité, le insulté y lo único que conseguí es que me diera más fuerte.
  • ¿Te parece bonito cambiar de canal cuando estoy viendo el fútbol?
  • Pues Síiiiii
Plassss Plasssss Plasssss Plasssss Plasssss Plasssss

Cuando dejé de forcejear para recuperar mi respiración, me bajó los pantalones junto con la bragas, con el culo al aire y medio calentito siguió dándome con todas sus ganas.

Plassss Plassss Plassss Plasssss Plassss Plasssss

Noté que me empezaba a picar y por mucho que intentara zafarme no lo conseguí,  fue inútil por mi parte, me sujetó bien la cintura y me dio más fuerte y encima me regañó por seguir moviéndome.
  • Que te estés quietaaaa!!!
Después de un buen rato dándome, contuve mis lágrimas como pude aunque el culo me dolía a rabiar...
  • Vete a por el cepillo del pelo!!
  • jooooooo
  • YA!!!
Fui a regañadientes y como pude, con los pantalones y las bragas bajadas.

Al volver había colocado una silla en medio de la habitación y me esperaba allí sentado, cuando llegué me paré frente a él. Su mirada seguía siendo de enojo y la mía seguía siendo un tanto desafiante aunque con el cepillo seguramente acabaría por lamentarme de mi comportamiento.

Me cogió el cepillo y con un gesto me indicó que me volviera a colocar y esta vez lo hice sola y sin protestar... 

Me coloqué aunque él me ayudó a poner el culo justo en medio de sus muslos.

Plasss Plasss Plassss
  • Auhhhhhhh
  • Esto te pasa por hacer las cosas a la ligera, la próxima vez te lo pensarás dos veces
  • Ahhhhuuuuuuhhhhhhhh
  • ¿Qué, te escuece ehhhhh?
  • Siiiiiiiiii 
Plasss Plasss Plasss Plasss

Me estaba doliendo un montón, me caían uno tras otro y sin parar. Intenté aguantar todo lo que pude pero llegó un momento en que no podía más y estallé en lágrima viva...

Me siguió dando unos pocos más y paró.
  • ¿Has aprendido la lección?
  • ¿Lo vas a volver hacer?
  • Noooo 
Me ayudó a incorporarme, me limpió la cara con su mano, y me sentó en su regazo, lo hice como pude, porque el trasero me dolía mucho. 
  • Trae la crema anda! 
Cuando llegué se había sentado a los pies de la cama, me volví a colocar, esta vez sin que él me dijera nada.
Me la puso con mucho cuidado y mimo, nada que ver a cómo me había zurrado el culo escasos minutos antes. Después del masajito, tocó con mucha sutileza mi entrepierna para comprobar que estaba empapada... 
Me estuvo tocando el clítoris como tanto me gusta, hasta terminar jadeando como una gata. Terminó poniéndome a cuatro patas sobre la cama para darme otro azotazo mientras me metía su pene por la vagina. 
El movimiento de la pelvis junto con las embestidas hizo que tuviéramos una gran explosión con fuegos artificiales...

Terminamos abrazados en la cama, y estuvimos así un buen rato hasta que nos entró hambre y fuimos a preparar algo para cenar...